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<title>Medicamentos y Globalización II</title>
<meta name="GENERATOR" content="Microsoft FrontPage 3.0">
</head>

<body>
<p align="center"><a href="http://www.attacmadrid.org"><img src="/images/cabecera.jpg" border="0" alt="attac Madrid http://www.attacmadrid.org"></a></p>


<p align="right"><a href="default.htm"><small><font color="#800000"><strong>Observatorios/Servicios
públicos y globalización</strong></font></small></a></p>

<h1 align="center"><font color="#008080">Medicamentos y Globalización (II)</font></h1>
<div class="Section1">

<h2><span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD">Desigualdades en el acceso a
medicamentos esenciales.<o:p></o:p></span></h2>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">El medicamento
no una &#147;mercancía&#148;, la salud de las personas y las grandes epidemias que
todavía hoy ponen en grave riesgo la salud de las poblaciones de extensas regiones del
planeta no es una &#147;opción personal&#148; en los países pobres, sino una
consecuencia más de la pobreza de las familias y del deterioro las instituciones
públicas que en estos países deben mantener actividades de control y prevención de las
grandes epidemias y garantizar la equidad en el acceso a recursos de salud para su
población. En esta situación, que desde hace una década viene agravándose, tienen una
responsabilidad directa la actuación de instituciones internacionales como el FMI, la
OMC, el BM y, lo que es más grave, la propia OMS.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Se han
cumplido ya 20 años desde la primera publicación por la OMS de su Lista Modelo de
Medicamentos Esenciales con aquellos medicamentos que por su singular eficacia ampliamente
contrastada, o por su menor coste en relación con otros medicamentos de similar eficacia
en el tratamiento de enfermedades, recibían el tratamiento de recursos básicos que
instituciones y gobiernos debían procurar disponer al alcance de sus poblaciones para el
cuidado de su salud, considerada como un derecho básico ciudadano.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Pero los
medicamentos, a pesar de los deseos y esfuerzos de gran número de profesionales e
instituciones comprometidas con la mejora en la salud de las poblaciones, y de la propia
OMS, son arbitrariamente desposeídos de su tradicional condición de productos básicos
esenciales por las presiones de las grandes industrias farmacéuticas y de los gobiernos
de los países más desarrollados tecnológicamente en su empeño de que los medicamentos
reciban un tratamiento equiparable a una simple mercancía y al margen de sus
singularidades, y una mercancía cara con la que determinadas industrias obtengan
beneficios rápidos, aunque por su alto precio las personas más pobres no puedan disponer
de medicamentos para enfermedades que padecen porque no podrán llegar a comprarlos.
Ciudadanos que, en situación de indigencia por su pobreza, pierden los beneficios de unos
recursos básicos para su salud que no alcanzan a comprar &#147;en el mercado&#148;, y con
ello pierden el derecho a la salud. Y cada vez más personas reciben la calificación de
&#147;sin papeles&#133; sin derechos&#148; como inmigrantes en su propio país, en su
propio mundo, en su propio planeta.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Pero además
el medicamentos tiene sus peculiaridades como mercancía. En palabras de un economista de
la salud argentino, el medicamento es una mercancía en extremo atípica, con capacidad de
inducir la demanda por representar un bien preciado para la salud, que quien lo consume no
lo elige, sino que le es prescrito por un médico, quien a su vez elige pero no lo paga, ,
y quien lo paga es habitualmente ajeno a la elección y a la demanda, como los Seguros
sociales y entidades privadas de seguros médicos quienes habitualmente no controlan ni
participan, en la acción directa de la elección de los medicamento. Estas peculiaridades
hacen que en la utilización de los medicamentos intervengan complejas interacciones
sociales entre las que las presiones publicitarias y de marketing directo de las poderosas
industrias químicas farmacéuticas intervienen sin pudor en su búsqueda del beneficio,
para las que destinan importantes porcentajes de sus beneficios al margen de cualquier
intereses social declarado, con el resultado de graves desigualdades en el acceso a los
medicamentos de las personas y en su derecho a la salud, y a veces interfiriendo
descaradamente con actividades contrarias a toda ética social y profesional, sin reparar
en los posibles perjuicios que para la salud de las personas y los riesgos para la
población en general se generan con ello.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Porque los
medicamentos no escapan a la codicia de quienes pretenden transformar en mundo reduciendo
las naciones, sus territorios y la diversidad de sus formas de convivencia a un
&#147;mercado&#148; en donde colocar sus mercancías en un escaparate privilegiado. Y las
consecuencias no se hacen esperar. El medicamento por sus peculiaridades de bien necesario
y por ser productos únicos, difícilmente sustituibles muchos de ellos por no disponerse
de alternativas de tratamiento es objeto de pugna por su apropiación, por apropiarse del
derecho exclusivo a su fabricación, mediante los denominados derechos de patentes
tecnológicas, y a decidir de manera privada por quien ostenta la patente cuando, cómo y
en qué condiciones las personas pueden disponer de un bien esencial como es el
medicamento, y con ello un elemento fundamental de su derecho a la salud. De toda la
tecnología sanitaria, los medicamentos y los productos farmacéuticos en general ostentan
el mayor rango de beneficio/coste en lo que se refiere a tratamientos directos de las
enfermedades. Es la tecnología sanitaria más ampliamente usada, y por sí sola es capaz
de permitir mejoras en la salud de la población aun en estos momentos inimaginable.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Si decimos
&#147;aun en estos momentos inimaginable&#148; no es pensando en un futuro de fantasía
como promocionan los expertos en relación con la &#147;investigación en
biotecnología&#148;, con fármacos que &#147;en el futuro nos curarán los genes que nos
hacen enfermar&#148;. Lo decimos pensando en un presente posible. En la actualidad más de
2.000 millones de personas, un tercio de la humanidad, no tienen acceso a medicamentos
esenciales para tratar sus problemas de salud.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Unos problemas
de salud que acrecientan la pobreza y las dificultades económicas de quienes los padecen
en la medida en que provocan graves incapacidades y son responsables de la mayor parte de
los fallecimientos en personas menores de 25 años por causas evitables, es decir, a
consecuencia de unas enfermedades para las que disponemos de los conocimientos sobre la
enfermedad y recursos tecnológicos suficientes bien para evitar la enfermedad, o su daño
a la salud, pero no tenemos de los medios y la forma para poner esta tecnología al
alcance las personas que lo precisan.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Dos son las
causas que nos parecen fundamentales para llegar a esta situación de carencia. En primer
lugar, el abandono por parte de los gobiernos de políticas de salud eficaces en la
prevención de los problemas de salud, con el consiguiente deterioro de las instituciones
y Servicios Públicos de prevención y atención directa a la Salud en su capacidad de dar
prestaciones que lleguen al conjunto de la población de manera equitativa; y en segundo
lugar, los precios de los medicamentos. Y como elemento común a estos dos factores, la
intervención cada vez más descarada de instituciones como el BM, el FMI, y la OMC que
imponen a los estados políticas económicas restrictivas en los servicios públicos
básicos, a la vez que exigen legislaciones favorecedoras de privilegios en la
comercialización de determinadas mercancías de las grandes corporaciones industriales de
los países más ricos y desarrollados tecnológicamente. Unas instituciones de ámbito
mundial y dependientes de la ONU, cuyos ejecutivos y mandatarios son designados en su
mayoría por los gobiernos de los países más ricos y que, muchos de ellos, son
intercambiables en el tiempo como ejecutivos de estas instituciones de ámbito
internacional o empleados de las grandes corporaciones privadas de las que proceden o en
las que terminan trabajando &#147;fichados&#148; al finalizar su mandato, y a quienes
siempre favorecen con sus decisiones.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">De esta
erosión de los mecanismos de solidaridad que suponen los Servicios Públicos de Salud,
son responsables directas las políticas de privatización y desregulación que confían a
los denominados &#147;mecanismos del mercado&#148;, la reordenación de las actividades
económicas y también , al considerarlas como &#147;actividades económicas&#148;,
determinadas actuaciones institucionales de los estados para la provisión de servicios
básicos. Y los servicios básicos de provisión de salud son, cada vez más, consideradas
como actividades económicas, al margen de sus aspectos peculiares de servicio básico que
provee un derecho ciudadano: el derecho a la salud.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Pero la
experiencia repetidamente nos dice que, con la desregulación y su efecto sobre la
reordenación de las actividades económicas, se producen efectos completamente
indeseables. Por ejemplo, en la Europa del Este, la introducción de un mercado de salud
desregulado, ha mejorado en teoría la disponibilidad de algunos medicamentos, pero la
capacidad adquisitiva de la mayoría de la población ha menguado tan drásticamente que
los ciudadanos no pueden comprarlos, y los Servicios Públicos de Salud no disponen de
financiación para la renovación de material ni la provisión de medicamentos. Como
situación extrema de este ejemplo, en las cárceles de la exURSS, no se dispone de
fármacos contra la tuberculosis que se calcula afecta gravemente a más de la mitad de
los reclusos. Varias organizaciones han denunciado que en las cárceles de Siberia se
dejan de dar tratamientos a los reclusos enfermos de tuberculosis, y sin tratamiento, se
les deja morir.<a style="mso-endnote-id:edn1" href="#_edn1" name="_ednref1" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[1]</span></span></a>
Esto no es sólo &#147;la crueldad de los gulags siberianos&#148;, su causa es más simple
y cruel, y obedece a la no disponibilidad de medicamentos por las instituciones porque son
caros y porque las instituciones públicas se deterioran y dejan de funcionar con eficacia
porque no tienen garantizada una financiación adecuada. Así lo determinan las llamadas
&#147;políticas de ajuste&#148; que imponen a los estados la disminución en la
financiación de sus Servicios Públicos con la justificación de &#147;evitar el
intervencionismo económico y facilitar la entrada de la iniciativa privada&#148; a la que
se sacraliza como la actividad económica &#147;más pura&#148; y generadora del bienestar
y el desarrollo económico.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">En el ámbito
internacional las consecuencias de estas políticas alcanzan cada día dimensiones que
sólo pueden ser calificadas como de crueldad por sus consecuencias directas sobre las
personas, por ejemplo, en el sudeste de Asia, donde del 60 a 75% del gasto total de salud
que hace diez años se asumía como gasto público, ahora se ha trasladado al sector
privado, mediante el pago directo por el usuario. De esta manera muchas de las personas
que disponían de adecuados recursos de salud con acceso a una tecnología sanitaria de
calidad y medicamentos, han dejado de tenerlos disponibles, por la escasez de sus rentas
familiares, o sólo pueden hacerlo a costa de deteriorar aun más su economía familiar.<a
style="mso-endnote-id:edn2" href="#_edn2" name="_ednref2" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[2]</span></span></a>
Esta proporción aproximada de un 70% de financiación pública del total de los gastos de
salud, y del 30% de financiación privada directa de los usuarios, que era común en las
políticas de estado de amplias regiones del mundo, se ha invertido en la práctica donde
se han impuesto las políticas de ajuste económico, y ya solo se mantiene en Europa&#133;<a
style="mso-endnote-id:edn3" href="#_edn3" name="_ednref3" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[3]</span></span></a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">En África, la
situación en salud alcanza extremos difícilmente descriptibles. Y no sólo la epidemia
de SIDA tiene una dimensión que la transforma en un problema de interés mundial, en la
medida en que el SIDA pudiera ser también &#147;un problema nuestro&#148;. La dimensión
del SIDA en África, es un problema de salud, pero también lo es y fundamentalmente, un
problema económico y de pobreza.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Podemos
establecer un dato comparativo aproximado que nos permita la reflexión. Suiza es un país
&#147;civilizado&#148; de 7 millones de habitantes con 12.000 casos de SIDA; destina un
porcentaje del 10% de su PIB a recursos de salud, del cual el 70% son financiadas
públicamente y el otro 30% de manera privada. En dinero son 2.660$ por habitante y año.
