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10 febrero 2012

Ante el Tratado de la Constitución Europea

Posiblemente sea conveniente abrir un Foro de debate en la página de Attac sobre el recién aprobado Tratado Constitucional pero en ausencia de foro tomaré el hilo de la discusión que propones por correo electrónico.

2 de julio de 2004
Posiblemente sea conveniente abrir un Foro de debate en la página de Attac sobre el recién aprobado Tratado Constitucional pero en ausencia de foro tomaré el hilo de la discusión que propones por correo electrónico. En la última reunión del grupo que discuté el TC hubo una crítica, que yo creo acertada, sobre la conveniencia o inconveniencia de que Attac tome postura de rechazo o aprobación del TC. El argumento es muy válido: no todo el mundo en Attac está en contra o a favor del TC por tanto no debe asumirse una postura definida. Me parece bien, incluso aunque la postura contraria al TC sea abrumadoramente mayoritaria ya que también habrá quien no lo tenga claro. Mi opinión personal es que los textos informativos de Attac que se dirigen al público en general no deben hacer tanto hincapié en la toma de posición de Attac sino en proporcionar información que sea lo más objetiva posible. Creo que debería ser así a pesar de que mi postura es contraria al TC.
Si muchos en Attac consideran que el TC es rechazable ello se debe reflejar, lógicamente, en las opiniones que transmite Attac a través de cualquiera de los medios que use pero una toma de posición 'oficial' limita mucho las posibilidades de Attac de dejarse oir, ya que un rechazo frontal puede parecerle a muchos una postura de partida demasiado radical (lo sea o no lo sea).
Falta de legitimidad:
Las recientes elecciones al parlamento han mostrado lo alejados que estamos de la UE y es fiel reflejo de la falta de transparencia del proceso de unión política de la UE. Y sin embargo la baja participación no indica necesariamente falta de interés: El Pais publicó el otro día que, según ciertas encuestas, dos de cada tres franceses son partidarios de someter la aprobación del TC a referéndum. Eso no es falta de interés de los ciudadanos. La discusión terminológica sobre el caracter "constitucional" del tratado no tiene mayor interés para mí. Prefiero discutir sobre la principal crítica al TC: la falta de transparencia y legitimidad. Como Ferrnando Laría escribió asistimos al nacimiento de algo nuevo y distinto que no se presta a un etiquetamiento definitivo... Tampoco es tan difícil describir lo que políticamente significa ese "algo nuevo". Básicamente una transferencia de gran parte de la función legislativa desde los gobiernos de los 25 a los órganos de gobierno de la unión. Como el TC establece que sus leyes serán vinculantes para los 25, hay una transferencia real de soberanía desde cada país a los órganos legislativos de la UE. Dicha transferencia se transmite desde los gobiernos de los 25 países a los órganos de la UE por el principio de subsidiareidad y se apoyará en un aparato judicial reforzado. Imaginemos que en España no hubiera elecciones generales propiamente dichas y que solo hubiera municipales y autonómicas. Un día, los líderes líderes de las distintas CCAA, en aras de una supuesta mayor eficiencia, deciden agruparse en un nuevo ente (España) y forman un Consejo, nombran un comisario (y sus ministros) y permiten a los ciudadanos votar a un parlamento que solo tiene unas funciones limitadas al control de ese gobierno pero sin que nadie sepa muy bién que programas defienden los parlamentarios que se postulan. El gobierno de esa hipotética España o de la más real UE no responde ante los ciudadanos (a quienes raramente se dirigen sus discursos) sino ante los gobiernos que lo nombran. No hablemos del resto de los comisarios cuyos nombres son apenas conocidos, no aparecen en los medios y no se conoce ni su afiliación política ni su currículum. Son nombrados por simple negociación entre los gobiernos como resultado de un cambalache de carteras entre los gobiernos más poderosos. ¿No es esto menor transparencia? ¿No es una legitimidad demasiado indirecta para el poder que se otorga? ¿No debería por lo menos consultarse a los ciudadanos de forma vinculante sobre su aprobación para semajante mecanismo de gobierno? Parece que la clase política se está repartiendo un pastel de atribuciones muy ventajoso ya que no hay que reportar al público directamente y otros dan la cara con argumentos tan simples como "es por el interés general" "le conviene a Europa"..-
