Menu

30 S: a plantar semillas

30 septiembre, 2010 - Nacional, Portada

Rosa María Artal, Comité de Apoyo de Attac España , El Periscopio. Debo reconocer que me impactó ver casi desierta la Gran Vía de Madrid, pasadas las 12 de la mañana y pese a estar abierta al tráfico. Parecía el amanecer de un primero de Enero. Algo sucedió ayer aunque traten de minimizarlo. Por mi […]

Rosa María Artal, Comité de Apoyo de Attac España , El Periscopio.

Debo reconocer que me impactó ver casi desierta la Gran Vía de Madrid, pasadas las 12 de la mañana y pese a estar abierta al tráfico. Parecía el amanecer de un primero de Enero. Algo sucedió ayer aunque traten de minimizarlo. Por mi parte, esperaba una casi nula respuesta de esta sociedad adormecida, y quedé gratamente sorprendida. Contemplar la pantalla en huelga de Telemadrid –también lo estuvo la de Canal Sur- como en los mejores tiempos, asistir al paro inicial de transportes, mercados y recogida de basuras resultaba alentador. Por parar, paró, hasta la Casa Real, lo cual es un detalle.

Había menos gente en la calle y calculó que cerraron entre un 20% y un 30% de las tiendas. Entre ellas, ésta que veis más arriba, en la zona alta de Alcalá, de ropa ultrabarata, cosida con dolor y esfuerzo muy lejos de aquí que, al menos, sirve a sus obreros para comer. Ropa china. Los chinos destacaron por sus cierres pactados con los sindicatos. Otro detalle de buena vecindad.

Las mil y una televisiones (hay tanto de todo) preguntaban a los indecisos comerciantes por qué no levantaban la persiana. Dicen los antihuelga que no abrían por miedo. Tuvimos, en consecuencia, un 80% de valientes. Esos que apuestan por el pan para hoy y el hambre para mañana.

Por lo demás, la manida “guerra de cifras” (son tan extenuantemente aburridos). Lo cierto es que fue una huelga suficiente pero que… no cambiará nada. Muchos ciudadanos ejemplares prefieren ser despedidos con 20 días por año trabajado, al albur de la todopoderosa patronal, que perder una jornada de cobro. Y significarse. Y a lo peor ser despedidos de todos modos. En parte tienen razón. El asunto está muy crudo. Cada día más.

Un gran lamparón blanco, supuestamente firmado por anarquistas, se cuela en la Puerta del Sol. Acusa a los sindicatos de inacción previa. La enorme pancarta es descolgada entre aplausos (críticas ni una). La manifestación termina en acto sindical. Algo huele ya demasiado a naftalina y urge drásticos cambios.

La noche termina para mí en ratonera. En la de este Madrid imposible y sus ciudadanos del “yo primero”. Siempre en obras, mal señalizado, enormemente difícil de vivir. Es la capital podrida del reino, caótica, tercermundista. El primer gobernante que se decida a vaciar la casa, airearla, limpiarla con buenos detergentes y colocar otra vez los muebles con criterio, quemando los inservibles, nos sacará de la caspa secular. Ésa que en modo alguno erradicarán los Trillos y Sorayas, Cospedales, Aguirres, Camps y Rajoyes, porque no lo hacen allí donde gobiernan. Todo lo contrario. Por días sueltan más escamas grasientas de su cuero cabelludo para engrosar el montón.

Si algo valoro del denostado –ahora con razón- Rodríguez Zapatero, es que intentó meternos en Europa. De verdad, modernizando a la sociedad. Las medidas debieron ser mucho más profundas. Ésas, las de poner la casa patas arriba. Además, ya no hay Europa a la que volver. Votásteis –los que lo hiciéseis, yo no- a los azules esbirros de “los mercados” y la regresión. Mi ídolo, Viviane Reding, ha sido derrotada. La UE se achanta ante el xenófobo oportunista Sarkozy, y traga con la expulsión de gitanos. Y en Holanda, pese a las reticencias, la ultraderecha pacta con los conservadores para permitir su gobierno.

En España la prensa ultra ha tomado el poder. Cuenta muy bien por qué, como siempre, Javier Pérez de Albéniz. Ay, el presidente de amigos mediáticos en qué fiasco nos ha metido con la inestimable colaboración de la derecha política que otorga licencias de TDT. Esa prensa habla de fracaso de la huelga, y de los terribles piquetes. TODA la prensa llama “antisistema” a un grupo de gamberros que operaron en Barcelona. Me ofende ¿Qué otra cosa se puede ser que “antisistema” en un mundo que condena al hambre y a la muerte a dos tercios de la población y que ha sometido a los políticos?

En otra de sus inefables portadas, La Razón alude a la violencia de los piquetes… obviando que una furgoneta de la imprenta, donde entre otros se edita su periódico, embistió a un grupo de 4 sindicalistas que trataban de impedir que se distribuyera tan imprescindible diario e hirió de gravedad a una de sus componentes, una mujer de 51 años. Ella, Azucena, tiene una herida en la cabeza que ha requerido 13 grapas, otra en la cadera, y diversas contusiones. Al grito de “dádles, dádles”, desde el interior, la furgoneta le pasó por encima. La suerte ha querido que no haya sufrido daños neurológicos. Ella, su familia y amigos, serán quienes más recuerden el 29S durante meses probablemente. Esta portada de La Razón, en estas circunstancias, evidencia unos “bemoles” que ni los del caballo de Espartero.

Hace más de tres décadas, claveles rojos derribaron una dictadura en la vecina Portugal. Ideas nuevas que germinaron en una sociedad unida. Ésa es la clave para, al menos, aflojar la argolla que los poderes confabulados de unos pocos han anudado al cuello de toda la ciudadanía. Prendamos la semilla de una hortensia, de un tomate… de la unidad.

Etiquetas:

ATTAC Madrid no se identifica necesariamente con los contenidos publicados, excepto cuando son firmados por la propia organización.

Follow by Email
Facebook
Facebook
Twitter
YOUTUBE
INSTAGRAM