Si lo comparamos con países como Costa de Marfil (14 millones de habitantes, 700.0000
casos de SIDA) que destina el 3,2% de su PIB a recursos de Salud, con menos del 40% de
financiación pública y más del 60% de su coste financiado por las economías
familiares, hasta una cifra de 57$ por habitante y años; o Uganda (21 millones de
habitantes, 930.0000 casos de SIDA) que destina el 4,1% de su PIB a recursos de Salud, con
el 35% de financiación pública y el 65% de su coste financiado por las economías
familiares, alcanzando 44$ por habitante y año; o Zimbabwe (12 millones de habitantes,
1.500.0000 casos de SIDA) que destina el 6,2% de su PIB a recursos de Salud, con el 44% de
financiación pública y el 66% de su coste financiado por las economías familiares,
alcanzando 130$ por habitante y año. Con estas cifras y dado el precio actual de los
medicamentos, &#147;designado por el mercado&#148;, Suiza está destinando el 0,06% de su
PIB a tratamientos farmacológicos eficaces contra el SIDA, pero Costa de marfil debería
destinar el 84% de su PIB sólo en tratamientos eficaces para el SIDA, Uganda debería
destinar el 172% de su PIB, y Zimbabwe el 265% de su PIB, sólo en tratamientos con
medicamentos para el SIDA.<a style="mso-endnote-id:edn4" href="#_edn4" name="_ednref4"
title><span class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[4]</span></span></a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Porque en
estos días oímos en nuestros medios un cúmulo de informaciones sobre el SIDA y los
medicamentos en África, las políticas de precios de las grandes industrias y las
políticas de [pseudo] &#147;solidaridad&#148; de los gobiernos de países ricos y sus
Industrias farmacéuticas, así como de las instituciones internacionales que defienden
sus intereses, fundamentalmente la OMC, dispuestos a &#147;reducir precios&#148; en los
medicamentos, y a la concesión de ayudas a países africanos seriamente afectados por la
epidemia del SIDA. Pero su falsa solidaridad esconde un fondo que se oculta, su afán por
controlar aún más las economías y las políticas de intervención pública de estos
estados. En estos países, muchas Organizaciones de Salud internacionales, denuncian que
la OMS ha reducido su actividad en los países africanos, donde ha dejado de ser una
institución clave en actividades de promoción y mejora de la salud de las poblaciones,
para unos países cuyas políticas de salud son cada vez más intervenidas por la OMC y el
BM<a style="mso-endnote-id:edn5" href="#_edn5" name="_ednref5" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[5]</span></span></a>
quien dicta siempre políticas de salud relacionadas con préstamos para la supuesta
mejora de los recursos de salud.<a style="mso-endnote-id:edn6" href="#_edn6"
name="_ednref6" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
style="mso-special-character:footnote">[6]</span></span></a> Pero normalmente estas
&#147;ayudas&#148;, lo están siendo en calidad de préstamos condicionados a la compra de
determinada tecnología o medicamentos producidos por los países ricos, y casi nunca para
promocionar nuevos recursos en los Sistemas públicos de Salud o financiar proyectos de
fabricación local de medicamentos o tecnología sanitaria. Esto sólo hace aumentar la
deuda externa de estos países, que cada año deben dedicar mayor porcentaje de sus
recursos a financiar la deuda externa detrayéndolo de otros recursos destinados a la
promoción de la salud. El resultado del &#147;escándalo de los medicamentos para el
SIDA&#148; en Sudáfrica podría &#147;venirle bien&#148; a la industria de las
multinacionales farmacéuticas que ven la manera de extender su mercado a &#147;donde más
clientes potenciales hay, una vez saturado el mercado de sus clientes solventes de los
países ricos&#148; que cuentan con financiación pública de los medicamentos. Y la
extensión del mercado se realiza por un mecanismo tradicional en una economía colonial,
por la vía de los préstamos a los países pobres condicionados a la compra de productos
manufacturados de la metrópolis, préstamos al 7% para que compren sus caros
medicamentos. Todo menos obligar a las Industrias químicas a tener una política de
precios de los medicamentos que los hagan accesibles a las disponibilidades económicas de
cada país, o ceder obligadamente sus patentes para la fabricación de genéricos.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">La política
de &#147;bajar precios&#148; también puede parecer un engaño para apaciguar conciencias
en los telespectadores de los telediarios, porque sólo se reducen precios en este
contexto de compras excepcionales realizadas con préstamos o ayudas (no se reduce el
precio &#147;de mercado&#148;) lo que también evita la adopción de medidas excepcionales
por los gobiernos para aplicar los principios de excepción a las patentes de medicamentos
esenciales, e impide simultáneamente el desarrollo de una industria química de
fabricación de genéricos (que sí tienen un precio más &#147;de mercado&#148;). Los
países ricos e industrializados, con los &#147;préstamos para el desarrollo&#148;
característicos de su &#147;política para las colonias&#148; buscan, también en los
préstamos para la compra de medicamentos esenciales, la efectiva protección de sus
industrias de manufactura, en este caso una industria farmacéutica que ve aumentar sus
ventas a países pobres, que sin estos préstamos, difícilmente podrían adquirir sus
caras mercancías. Aun a costa de aumentar su endeudamiento&#133; y su dependencia
económica.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Pero hay otro
problema del que apenas se habla en los medios no especializados, la prevención del SIDA.
