Asociación por una Tasa sobre las Transacciones especulativas para Ayuda a los Ciudadanos
Lista de correo 
www.attacmadrid.org
15 marzo 2010

Decir NO al Tratado Constitucional para construir otra Europa

El debate sobre el Tratado Constitucional es muy importante en Francia después de que un ex Primer Ministro y número dos del Partido Socialista Laurent Fabius dijera NO a la Constitución.

Decir NO al Tratado Constitucional para construir otra Europa.

El debate sobre el Tratado Constitucional es muy importante en Francia después que un antiguo Primer Ministro socialista y número dos del Partido Socialista — Laurent Fabius — dijera NO a la Constitución y que, con la iniciativa de la Fundación Copernic, varias fuerzas políticas — comunistas, extrema izquierda, republicanos sociales, ecologistas de izquierda y corrientes de izquierda del Partido Socialista — lanzaron un llamamiento de doscientas personalidades para decir NO.

¿Cuál es nuestra análisis?

El Tratado Constitucional es muy importante. Tiene un alcance político superior al Acta Unica, a los Tratados de Maastricht, de Amsterdam o de Niza. No es solamente una corrección del sistema institucional actual. Es un texto global que pone principios, valores y objetivos, que define instituciones, pero también va a precisar políticas concretas.

Primer problema: esta Constitución contiene un vicio antidemocrático fundamental. Al contrario de las constituciones democráticas, no se limita a definir valores y principios y a organizar las instituciones. Fija también, precisamente, elecciones políticas, económicas y sociales para sustraerlos por un largo tiempo al debate político. En efecto, la revisión de esta Constitución necesita la unanimidad de los 25 países miembros.

Segundo problema: las políticas neoliberales están grabadas en esta constitución. El principio de « una economía de mercado abierta donde la competencia sea libre y no falseada » está presente en todo el largo del texto. La palabra « mercado » es pronunciada setenta y ocho veces. La palabra « competencia » veintisiete veces. Pero la palabra « progreso social » solamente tres veces. La palabra « economía social de mercado » solamente una vez con la precisión « economía social de mercado altamente competitiva ».

Mientras las políticas neo-liberales están cada vez mas contestadas, como lo han mostrado las movilizaciones sociales o las elecciones europeas, las fuerzas capitalistas y liberales intentan constitucionalizar estas políticas para impedir que se hagan políticas no liberales.

El Pacto de estabilidad de Amsterdam ha sido contestado porque impide gastos públicos para el empleo o los servicios públicos. Sin embargo, en la Constitución sale reforzado.

La independencia del Banco Central Europeo, y su única misión — la lucha contra el alza de los precios — ha sido también criticado porque impide sostener el crecimiento económico y el empleo. La misión del Banco Central Europeo sale reforzado en la nueva Constitución.

La estrategia política es constitucionalizar las políticas liberales para sacarlos del debate y de la intervención política.

El principio de que en una economía de mercado la competencia es libre y no falseada expresa claramente lo que constituye el fundamento de esta Europa que se nos propone. Este principio y las políticas concretas que derivan de eso obstaculizan la construcción de otra Europa.

El progreso social estará ahogado por la presión del dumping social y fiscal alimentado por la exacerbación de la competencia.

Los servicios públicos permanecerán sumisos a las reglas de la competencia, con excepciones limitadas, lo que animara nuevas liberalizaciones y privatizaciones.

No será posible tomar medidas contra las deslocalizaciones de empresas y la especulación financiera.
La política monetaria restrictiva y el pacto de estabilidad van a continuar ahogando la economía y el empleo.
No será posible desarrollar servicios públicos europeos porque entrarán en contradicción con las reglas del mercado y de la competencia “libres”.

Esta lógica liberal es alentada hasta el absurdo. El texto dice que, en caso de guerra o de amenaza de guerra, los Estados miembros se consultan. Toda la gente piensa que van a consultarse para ayudar al Estado que tenga problemas. No! Se consultan para tomar disposiciones necesarias y evitar que las medidas tomadas por el Estado concernido no afecten al funcionamiento del mercado interior.