Como consecuencia, el gobierno de la UE es menos transparente. La clave de este proceso es el "principio de subsidiareidad" que debería ser repensado. El principio puede ser legítimo pero esa legitimidad no debe alcanzarse simplemente por un consenso entre la clase política sino que al menos es necesario un acuerdo entre la clase política y la ciudadanía. Hasta ahora, la UE ha tenido muchas atribuciones que se le han asignado de forma arbitraria y más o menos opaca, Se suponía la complicidad de los ciudadanos en este proceso. Después se ha visto que no hay tanta complicidad. El TC intenta dar carta de naturaleza (legitimidad jurídica y lo que se quiera)a esta arbitrareidad sin pasar por "caja" una vez más. La participación ciudadana se reduce considerablemente. Ni siquiera los medios de comunicación atienden los asuntos europeos con la misma presteza que los asuntos nacionales. Los oscuros eurofuncionarios se convierten en asesores empresariales con facilidad y no parece haber incompatibilidades manifiestas entre los cargos. Cuantas más funciones se le asignen a la UE por el principio de subsidiareidad mas lejano y opaco será el gobierno europeo y el nacional. En el TC se establecen todas las políticas en las que la UE contará con esa soberanía y son muchas. Se ha decidido que las políticas de la UE pertenecen a un rango superior o de consenso en el que la consulta ciudadana es innecesaria ¿?. Solo se salvan la política fiscal, las políticas sociales y la discrecionalidad del gasto público. Claro, ya sería mucho estirar el principio de subsidiareidad para ceder el control a la UE en ese sentido sin consultar. ¿es posible que las políticas puedan separarse de la manera que propone la UE entre competencias de los estados y de la UE sin que haya numerosos conflictos? ¿porque no se incluyen politicas y derechos laborales y fiscales? ¿que pasará si uno o más países rechazan el TC? El primer ejemplo real de los problemas que plantea este engendro es la dificultad en nombrar al Presidente de la Comisión que se ha superado mediante un mecanismo de negociación extremadamente oscuro. Tan solo un medio de comunicación (The Economist, creo) tuvo algún acceso a las negociaciones y denunció el cambalache de carteras entre Alemania, Francia y Reino Unido. El Presidente de la Comisión debería ser elegido mediante plebiscito junto a los parlamentarios y así respondería ante los europeos, no ante los gobiernos europeos. Los otros miembros de la comisión podrían ser elegidos por los mecanismos que establece el TC. En el fondo debería reconocerse que el TC es provisional y por tanto, en caso de ser aprobado, debería dejarse la puerta abierta a un verdadero proceso constituyente o una vía para las reformas del TC que, sin duda, serán necesarias. Algo así como el Pacto de Estabilidad que luego se rompió por ser absurdo.
¿Que ocurre con los ingleses? En su defensa del TC que hizo T. Blair en el Parlamento inglés el 21 de Junio dijo (casi textualmente) "estamos en la UE por el mercado único, por el 1,8% del PIB extra que nos aporta cada año y por los 3,5 millones de empleos que dependen de ese mercado único. Estamos dentro de ella por la fuerza que nos da en negociaciones comerciales con países poderosos como EEUU o Japón. Estamos dentro por su red en las relaciones comerciales y de cooperación con China, la India, los países de América Latina, Africa y Asia..." (EL PAIS 22/6/2002 pg.6). A esto como se le llama ¿neoliberalismo de izquierdas? Con razón asegura Giscard (el mismo periódico, la misma página) que algunos gobiernos socialdemócratas optaron por mantener el derecho al veto en las areas de la Europa social o fiscal. Yo estoy con los tories en creer que no tiene sentido progresar en la unión política (el TC) si la UE es vista exclusivamente como una unión de mercados. Si solo es eso ¿para que dotamos de mayores funciones a la UE? Si cada uno de los gobiernos de la UE tiene la última palabra, tendrá un cierta capacidad de ordenar las políticas según la conveniencia de cada estado, su coyuntura particular y los deseos de sus ciudadanos. Si la UE tiene la última palabra, nos tendremos que tomar el Big Mac en Carrefour aunque no nos guste. Pues por lo menos, que lo ordene alguien que ha sido votado por la mayoría de los ciudadanos. La postura de Blair tiene una contradicción: si solo interesa el mercado ¿para que avanzamos en la unión política? Será que la distinción entre mercado y política se diluye. Hacemos política de mercado. Fundamentalismo de mercado.