En los países en desarrollo la organización ONUSIDA calcula en 50 millones las personas
infectadas por HIV, pero la cifra es estimativa, se basa en proyecciones estadísticas de
estudios sobre poblaciones más reducidas. La realidad es que más del 90% de las personas
infectadas por HIV desconoce que son portadores del VIH<a style="mso-endnote-id:edn7"
href="#_edn7" name="_ednref7" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
style="mso-special-character:footnote">[7]</span></span></a>, y en estas condiciones, la
prioridad debe ser por encima de cualquier otra medida la prevención de la extensión de
esta epidemia, no su tratamiento.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Poco se oye
hablar de la prevención del SIDA. Una enfermedad que por encima de cualquier otra imagen
social que se tiene en los países ricos de Europa y los EUA, es una enfermedad con un
mecanismo de transmisión epidémica fundamentalmente heterosexual. En Botswana, país
donde se calcula que un 35% de su población es portadora del HIV, el 31% de los
adolescentes entre 15 y 19 años son ya portadores del HIV, y en Harare capital de
Zimbabwe, con una estimación del 20% de su población total portadora del HIV, el 54% de
los partos son de mujeres portadoras<a style="mso-endnote-id:edn8" href="#_edn8"
name="_ednref8" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
style="mso-special-character:footnote">[8]</span></span></a>, datos que nos muestran la
relación tan directa de la infección por HIV y su extensión con la heterosexualidad y
el desconocimiento de las personas de su condición de portadoras de HIV y el riesgo de la
extensión de su contagio. Esto debería hacer prioritarias dos opciones previas sobre el
tratamiento con medicamentos, la disponibilidad de recursos y tecnología de tratamiento y
análisis sanguíneo, tests de detección de la población portadora de HIV y para la
evaluación del déficit inmunológico y, como primera medida, la prevención de su
transmisión en las prácticas sexuales.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">La
&#147;tecnología&#148; de mayor beneficio/coste en el tratamiento y prevención del SIDA
es el condón<a style="mso-endnote-id:edn9" href="#_edn9" name="_ednref9" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:
footnote">[9]</span></span></a>,
pero relacionar el condón con el SIDA es exponerse a la excomunión religiosa, a ser
tratado de sexualmente pervertido o &#147;loco de atar&#148;. El condón tiene una doble
&#147;imagen social&#148; de prevención, preventiva de la enfermedad de transmisión
sexual y del embarazo. Pero una cultura extensa y tradiciones sociales en las cuales el
mayor valor social se asigna a la fertilidad de la mujer, la promoción del condón para
la prevención del SIDA se hace a contracorriente de mitos culturales que sojuzgan a la
mujer, quien así corre los mayores riesgos en la epidemia de SIDA, siendo su primera
víctima. No es una casualidad que las campañas más comunes y de distribución gratuita
de fármacos contra la extensión del SIDA, no se hagan sobre los individuos más
seriamente afectados sino sobre mujeres embarazadas para prevenir la transmisión
madre-hijo, estableciendo la prioridad, aparentemente, no el cuidado individual de la
salud de la madres sino en su maternidad. El fármaco AZL, eficaz en la prevención de la
transmisión madre-hijo, pero menos en su tratamiento individual, es el único fármaco
antiSIDA incluido en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales de la OMS por el alto
precio de estos fármacos.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">La propia
política de distribución (incluso gratuita) de fármacos antiretrovirales contra el
SIDA, no deja de ser meramente testimonial en muchos países pobres, donde la mayor parte
de los afectados por el VIH desconocen que lo son, donde no se dispone de un acceso
equitativo a laboratorios con tecnología de análisis sanguíneo linfocitario
específicos o de tests para el diagnóstico del SIDA. Dichas políticas son testimoniales
y también abiertamente propagandistas en la medida en que se hace ostentación pública
de determinados programas de lucha contra la enfermedad de muy corto alcance, que se
destinan a poblaciones muy reducidas, como los programas para empleados de grandes
industrias o empresas multinacionales en África, y parecen más favorecedoras de las
clases urbanas privilegiadas, que resultado de una política de equidad en el tratamiento
de los problemas de salud. Y por otra parte, no cuestionan en sí mismos a la Industria
farmacéutica y las grandes multinacionales, sino que en parte incluso las favorecen, al
ser ellos quienes finalmente venden directamente sus fármacos, bien sea con su
adquisición por los países pobres con donaciones filantrópicas o con financiación
directa mediante un mayor endeudamiento exterior de los países más pobres con el BM, o
con el pago de derechos de patente, y casi siempre destinando recursos que se sustraen de
la financiación de otros recursos públicos de salud de mayor equidad.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">En este
contexto, todo programa de salud destinado al tratamiento del SIDA y la prevención de su
extensión, que se quiera eficaz, debe de cambiar esta tendencia irracional de pensar en
el medicamento, en los caros medicamentos, como recurso exclusivo para los problemas de
salud. Los recursos de tecnología sanitaria de tratamiento de la sangre son esenciales,
tanto para evitar una mayor de la extensión del SIDA<a style="mso-endnote-id:edn10"
href="#_edn10" name="_ednref10" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
style="mso-special-character:footnote">[10]</span></span></a> para detección la de
portadores del HIV y su posterior control linfocitario e inmunológico que debe marcar las
necesidades o no de tratamiento, y de adopción de medidas preventivas individuales para
evitar la extensión de la infección por HIV. No debe olvidarse a este respecto la
batalla jurídica librada entre grandes laboratorios por atribuirse la autoría del
&#147;descubrimiento&#148; del virus responsable del SIDA, que llegó a implicar a los
gobiernos de Francia y los EUA, tras lo que se escondía la batalla por los derechos de
patente de los tests de detección del SIDA, tests que tienen precios &#147;en el
mercado&#148; tan poco asequibles como los propios medicamentos. Pero este tipo de
programas es impensable sin la disponibilidad de una extensa red de equipamientos
sanitarios que cuenten entre sus recursos con profesionales sanitarios con experiencia y
entrenamiento para el control y el tratamiento del SIDA y a los que pueda acceder la
totalidad de la población de una manera permanente. Y ello no es posible sin una
política sanitaria pública que garantice la equidad, la extensión regional y la
gratuidad. Como ejemplo perverso que revela hasta qué punto es prioritario en el
tratamiento y prevención del SIDA una política de salud liderada y gestionada desde un
Servicio Público que garantice la uniformidad y eficacia de los programas, el caso de
Brasil, donde más de 520 ONGs diferentes se declaran dedicadas directamente al
tratamiento de personas enfermas de SIDA, contando con diferentes y diversas fuentes de
financiación y programas propios de actuación.<a style="mso-endnote-id:edn11"
href="#_edn11" name="_ednref11" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
style="mso-special-character:footnote">[11]</span></span></a> Y también, y sobre todo, es
necesaria la solidaridad internacional en el aspecto económico, que garantice la
disponibilidad de recursos tecnológicos y medicamentos en países con escasas
posibilidades de financiación propia que se aparten de las ya tradicionales políticas
filantrópicas de carácter privado y sin continuidad.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Ello no
significa abandonar el tratamiento de los enfermos de SIDA. Por ejemplo, hay suficientes
estudios contrastados que demuestran que un solo año continuado de tratamiento con
antiretrovirales en combinación, disminuyen la carga viral, mejorando la capacidad
inmunológica en la mayoría de los pacientes con SIDA avanzado, a un nivel que necesita
de otros cuatro años sin tratamiento específico, para deteriorarse la capacidad
inmunológica al nivel en que se abandonó el tratamiento. Esto implica la posibilidad,
para países con escasa disponibilidad de financiación en la compra de fármacos
antiretrovirales, de tratar a pacientes con SIDA avanzado en ciclos de un año de cada
cuatro, manteniéndolos en un nivel de capacidad inmunológica suficiente como para evitar
los riesgos de infecciones oportunistas que son causa de la gran mortalidad del SIDA. Pero
esto significa la previa disponibilidad de equipamientos sanitarios básicos y su adecuada
distribución regional y local de recursos mínimos contando con profesionales sanitarios
que garanticen el seguimiento continuado de pacientes para un largo tratamiento con
permanentes controles periódicos.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Una
continuidad en el tratamiento que no está en absoluto garantizada cuando los programas
para el SIDA se basan casi en exclusividad en el uso de medicamentos, ni siquiera con su
distribución gratuita que en la actualidad se hace de manera dispersa y en programas de
muy corto alcance. Esto ha dado lugar a un auténtico mercado negro de medicamentos contra
el SIDA. Como los programas de distribución gratuita de antiretrovirales suelen ser de
ámbito local y los gobiernos de algunos países los distribuyen gratuitamente, o tienen
la capacidad de fabricar medicamentos genéricos a precios más asequibles, pero no lo
hacen en países limítrofes; o bien en otros países dichos programas dependen
directamente de instituciones privadas como las ONGs que los distribuyen en su ámbito
local de influencia con un alcance limitado, o para poblaciones específicas como los
empleados de las grandes industrias en África (eléctricas, petroleras, minería). Los
pacientes que disponen de antiretrovirales gratuitos saben bien por propia experiencia que
pueden sobrellevar la enfermedad con cierta discontinuidad en su tratamiento, y sin graves
riesgos, y muchos de ellos ofrecen parte de su tratamiento a parientes que no disponen de
ellos, o los venden directamente generando un mercado negro relacionado con el alto precio
de los antiretrovirales, la desigualdad en su accesibilidad para el resto de la población
afectada y enferma y que no pueden ni disponer gratuitamente de ellos ni comprarlos en la
farmacia por su alto precio. Nadie quiere ni siquiera hacer estimaciones del mercado negro
de medicamentos, muchas veces de intercambio familiar y local a pesar de su extensión,
pero se conocen ya datos alarmantes de confiscaciones de &#147;alijos&#148; de contrabando
organizado de medicamentos, procedentes de países donde se están fabricando genéricos,
o lo que es más grave, de medicamentos fabricados ya directamente para su distribución
en el mercado de contrabando y completamente al margen de las garantías de un control de
calidad. Mercado de contrabando que, en algunos casos se ha visto, tenían como destino su
adquisición por instituciones de seguros médicos privados e incluso hospitales de
gestión pública.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Para poner
otro ejemplo distinto del SIDA, sobre el abandono de la prevención de una epidemia en
beneficio de un uso extensivo del medicamento para los problemas de salud, la extensión
de la Malaria, enfermedad que, de estar en franca regresión en cuanto al número de
personas afectadas y las regiones de extensión endémica, el abandono de programas
preventivos de lucha contra el mosquito que interviene en su propagación, el la última
década se ha invertido la tendencia, siendo actualmente una enfermedad en expansión, con
la desventaja de que el parásito responsable de la enfermedad se ha hecho resistente a
los tratamientos farmacológicos tradicionales y fácilmente accesibles en los países
pobres donde la malaria es endémica y causa de una gran carga de una enfermedad, que
sigue siendo una de las causa de mortalidad por enfermedades evitables más importante,
aproximadamente un millón de personas mueren al año en el mundo. El 90% de los afectados
son personas del África subsahariana. Los medicamentos para la malaria son inaccesibles
para muchas personas, entre otras cosas, porque las Industrias se niegan a ceder sus
patentes para la fabricación local de estos fármacos que son eficaces para la Malaria
que se ha hecho resistente a los fármacos tradicionales más baratos y de mayor
disponibilidad en estos países. El ejemplo de Nigeria es significativo de la política de
los países ricos y las instituciones financieras internacionales. Nigeria había
desarrollado, dentro de la estrategia propugnada por la OMS, un programa durante el año
pasado año de prevención de la malaria en niños, y su tratamiento directo con fármacos
en mujeres embarazadas, para lo que preveía la distribución de mosquiteras impregnadas
en insecticidas especiales (que es el tratamiento preventivo de la malaria de mayor
eficacia en relación con su coste, de aproximadamente 500 Ptas. por mosquitera,
procedimiento que se ha comprobado que reduce en más del 50% los casos de malaria en las
zonas donde se generaliza su uso<a style="mso-endnote-id:edn12" href="#_edn12"
name="_ednref12" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
style="mso-special-character:footnote">[12]</span></span></a>, y l</span><span
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">a OMS quiere que la disponibilidad de
mosquiteras impregnadas sea 50 veces mayor que en la actualidad en los próximos 5 años</span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">). Para este
programa y la extensión en la distribución de las mosquiteras para las camas de la
población infantil Nigeria contaba con la promesa del BM de recibir una donación de 150
millones de dólares para &#147;programas relacionados con la Malaria&#148;. Pero la
donación finalmente no llegó<a style="mso-endnote-id:edn13" href="#_edn13"
name="_ednref13" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
style="mso-special-character:footnote">[13]</span></span></a>. El BM parece que puso pegas
porque no se destinaba el dinero a la compra directa mediante la importación de fármacos
a la Industrias de los EUA y Europa, y se excusaba en la existencia de más de 100
programas para la malaria para este años en África pero, simultáneamente, como
condición previa a la donación el FMI exigía al gobierno de Nigeria que pagase la
totalidad de la deuda externa para el año 2000 que ascendía a 1.600 Millones de $ USA.