Hay también en esta Constitución el compromiso de los Estados para mejorar sus capacidades militares y trabajar en estrecha cooperación con la OTAN.

Los que sostienen el SI a la Constitución valoran los progresos institucionales.
Es verdad que está previsto la posibilidad de someter una proposición a un millón de ciudadanos. Pero es para aplicar mejor la Constitución. No es un referendum de iniciativa popular vinculante. Es solamente una invitación a la Comisión Europea para examinar el problema, pero sin tener obligación de concretar.
El progreso más visible es la extensión del poder de co-decisión del Parlamento Europeo pero no permite oponer una voluntad pública a las fuerzas del mercado mientras que las reglas del mercado están constitucionalizadas.

Los que sostienen el SI a la Constitución se felicitan también de la referencia a una economía de mercado altamente competitiva y de la inclusión de la Carta de los Derechos fundamentales. Olvidan que el texto precisa que esta Carta no crea ninguna competencia ni ninguna tarea suplementaria para la Unión y que está limitada por la referencia al derecho nacional. Los derechos a una renta mínima, a una vivienda no son reconocidos. Reconoce el derecho de trabajar, pero no el derecho al trabajo.

Olvidan sobre todo de dos artículos esenciales. El artículo III-124 que señala que las cuestiones fiscales y sociales están excluidas de la armonización de los reglamentos por la acción de la Unión Europea.
Y el artículo III-209 señala que la armonización social será el resultado del funcionamiento del mercado interior … que funcione sobre la lógica de la competencia libre y no falseada !

Esta competencia va a rebajar los derechos sociales como lo indica el proyecto de directiva « Bolkestein » sobre la liberalización de los servicios. Preconiza la referencia al país de origen. Es decir que se aplicarán a los trabajadores que hacen un servicio las reglas del país de origen de la empresa y no las reglas del país donde se efectúa el trabajo. Es una invitación al dumping social y a las deslocalizaciones de empresas. Esto está permitido por esta Constitución.

La constitucionalización de las políticas liberales es muy peligrosa. Las fuerzas capitalistas y liberales tratan de impedir la posibilidad de políticas no liberales. No solamente en la Unión Europea, sino también en cada Estado. El texto prevé mecanismos para comprobar que las políticas económicas y sociales de los estados respeten el principio de un mercado abierto donde la competencia esta libre y no falseada.

El Presidente de la Convención que escribió el texto, Valery Giscard d’Estaing, un antiguo Presidente de la República francesa, dice que esta Constitución vale para cincuenta años. Cincuenta años de políticas liberales, no gracias!

En Francia, el debate es muy importante. El Partido Socialista esta dividido en dos partes cuasi-iguales. Su decisión final, en una consulta entre sus militantes, está prevista para el uno de diciembre. Hace un mes y medio, lanzamos une llamamiento de doscientas personalidades, como he dicho antes. Hoy cincuenta comités existen en las principales ciudades. Hay también una multiplicación de llamamientos en varios sectores de la sociedad, para defender un NO de izquierda, un NO europeísta y anti-liberal.

Este escenario es muy importante para nosotros. Pensamos que es posible una victoria del NO en el referendum en Francia. Es la posibilidad de dar un golpe a las políticas liberales, de abrir un debate para una Europa democrática y social.

Porque se necesita una Europa que se enfrente a la Globalización capitalista y de las empresas multinacionales. Se necesita Europa que se enfrente al imperialismo americano. Pero la Europa actual no es la Europa que se necesita para afrontar estos desafíos. Esta Europa política no se puede construir sin los pueblos. Y los pueblos no se adhieren a un mercado abierto donde la competencia está libre y no falseada ! Se necesita romper con esta Europa liberal para construir una Europa democrática y social. Es nuestro combate.

Le 19 de noviembre 2004
Claude DEBONS (Fondation COPERNIC)



Claude DEBONS, Fundación Copernico

Envía esta información a amigos Enviar

www.attacmadrid.org