El mismo proceso de elaboración del TC, en una Convención que no tuvo ninguna repercusión significativa en la población, resultó totalmente opaco. Los países miembros estaban obligados a apartar una parte del presupuesto para informar a los ciudadanos sobre los trabajos del TC. En El País se denunció hace poco que el anterior gobierno no se gastó el dinero previsto para a informar sobre la Convención. Es decir que el Gobierno Español ocultó deliberadamente el proceso "constituyente" a la ciudadanía apostando la opacidad de un proceso del que lo único que trascendió fué la polémica sobre la conveniencia de añadir el el texto una referencia a la herencia cristiana. Carnaza para la polémica. Claro, no pensaban aceptar el TC. La convención se tomó la molestia de tomar una carta de "derechos fundamentales" para darle más constitucionalidad al tratado. La carta ni quita ni pone pero queda bien. Más carnaza para la opinión pública. El tratado ya es medio legal porque fué aprobado mediante CIG (Conferencia InterGubernamental) con modificaciones de última hora para lograr el consenso necesario en los mecanismos de toma de decisiones. La otra pata de la legitimidad le vendrá dado al TC por la aprobación del texto en cada uno de los 25 países que constituyen la UE. Es muy llamativo que el procedimiento de aprobación no es homogéneo y solo unos pocos países (quizás también España) se atreverán a someter el texto a consulta pública, sea o no sea vinculante. En algunos casos, Italia y Alemania se dice que sus Consituciones no permiten la consulta (el que no encuentra una excusa es porque no quiere). Este maremagnum de métodos hace que de ser aprobado el TC, podrá decirse que la legitimidad le deriva de vías distintas según el país. En los países en los que el partido gobernante tenga una mayoría absoluta, la legitimidad al TC le vendrá dada exclusivamente por el gobierno de turno y en los países donde haya mayorías relativas la aprobación del texto requerirá un consenso político más o ménos amplio. O sea, que dependiendo del país, el TC tendrá una autoridad emanada del pueblo de forma consultiva, una autoridad mas o ménos consensuada de una clase política o la autoridad de un partido hegemónico. Todo ello además de la aprobacion antes mencionada de la CIG de este més precedida del fracaso de la CIG de otoño de 2003.
"Cabría también preguntarse si la aprobación (o rechazo) del texto por referéndum en todos los Estados miembros, podría suplir esa relativa falta de legitimidad de origen. En nuestra opinión todas estas dudas se solventan si se tiene en cuenta que la Unión Europea es –como la definiera Delors- “un objeto político no identificado”. Su peculiar estructura, que toma prestados elementos de un modelo “federal” y de otro “confederal”, permiten visualizar el nacimiento de algo nuevo y distinto, sin antecedentes en el derecho comparado, que se va conformando en un proceso diacrónico, que no se presta a un etiquetamiento definitivo. Desde esa perspectiva dinámica, no interesa tanto discutir nominalmente los conceptos aplicables, sino simplemente establecer si representa un avance o un retroceso con respecto a la situación anterior. Desde una perspectiva meramente institucional, es evidente que frente a la dispersión e inflación de tratados y regulaciones inextricables de la etapa anterior, la existencia de un cuerpo normativo simplificado representa un progreso y es un avance democrático, en cuanto facilita el acceso de los ciudadanos a la información institucional."
Si la legitimidad no nos importa y nos ponemos en plan práctico veamos que clase de progreso supone el TC. Según el párrafo anterior, de Fernando Laría, el único progreso evidente del TC es que aúna y simplifica el cuerpo normativo de la UE. Semejante logro puede venirse abajo si los mecanismos de decisión no resultan operativos, si la voluntad de consenso se rompe, si no hay verdadero interés en la integración en, por lo menos, 13 países que representen más de 2/3 de la población europea. Desde luego se necesita un nucleo duro compuesto por Francia, Alemania, Italia y España (ya que Reino Unido casi no cuenta para el Europeísmo). La baja participación ciudadana invita al pesimismo en este punto y si la situación económico-social se deteriora, la UE pasará a ser un gallinero inviable.
En mi opinión no está nada claro que el TC suponga un logro importante desde el punto organizativo. Su mayor logro es que supone el más importante intento de integración política, por la vía del acuerdo, entre países pero eso no puede hacerse sin una participación más activa de los europeos.
un saludo,
Ignacio Moreno

Ignacio Moreno, miembro de Attac

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