Una cantidad que por sí sola es superior en 5 veces a todo el presupuesto de Salud del
país.<a style="mso-endnote-id:edn14" href="#_edn14" name="_ednref14" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:
footnote">[14]</span></span></a>
Es evidente que la política de estas instituciones internacionales son actualmente el
principal obstáculo para una política eficaz en la promoción y mejora de la salud. La
OMC, el FMI y el BM son, con sus actuaciones destinadas a la imposición a los estados de
los países pobres de prioridades sobre programas económicos de base financiera los
principales &#147;agentes patógenos&#148; en África, mucho más que el VIH. Su principal
prioridad es &#147;proteger&#148; la estabilidad financiera de las economías de los EUA y
Europa<a style="mso-endnote-id:edn15" href="#_edn15" name="_ednref15" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[15]</span></span></a>,
aun a costa de hacer cada año más imposible a los países pobres destinar unos recursos
económicos necesarios para programas de salud pública y condenar a su habitantes a una
mayor extensión en la exposición a sus epidemias, a la indigencia, la enfermedad, y la
muerte.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">A la
problemática de graves carencias en el acceso a los medicamentos de los países pobres,
no es ajena la irracionalidad que constituye el consumo abusivo de medicamentos, la
contrapartida cruel que la sociedad opulenta nos muestra frente a las carencias en los
países pobres.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">En países que
cuentan con recursos de salud adecuados la tecnología sanitaria ya está siendo un
problema la utilización irracional que se hace de ella y el fomento que por parte de la
propia industria de tecnología sanitaria se hace de su utilización abusiva como
&#147;consumos de salud&#148;. Los medicamentos y específicamente su utilización
irracional pueden llegar a convertirse en un problema en sí mismo, más que la solución
a problemas de salud. La gran industria farmacéutica parece estar plenamente dedicada a
fomentar este consumo irracional de medicamentos, como parte de sus estrategias de
aumentar sus beneficios, muy por encima de su imagen de humanismo filantrópico de
empresas entregadas a la investigación y la producción de sustancias que mejoran nuestra
salud y calidad de vida. Y ello sin considerar las estrategias de investigación de la
industria farmacéutica, dedicada a la búsqueda de fármacos para el consumo de los
países ricos, y obviando las necesidades de investigación de las enfermedades más
comunes y de mayor prevalencia.<span class="MsoEndnoteReference"><span
style="mso-special-character:footnote"><a style="mso-endnote-id:edn16" href="#_edn16"
name="_ednref16" title>[16]</a><a style="mso-endnote-id:edn17" href="#_edn17"
name="_ednref17" title>[17]</a></span></span><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">En la década
de 1975 a 1984, década en la que se da un mayor crecimiento en los gastos de salud en el
mundo, se hicieron estudios de seguimiento realizados en Francia sobre 508 medicamentos
que las 25 grandes industrias farmacéuticas patentaron como &#147;importantes&#148;
novedades farmacéuticas, demostraron al evaluar su eficacia terapéutica que el 70% de
los nuevos medicamentos no ofrecían ninguna ventaja terapéutica.<a
style="mso-endnote-id:edn18" href="#_edn18" name="_ednref18" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:
footnote">[18]</span></span></a>
Estudios similares en los EUA realizados por la FDA, daban porcentajes del 84% de los
medicamentos de nueva patente a los que calificaban como de &#147;poca o ninguna
contribución a la terapéutica&#148;.<a style="mso-endnote-id:edn19" href="#_edn19"
name="_ednref19" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
style="mso-special-character:footnote">[19]</span></span></a> Pero ambos estudios
coincidían en calificar a estos medicamentos como desproporcionadamente caros en
relación a las escasas o nulas ventajas terapéuticas que ofrecían en comparación con
los medicamentos ya existentes. Y sorprendentemente, a pesar de su mayor precio, y a sus
escasas ventajas terapéuticas sobre otros medicamentos más baratos, terminan siendo
medicamentos ampliamente usados y consumidos, un uso que tiene que ver cada vez más con
las estrategias de marketing directo de las industrias sobre profesionales, instituciones
y servicios públicos de salud en el modo de provisión de los medicamentos hasta el
usuario final.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">La
sustitución de unos medicamentos por otros igual de eficaces, pero más caros, no solo es
el efecto de la agresividad publicitaria y de las actividades de marketing directo de la
industria, sino que es causa fundamental en el extraordinario aumento de los gastos de
salud en todos los países, sin que necesariamente de ello se deriven mejoras
significativas en la salud de las personas, simplemente se deriva un aumento del gasto, o
si el gasto global se limita o mantiene, significa la transferencia de recursos
financieros desde otros recursos sanitarios de atención a la salud a los medicamentos, o
bien mediante la progresiva eliminación de los medicamentos como parte de los servicios
sanitarios de acceso gratuito (y equitativo) en los Servicios Públicos de Salud, o
aumentando las parte que por los medicamentos debe pagar directamente el usuario. Y así,
muchas personas con economías familiares limitadas, que antes accedían a medicamentos de
calidad directamente financiados por los Servicios Públicos de salud o los sistemas de
Seguridad Social, aun teniendo disponibilidad de medicamentos &#147;en farmacia&#148;, ven
agravar recursos económicos cuando precisas comprar medicamentos, o se ven privados de
acceder a su utilización, y la razón está en las políticas de abandono de la
financiación pública de los recursos de los Servicios públicos en general. Esto lo
venimos observando en su consecuencia directa en el desmantelamiento de los Servicios
Públicos de Salud, accesibles con equidad a todos los ciudadanos. Y como parte esencial
de estos recursos, la financiación pública de los medicamentos esenciales para los
problemas de salud de los ciudadanos.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Y es que la
reducción de la financiación pública de los medicamentos, que se justifica muchas veces
ante &#147;la opinión pública&#148; en el &#147;excesivo precio&#148; de los
medicamentos y su coste cada vez más relevante en el conjunto de los recursos de salud,
es una medida que la que sólo parece beneficiarse la industria química de productos
farmacéuticos, y en la práctica no es una medida de &#147;ahorro del gasto
público&#148;. La Industria química productora de medicamentos es quien propugna la
venta libre de los fármacos y medicamentos, siendo la primera interesada y beneficiaria
de la política de medicamentos en sistema de venta libre con su progresiva extracción
del sistema de financiación directa o de reembolso de los medicamentos, precisamente
porque es la manera más directa de que el uso de medicamentos escape a todo control en su
consumo directo por los usuarios, y se puedan aplicar medidas generales de racionalidad
del uso delos medicamentos y de control en su prescripción por los profesionales.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Hay países
donde han dejado de financiarse directamente los medicamentos, y aun manteniendo o
aumentando ligeramente los recursos públicos sanitarios, por el encarecimiento de los
medicamentos de mayor consumo, la mayor parte del gasto en salud ya está destinada
directamente a la adquisición de medicamentos, como en algunos países del Norte de
África y del Sudeste asiático.<a style="mso-endnote-id:edn20" href="#_edn20"
name="_ednref20" title><span class="MsoEndnoteReference"><i><span
style="mso-special-character:footnote">[20]</span></i></span></a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Este problema es en realidad universal.
Por ejemplo, los españoles son los mayores consumidores de medicamentos en la Unión
Europea y el consumo sigue incrementándose en los últimos años, casi un 13% anualmente.
Entre 1990 y 1996 se ha duplicado el coste del consumo de medicamentos. El 22% del total
del gasto en salud en nuestro país estaría destinado a medicamentos, aproximadamente el
doble de la media en el resto de la Unión Europea. El gasto en medicinas se aproximaría
al billón de pesetas por año.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Y la razón de este aumento del gasto no
está en &#147;usuarios imprudentes y ávidos por devorar medicamentos&#148;, como ha
llegado a calificarse a los ancianos en nuestro país. La población anciana tiene en
España una financiación casi del 100% del coste de los medicamentos que usa a cargo de
la Seguridad Social. Es la población con mayor uso de medicamentos, pues aproximadamente
el 65% de todos los fármacos son prescritos a la población anciana de más de 60 años.<a
style="mso-endnote-id:edn21" href="#_edn21" name="_ednref21" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[21]</span></span></a>
Ciertamente es la población que concentra mayores problemas de salud, pero también es la
población más medicada y sobre la que recae una mayor irracionalidad en la prescripción
de medicamentos.<a style="mso-endnote-id:
edn22" href="#_edn22" name="_ednref22" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[22]</span></span></a>
Los ancianos han sido frecuentemente designados como excusa para justificar la salida de
medicamentos, desde el sistema de financiación pública de la Seguridad Social a su venta
libre en las farmacias.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">En España,
siguiendo esta práctica de la administración para justificar &#147;medidas de
ahorro&#148; ya se ha recurrido en dos ocasiones a extraer del sistema de financiación
pública una serie de medicamentos de uso común entre la población. La realidad es que
muchos de estos medicamentos son de dudosa eficacia, y otros siguen financiándose por el
Sistema público bajo la presentación de otras marcas comerciales. Pero ahora todos
están en venta libre en las farmacias, su consumo en algunos casos parece incluso haber
aumentado entre la población, ahora con el coste asumido por el usuario. Los medicamentos
de eficacia dudosa, si eran ineficaces, deberían retirarse definitivamente de la venta,
pero no ha sido así. Y aun más, en la prescripción de recetas oficiales con cargo a la
Seguridad Social, los medicamentos retirados han sido substituidos por otros similares y
más caros. Finalmente, y como resultado, el gasto farmacéutico de la Seguridad Social ha
aumentado con una medida que se justificaba en términos de &#147;ahorro del gasto&#148;.
Las industrias han ganado en beneficios.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Las medidas de
ahorro del gasto, por el mecanismo de la &#147;liberalización&#148; y la &#147;venta
libre en el mercado&#148; de fármacos que progresivamente dejan de distribuirse y de
financiarse en el contexto de los Servicios Públicos de Salud, están teniendo
consecuencias más que nefastas en todos los países, pero especialmente en aquellos en
los que los Servicios de Salud Públicos se están deteriorando por la disminución de su
financiación en el contexto de un ritual de la administración de medidas de índole
exclusivamente económicas de &#147;ahorrar cada vez más&#148; en los servicios de acceso
público en condiciones de equidad como es el caso del Servicios de Salud. Muchas personas
dejan así de tener acceso a medicamentos necesarios para su salud por su alto coste que
no puede asumirse por su economía familiar. Pero también otras muchas personas dejan de
tener acceso a los profesionales médicos prescriptores de los medicamentos por el coste
añadido de la consulta médica privada, y con ello tampoco puede acceder a un
diagnóstico correcto sobre su enfermedad, la información profesional sobre su dolencia y
las indicaciones de uso correcto del medicamento. Las consecuencias son el aumento de un
uso irracional de los fármacos, el aumento de la automedicación por el fomento
publicitario de un consumo de medicamentos &#147;en venta libre en el mercado&#148;.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Por poner otro
ejemplo, La Tuberculosis, una enfermedad evitable y prevenible en regresión desde
mediados del siglo XIX&#133; hasta la última década de siglo XX,<span
style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>en que se ve con alarma la preocupante
propagación una enfermedad muy grave pero evitable, que se consideraba en regresión. </span><span
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Una tercera parte de la población
mundial, 2.000 millones de personas, están infectadas con el M. Tuberculosis, aun cuando
sólo un pequeño porcentaje se considera que desarrollan las complicaciones medicas
serias de la Tuberculosis.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>Hoy hay 16
millones de personas con tuberculosis activa, y cada año hay 8 millones de casos nuevos y
2 millones de muertes; una tercera parte de los VIH positivos se mueren con tuberculosis.</span><span
lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD"><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">La extensión
de la tuberculosis no es sólo como enfermedad &#147;oportunista&#148;<a
style="mso-endnote-id:
edn23" href="#_edn23" name="_ednref23" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[23]</span></span></a>
al extenderse el SIDA. El factor más decisivo en la extensión de la tuberculosis tiene
una relación directa con la desaparición de programas específicos de los Servicios
Públicos de Salud.<a style="mso-endnote-id:edn24" href="#_edn24" name="_ednref24" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[24]</span></span></a>
El tratamiento de la Tuberculosis es un tratamiento largo y necesariamente supervisado por
profesionales entrenados en dichos programas. Requiere procedimientos de administración
de al menos dos medicamentos por un tiempo mínimo de seis meses, en los que debe
determinarse la efectividad del medicamento utilizado mediante la supervisión para, en
caso de resistencia, cambiar inmediatamente a otro fármaco alternativo. En la práctica,
en los países con escasos recursos públicos de salud y con una alta incidencia de
tuberculosis, como India, Pakistán o Bolivia, a pesar de que disponen de programas modelo
en todo el territorio para la TBC, la mitad de los enfermos interrumpen el tratamiento sin
concluirlo,<a style="mso-endnote-id:edn25" href="#_edn25" name="_ednref25" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[25]</span></span></a>
incluso entre las personas que están incluidos en el programa de los Servicios Públicos,
debido en parte al precio de los medicamentos cuando ha de asumirse directamente su coste
por el usuario, y por la interrupción de la disponibilidad de stock del propio Servicio
Público de Salud que no puede garantizar las compras necesarias para el abastecimiento a
todos los centros del programa que debería dispensarlos. Y como elemento que agrava esta
situación la existencia de porcentajes entre el 6 y el 18% de pacientes que, previamente
al inicio del tratamiento, presentan resistencia a alguno de los medicamentos usados en
los programas de tratamiento de la tuberculosis, la alternativa de un fármaco eficaz en
la Tuberculosis multiresistente, por su alto coste, se hace inaccesible en la mayoría de
los países pobres.<a style="mso-endnote-id:edn26" href="#_edn26" name="_ednref26" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[26]</span></span></a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Pero el precio
de los medicamentos no es algo que, aun teniendo una decisiva importancia en la
problemática del acceso a los medicamentos, sea un factor indeterminado, o
ininfluenciable. En el precio de los medicamentos es determinante las características
propias de la mercantilización de un bien necesario, escaso y que su producción se
realiza en régimen de cuasimonopolio. <o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">El monopolio
de la fabricación de los medicamentos está en poder de la gran industria farmacéutica.
Monopolio que las grandes industrias farmacéuticas quieren asegurarse con el apoyo de la
OMC y la imposición de legislaciones sobre patentes que protejan los intereses de estas
industrias por encima de las prioridades de la lucha contra las enfermedades. De esta
manera la industria es quien impone los precios, normalmente en régimen de negociación
con sus compradores institucionales, básicamente los Servicios de Salud de los países
industrializados europeos y las grandes compañías de seguros de salud en los EUA. Unos
precios que en la mayoría de los casos se revelan como arbitrarios<a
style="mso-endnote-id:edn27" href="#_edn27" name="_ednref27" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[27]</span></span></a>
y que dan lugar a absurdas e inexplicables diferencias en los precios, y de injustas
desigualdades en las disponibilidad del medicamento.<a style="mso-endnote-id:edn28"
href="#_edn28" name="_ednref28" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
style="mso-special-character:footnote">[28]</span></span></a> Por ejemplo en los EUA,
diferentes usuarios pueden comprar un mismo medicamento a distintos precios, con grandes
diferencias, dependiendo del Seguro privado que dispongan. Igualmente un mismo medicamento
puede ser comercializado en los EUA a precios hasta cinco veces superior que el mismo
medicamento comercializado en Canadá por la misma compañía estadounidense. Como caso
más absurdo si cabe, en España, se ha dado el caso de un genérico que fue aprobada su
comercialización con el precio un 70% más caro que la marca que comercializaba la
molécula original.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">&nbsp;<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Las Industrias
justifican los precios por el alto coste que dicen les supone la investigación para el
desarrollo de los fármacos. Pero no suelen hacer públicas las cifras de su negocio.
Periodistas que han investigado a las grandes empresas de la industria farmacéutica
afirman que sus márgenes de beneficios son los más altos entre el conjunto de la
Industria, entre el 25 y el 45% de beneficio por capital invertido, muy por encima de la
industria de electrónica que oscila del 4 al 20%. Igualmente se afirma que las cantidades
que destinan a la publicidad de sus productos pueden llegar a ser del 35% de sus
beneficios reinvertido en su actividad industrial. Las cantidades realmente destinadas a
investigación no llegan a una quinta parte de esta cantidad destinada a la publicidad de
los medicamentos. Para hacernos una idea de las cifras que se manejan, algunas
organizaciones independientes que hacen un seguimiento informativo sobre el uso racional
de medicamentos estiman que </span><span style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">la
industria farmacéutica gasta más de 120.000 millones de dólares al año para promover
medicamentos a médicos y consumidores.<a style="mso-endnote-id:edn29" href="#_edn29"
name="_ednref29" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
style="mso-special-character:
footnote">[29]</span></span></a></span><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD"><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Y la
publicidad de los medicamentos se realiza fundamentalmente sobre los profesionales que
tienen la decisión de la prescripción. Esta publicidad directa sobre los profesionales
que deciden la utilización de un fármaco, pero que no son quienes lo pagan, es un tipo
de publicidad que continuamente se salta todas las barreras éticas de la actuación de
los profesionales. L</span><span style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">os
médicos, muchos de ellos, mantienen una relación con la industria farmacéutica y con
sus representantes considerada, de una manera benévola, como falta de ética, pero que en
muchos casos es una práctica corrupta y potencialmente perjudicial para el enfermo, que
sólo la motiva un beneficio económico que indirectamente la industria le ofrece por su
prescripción. Una relación de los profesionales con la industria por la que algunos
médicos reciben directamente dinero, regalos, subsidios para sus viajes o para sus cursos
y simposios de formación de una manera que se considera habitual entre los propios
profesionales que participan de ella. Todos podemos comprobar nuestros centros de salud y
los pasillos de los hospitales la presencia notoria y apenas disimulada de representantes
de laboratorios a quienes es habitual que muchos médicos dediquen un porcentaje de tiempo
importante. Esta relación afecta directamente la emisión de recetas y el comportamiento
del profesional en la prescripción de medicamentos, bien recetando medicamentos caros de
una marca y de un laboratorio con preferencia sobre otros medicamentos más baratos, o
incluso recetando medicamentos innecesarios, o reclutando a sus pacientes para estudios de
investigación clínica que la industria precisa para sus ensayos sobre nuevos fármacos o
para apoyar con estudios clínicos, dirigidos por la propia industria &#147;las
ventajas&#148; o la eficacia de sus medicamentos &#147;de marca&#148;.<a
style="mso-endnote-id:edn30" href="#_edn30" name="_ednref30" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[30]</span></span></a>
A cambio reciben regalos, libros y viajes pagados a lugares habituales de vacaciones,
donde con la excusa de una conferencia o un </span><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Symposium</span><span
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"> el médico acude acompañado de su
cónyuge.<a style="mso-endnote-id:edn31" href="#_edn31" name="_ednref31" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[31]</span></span></a>
La penetración de la industria farmacéutica en la formación de los profesionales es
total, hasta el punto de que la propia industria mantiene la financiación de la mayor
parte de las actividades de formación de los profesionales. En estas actividades de
formación, como es lógico, se ensalzan las cualidades de los fármacos en general,
particularmente de los fármacos de los laboratorios que financian cada actividad en
concreto. Se ensalzan o exageran las cualidades de estos fármacos y sus marcas
comerciales &#147;originales&#148;, minimizando o eludiendo los efectos secundarios,
sesgando los estudios sobre la efectividad y el beneficio o la existencia de otras
alternativas no farmacológicas para el tratamiento y la prevención de las enfermedades.</span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD"><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">La publicidad
llega también directamente a los usuarios de una manera encubierta, a la que las empresas
farmacéuticas recurren con la divulgación en periódicos y revistas de gran circulación
en las que ya son habituales los &#147;suplementos de salud&#148;. Estas publicaciones, en
parte financiadas por la propia industria farmacéutica con la inclusión de publicidad
pagada, suelen dar noticias sobre &#147;avances&#148; o novedades en el tratamiento de las
enfermedades&#148;, contienen artículos &quot;científicos&quot; de
&quot;divulgación&quot; que encubre la publicidad de un medicamento &#147;de moda&#148;
con el gancho de la &quot;actualidad&quot;. En este tipo de publicaciones se alienta la
automedicación de multitud de fármacos y alientan a lectores sensibilizados por
problemas de salud similares a autodiagnosticarse y automedicarse, a demandar atención
médica con la expectativa de recibir determinados fármacos o demandar directamente a su
propio médico fármacos &#147;de moda&#148; innecesariamente.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Porque la
prescripción médica no siempre es un acto que se rige por criterios científicos, ni
racionales, ni éticos, y el uso de medicamentos no tiene las características de una
&#147;mercancía&#148;, como si se tratase de un objeto suntuario y valioso que prestigia
y enriquece a quien lo posee o acumula. Los medicamentos, son bienes necesarios, que no
pueden sustraerse a una estricta regulación sobre la calidad de su producción, su uso y
disponibilidad; y porque además los medicamentos, simultáneamente a su beneficio en el
tratamiento de enfermedades y problemas de salud, tienen siempre efectos secundarios. No
existe ningún medicamento exento de toxicidad y riesgo para la salud, siempre es
cuestión de dosis y forma de administración, y su administración racional es la
garantía de la inocuidad de un medicamento, así como su eficacia. Y no siempre se está
exento de efectos indeseables imprevistos, ya que en esencia, el uso de un medicamento se
ciñe a una simple ecuación de valoración subjetiva del riesgo potencial de su
administración en relación con el beneficio esperado de su uso para el problema de salud
específico. Por eso siempre, el uso de medicamentos debe hacerse en el contexto de en un
estricto control sobre su uso y disponibilidad, la garantía sobre la calidad del
preparado y la seguridad de su eficacia real para el uso al que se destina, eficacia
contrastada por estudios clínicos y de seguimiento de su empleo y efectos adversos por
entidades independientes de la industria.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Pero la
industria no parece dedicar ni un solo céntimo a la investigación sobre efectos adversos
de los medicamentos una vez aprobada su utilización. De hecho, en la mayoría de los
países &#147;punteros en la tecnología de la información&#148; es casi imposible
conocer una estadística de mortalidad por reacciones adversas de los medicamentos, que es
la causa más importantes de lo que se conoce como &#147;mortalidad iatrogénica&#148;.
Todos los estudios son estimativos. Por ejemplo, en los EUA, calculan que l</span><span
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">as reacciones adversas a los
medicamentos afectarían anualmente a más de dos millones personas, ocasionan la
hospitalización de un millón y medio de paciente y son causa directa de la muerte de
aproximadamente 100.000 pacientes.<a style="mso-endnote-id:edn32" href="#_edn32"
name="_ednref32" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
style="mso-special-character:footnote">[32]</span></span></a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Y el problema podría trasladarse a
cualquier país. En España, </span><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">en un estudio
presentado en el Congreso Nacional de Atención Farmacéutica</span><span
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"> celebrado en Bilbao</span><span
lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">
el pasado año, se dio el dato de que un 30% de las personas que acuden a los servicios de
urgencias de los hospitales lo hacen por cuestiones relacionadas con una mala utilización
de los medicamentos o por los efectos secundarios que éstos provocan. La ponencia
finalizaba llamando la atención sobre el problema al que calificaba como &quot;muy grave
y más importante que los ocasionados por los infartos de miocardio, la diabetes o el
asma&quot;. En una revisión bibliográfica en las revistas &#147;oficiales&#148; de mayor
difusión entre los profesionales, es casi imposible, en los &#147;buscadores
bibliográficos&#148;, la mayoría financiados por la industria farmacéutica, parece ser
que el pasado año sólo aparecía como publicado un trabajo estadístico sobre la
incidencia de efectos adversos en la salud, se trataba de una estudio realizado en los
Servicios de Urgencias de los Hospitales públicos de Salamanca, que daba cifras
aproximadas a las anteriores, con un 35% de los pacientes con reacciones adversas a
medicamentos que precisaba ingreso hospitalario, y con una tasa de mortalidad superior a
otras causas de ingreso más comunes o &#147;alarmantes&#148;. Pero en todo caso, es
evidente que las reacciones adversas a medicamentos no son uno de los intereses de
investigación de unos profesionales que cada vez son más dependientes para encontrar
financiación en su &#147;actividad investigadora&#148; directamente de la industria
farmacéutica.</span><span style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Como ejemplo de utilización irracional
de los medicamentos suele citarse a los antibióticos. Los antibióticos son probablemente
los medicamentos que culturalmente han arraigado más como prototipo de una substancia o
producto asimilable que cura y proporciona salud; quizá por que el mito paradigmático de
enfermedad común &#147;vencida por el progreso&#148; que lo representa, mejor que otra
enfermedad, la enfermedad infecciosa. Como primer dato respecto de los usos de los
antibióticos es conocer, porque es algo que no suele decirse en sus aspectos
cuantitativos, que casi la mitad de la producción mundial de antibióticos se destina a
la alimentación de los pollos de las granjas industriales de Europa, Japón y los EUA. En
la ganadería intensiva estabulada es una práctica común, saltándose todo tipo de
recomendaciones y disposiciones legales, añadir antibióticos a los piensos de
alimentación de lo animales estabulados, no solo para prevenir la extensión de las
epizootias<a style="mso-endnote-id:edn33" href="#_edn33" name="_ednref33" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[33]</span></span></a>
sino también en los últimos días antes del sacrificio del animal con altas dosis de
antibióticos en el pienso, su carne con un alto contenido del antibiótico para que en el
momento del sacrificio del ave, en su manipulación, impedir la proliferación de las
bacterias u hongos que puedan infectar los utensilios utilizados o la manipulación en el
despiece, contaminando la carne o sus derivados destinados al consumo humano. Para
&#147;ahorro de costes&#148; industriales en los protocolos y la mecanización del
despiece de aves y su preparación para &#147;el mercado&#148;, lo más &#147;barato&#148;
es que en los días previos a su matanza, su carne esté &#147;impregnada&#148; de
antibióticos que impida el crecimiento de cepas en cantidad suficiente para &#147;pasar
los controles de calidad del mercado&#148;. Y ello a pesar de ser una práctica prohibida
en la mayoría de las legislaciones en estos países. Pero la industria farmacéutica no
se priva de facilitar a ganaderos industriales el acceso a los antibióticos a granel y en
cantidades impensables en un uso prescriptivo veterinario para tratamientos específicos,
que no deja lugar a dudas sobre el destino de su utilización. El resultado es que en los
países &#147;ricamente alimentados&#148;, ingerimos también mientras comemos dosis
menores de antibióticos que progresivamente van generando resistencias en las bacterias y
otros microorganismos que son causa de enfermedades en la especie humana, que creyéndonos
a salvo de ellas, por nuestro arsenal de antibióticos, progresivamente vamos comprobando
como no es así, apareciendo cada vez con más frecuencia y extensión enfermedades
comunes y consideradas como banales, como otitis infantiles, infecciones respiratorias
altas, con serias consecuencias para la salud por la resistencia al tratamiento con
antibióticos de algunas cepas bacterianas. Para la industria farmacéutica, este uso
ganadero alimentario supone un volumen de negocio importante, pues vende a los
industriales ganaderos toneladas de antibióticos, cantidades impensables de
&#147;mercancía&#148; si se utilizaran con fines estrictamente prescriptivos veterinarios
para enfermedades diagnosticadas, y por otra indirectamente, con la aparición de
resistencias bacterianas por el uso irracional de los antibióticos, en la prescripción
médica han de utilizarse, cada vez con más frecuencia otros antibióticos mucho más
caros, de precios a veces multiplicados por cien respecto de antibióticos
&#147;clásicos&#148;. Pero el problema es mayor si lo planteamos a escala &#147;del mundo
global&#148;. Un problema surgido en parte de la irracionalidad de los países
alimentariamente ricos, tiene una grave consecuencia en los países pobres cuando no se
dispone de antibióticos para cepas resistentes a precios asequibles. En Indonesia, por
ejemplo, el 95% de los pacientes infectados con una gonococias, enfermedad de transmisión
sexual, hasta hace unos años con un fácil y asequible tratamiento, lo son con cepas
resistentes a los antibióticos de primera línea. Sin acceso a medicamentos y
antibióticos &#147;caros&#148;, las enfermedades de transmisión sexual, parecen
nuevamente el &#147;azote de los pobres&#148;.<a style="mso-endnote-id:edn34"
href="#_edn34" name="_ednref34" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
style="mso-special-character:footnote">[34]</span></span></a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Pero el uso ilegal ganadero no es la
única irracionalidad en el uso de los medicamentos, y en concreto de los antibióticos..
En España se consumen 50 millones de envases de antibióticos, lo que equivale a 21
prescripciones al día para cada 1.000 habitantes. Estudios realizados en diferentes
países revelan que e</span><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">n general,
75% de los antibióticos son prescritos inapropiadamente incluso en hospitales ligados a
actividades docentes.<a style="mso-endnote-id:edn35" href="#_edn35" name="_ednref35" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[35]</span></span></a>
En su uso extrahospitalario, en los EUA el 60% de los catarros comunes se tratan con
antibióticos, unos agentes antibacterianos completamente inútiles contra esa dolencia,
causada por un virus. En España la situación es probablemente peor, ya que el consumo de
antibióticos es mayor que en Estados Unidos (20 dosis diarias por cada 1.000 habitantes).<a
style="mso-endnote-id:
edn36" href="#_edn36" name="_ednref36" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[36]</span></span></a>
También es superior al de Italia (18 dosis), el Reino Unido (15 dosis) y los países
escandinavos (10 dosis). Sólo Francia (30 dosis) y Australia (25 dosis) superan a España
en el uso injustificado de estos valiosos fármacos.<a style="mso-endnote-id:edn37"
href="#_edn37" name="_ednref37" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
style="mso-special-character:footnote">[37]</span></span></a> La prescripción de
antibióticos en situaciones que no lo precisan es una práctica común y se relaciona en
parte con la complacencia en la prescripción médica de los médicos, ante una demanda
directa de su paciente, así como en la automedicacion de los propios paciente que los
adquieren directamente con una facilidad inexplicable en las farmacias, a pesar de ser
exigible una prescripción médica previa; pero sobre todo las causas deben de
establecerse en la escasez de recursos de los Servicios Públicos en el número de
profesionales dedicados a la Atención Primaria, que da como resultado un tiempo de
dedicación insuficiente en cada consulta, lo que fomenta de manera recurrente la
prescripción de fármacos como únicas alternativas a los tratamiento de enfermedades
banales o comunes que no los requieren y que tendrían una solución más apropiada con
otras medidas.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">Para poner
otro ejemplo muy común. El uso de antibióticos en las diarreas agudas infantiles y su
alternativa: l</span><span style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">os preparados
de rehidratación oral. La diarrea infantil es una enfermedad que para los expertos de los
países desarrollados tiene la consideración de &#147;enfermedad banal&#148; o leve, pero
que sigue siendo la principal causa de muerte en la población infantil en todo el mundo.
Los saquitos que contienen preparaciones de sales para la rehidratación oral (SRO)
constituyen la solución más eficaz en el tratamiento directo de la diarrea infantil
hasta el punto de que evita las necesidades de rehidratación por punción venosa, una
técnica infinitamente más costosa y menos accesible para una gran parte de la población
infantil en los países pobres. La producción de SRO es sencilla y de muy bajo coste. En
todo el mundo se producen más de 400 millones de saquitos de SRO, de los que menos de 300
tienen como destino los países en desarrollo, apenas 60 países son productores de
preparados de SRO en condiciones de satisfacer la demanda local. La UNICEF distribuye y
pone a disposición de las autoridades locales en todo el mundo unos 80 millones. La
producción para su distribución gratuita por los servicios públicos es insuficiente y
los principales fabricantes industriales de SRO están inmersos en una obsesión por la
fabricación de &#147;fórmulas mejoradas&#148; destinadas a la venta directa al
consumidor privado. La experimentación sobre los tipos de sales empleados en la fórmula
revelan precisamente que un menor contenido de sales y glucosa permiten acortar el tiempo
de diarrea, y que las denominadas &#147;fórmulas mejoradas&#148; solo tienen un efecto
&#147;cosmético&#148; sobre las heces, pero no mejoran la rehidratación. A pesar de los
esfuerzos por generalizar los preparados de SRO de acuerdo con las fórmulas que se
revelan eficaces, una parte muy considerable de la producción industrial de SRO se
reitera en el empecinamiento de ofrecer estas &#147;formulas mejoradas&#148; que pueden
llegar a contener variaciones en las cantidades de sales y glucosa que las convierten en
menos seguras y eficaces.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"><span style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Parecería
que esta situación descrita es una &#147;catástrofe del tercer mundo&#148;. Al
contrario, la diarrea infantil con estado de deshidratación es una de las tres primeras
causas de hospitalización infantil en Europa. A pesar del bajo coste de los preparados de
SRO, y de su eficacia como tratamiento directo, por encima de otros preparados
antidiarreicos, menos de la mitad de los casos diagnosticados de diarrea infantil son
tratados con SRO. La Seguridad Social no incluye en muchos países de Europa el reembolso
o prescripción gratuita para los preparados de SRO, pero sí incluye la prescripción
gratuita de otros preparados antidiarreicos de menor eficacia, o de eficacia más que
dudosa. Y entre ellos los antibióticos que a pesar de no ser necesarios en las diarreas
agudas, siguen prescribiéndose en más de la mitad de los casos de diarrea aguda
infantil. La industria parece está más interesada en la venta de preparados más
costosos y que den mayor beneficio en su comercialización, aunque menos ineficaces, y las
instituciones y servicios públicos parecen guiarse en sus prácticas sin tener en cuenta
plenamente el conocimiento y la evidencia científica sobre la disponibilidad de
preparados eficaces en el tratamiento de enfermedades.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">La aparición
de resistencias en las cepas bacterianas que ocasionan enfermedades hasta ahora
consideradas banales por la eficacia de los antibióticos en su tratamiento, por causa del
uso irracional de los antibióticos es un tema de extrema urgencia por su gravedad a nivel
mundial.<span class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote"><a
style="mso-endnote-id:edn38" href="#_edn38" name="_ednref38" title>[38]</a><a
style="mso-endnote-id:edn39" href="#_edn39" name="_ednref39" title>[39]</a></span></span>
Contrariamente a lo que se piensa en el imaginario colectivo, por el impacto en los medios
de noticias sobre &#147;avances médicos y científicos&#148; tratados muchas veces con
más sensacionalismo que veracidad, no hay en la actualidad un arsenal de antibióticos
alternativos que nos permitan cubrir el vacío de los antibióticos de uso común de
mantenerse la tendencia actual de aparición progresiva de cepas bacterianas resistentes a
los antibióticos.<a style="mso-endnote-id:edn40" href="#_edn40" name="_ednref40" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[40]</span></span></a>
<i>&#147;El problema de las resistencias no puede adjudicarse a un vacío legal. La venta
de antibióticos sin receta, pese a constituir una práctica generalizada, está prohibida
en España. Y tanto la ley del medicamento de 1990 como el real decreto 109/95 sobre
fármacos para uso animal imponen un marco muy restrictivo sobre el uso de estos
medicamentos en medicina y veterinaria. El problema es que la ley no se cumple.&#148;</i><a
style="mso-endnote-id:edn41" href="#_edn41" name="_ednref41" title><span
class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[41]</span></span></a>
Pero todo hace pensar que no hay una &#147;opinión favorable&#148; en nuestros políticos
locales e instituciones de ámbito mundial a &#147;poner trabas&#148; a la venta de unas
mercancías que ofrecen tanto beneficio a una industria farmacéutica tan poderosa.</span><span
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">&nbsp;<o:p></o:p></span></p>

<h2><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:
ES-TRAD">Un esbozo de
alternativas<o:p></o:p></span></h2>

<p class="MsoNormal" style="margin-top:6.0pt"><span lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Algunas
medidas, &#147;genéricas&#148; que podrían reconvertir situaciones
&#147;incontrolables&#148; en mejoras importantes de la calidad de vida y la salud de las
personas en los países más pobres.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;
margin-left:14.15pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:l4 level1 lfo6;
tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">Abolición
de la deuda a los países pobres, y su destino a desarrollar recursos de salud de
carácter público y con acceso equitativo para toda la población.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;
margin-left:14.15pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:l4 level1 lfo6;
tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">Implantación
de la &#147;Tasa Tobin&#148; y uso parcial en la financiación de recursos de salud.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;
margin-left:14.15pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:l4 level1 lfo6;
tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">Las
presiones de las instituciones como FMI, BM sobre los países pobres deben reconvertirse
más en un control de gastos públicos en mejoras de los recursos directamente destinados
a su población como las mejoras de salud, nutrición, salubridad, no a sus instituciones
estatales o semiprivadas paralelas, como ejército, burocracia de las grandes industrias
de exportación de materias primas, etc. Nunca deberían tener como fin prioritario
garantizar la estabilidad financiera de los países ricos con las exigencias de
&#147;mantener los pagos de la deuda externa&#148;.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;
margin-left:14.15pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:l4 level1 lfo6;
tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">Abolición
de las patentes sobre los medicamentos incluidos en la Lista Modelo de Medicamentos
Esenciales y Ayuda tecnológica de los países más avanzados para desarrollar una
industria local o regional de equipamientos sanitarios básicos, incluidos la fabricación
de medicamentos esenciales, en los países con menor desarrollo en sus sistemas de salud.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;
margin-left:14.15pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:l4 level1 lfo6;
tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">Revertir la
tendencia a la venta libre del medicamento, especialmente en los países pobres
garantizando la plena gratuidad para los medicamentos esenciales y distribuidos por los
servicios públicos sin intermediarios: Farmacias comunitarias y profesionales
farmacéuticos que controlan su distribución en los Centros y Servicios básicos y
comunitarios.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;
margin-left:14.15pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:l4 level1 lfo6;
tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">Control
legislativo que califique y sancione administrativamente o como delito, a semejanza de la
corrupción o el soborno a funcionarios, las donaciones individuales, pagos de viajes o
oferta de regalos directos de laboratorios a los médicos con capacidad de prescripción
directa de medicamentos. Obligatoriedad de prescripción de genéricos como opción
preferencial y protocolos médicos basados en la evidencia de la efectividad de los
tratamientos con medicamentos de eficacia contrastada con una jerarquía legislativa de
dichos protocolos sobre la libre elección prescriptiva del médico y su supuesta
&#147;libertad de prescripción facultativa&#148; en los medicamentos, que en la práctica
está siendo utilizada abusivamente con evidentes fines lucrativos personales.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;
margin-left:14.15pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:l4 level1 lfo6;
tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">Replanteamiento
de instituciones como la OMS y sus organizaciones paralelas, como ONUSIDA, con un papel de
claro control jerárquico de otras instituciones públicas de los estados y privadas como
las ONGs en la planificación y desarrollo de las estrategias de control de las epidemias
y el tratamiento de las enfermedades. Prioridad en el desarrollo de equipamientos locales
y regionales de cercanía al usuario que garantizan la equidad, frente a los equipamientos
de &#147;avanzada tecnología&#148; que solo son útiles a pocas personas.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;
margin-left:14.15pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:l4 level1 lfo6;
tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt">&nbsp;</p>

<p class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD"
style="font-size:11.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Anexo.
Lugares disponibles de documentación sobre fármacos y uso racional de los mismos,
utilizados en la confección de este documento.<o:p></o:p></span></b></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="EN-US"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:EN-US">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="EN-US"
style="font-size:10.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:EN-US">Therapeutics
Letter on Sources of Drug Therapy Information. <a
href="http://www.ti.ubc.ca/pages/letter38.htm">www.ti.ubc.ca/pages/letter38.htm</a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="EN-US"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:EN-US">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Página
web con información legal de medicamentos y productos de las compañías farmacéuticas
estadounidenses (licencias, normas, etc.). <a href="http://www.regsource.com/"><span
lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US">www.RegSource.com</span></a></span><span
lang="EN-US"
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:
EN-US"><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="EN-US"
style="font-size:10.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:EN-US">Essential
Drugs and Medicines Policy. </span><span lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">Documento
de la Organización Mundial de la Salud sobre Medicamentos Esenciales y Políticas de
Medicinas. El documento se ha publicado en consenso con otras 12 organizaciones. <a
href="http://www.who.int/medicines">www.who.int/medicines</a> <o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Documento
de consenso de la Primera Conferencia Internacional de Organizaciones de Consumidores
sobre Medicinas (CRM Consumer Reports on Medicines)&#148;. Recopilada por el Instituto
Killen con sede en Estocolmo, especializado en el análisis de efectos secundarios de
medicinas. <a href="http://www.kilen.com/intpres.html">www.kilen.com/intpres.html</a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Documentación
sobre Medicamentos Esenciales y Políticas de Medicamentos para el trienio 2000-2003 de la
Organización Mundial de la Salud. <a href="http://www.who.int/medicines)">www.who.int/medicines)</a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">El
texto de la Declaración de Helsinki sobre ética en la investigación médica se
encuentra en la página web de la WMA (Asociación Médica Mundial). <u><a
href="http://www.wma.net/">www.wma.net</a></u><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Notas
de prensa de la Organización Mundial de la Salud. <a name="_Hlt504190533"></a><a
href="http://www.who.int/"><span style="mso-bookmark:_Hlt504190533">www.who.int</span></a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Informe
resumen de la Primera Cumbre Nacional Estadounidense sobre Errores Médicos e
Investigación sobre Seguridad de Pacientes.: <u><a
href="http://www.quic.gov/summit/index.htm">www.quic.gov/summit/index.htm</a></u><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Organización
Intergubernamental de Países en Desarrollo, South Centre. Hay varios documentos sobre
derechos de propiedad intelectual y el uso de licencias obligatorias. <a
href="http://www.southcentre.org/publications/complicence/toc.htm">www.southcentre.org/publications/complicence/toc.htm</a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">La
Boston University School of Public Health dispone de documentos de consulta gratuita como
parte de la documentación del curso sobre promoción del uso racional de medicamentos del
profesor Richard Laing. </span><span
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
href="http://www.dcc2.bumc.bu.edu/richardl/IH820/resource.htm">www.dcc2.bumc.bu.edu/richardl/IH820/resource.htm</a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Asamblea
de la Salud de los Pueblos (People&#146;s Health Assembly) es una organización sin ánimo
de lucro para promover el desarrollo sostenible a todos los niveles (local, nacional e
internacional). Esta organización se creó para suplir las deficiencias de la
Organización Mundial de la Salud e intervenir en procesos de decisión pública y ofrecer
soporte a movimientos ciudadanos que promueven soluciones a problemas de salud. : </span><span
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
href="http://www.pha2000.org/">www.pha2000.org</a></span><span lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">.
En castellano. </span><span
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
href="http://www.pha2000.org/framework-spanish.pdf">www.pha2000.org/framework-spanish.pdf</a></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD"><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">El
Ministerio de Sanidad y Consumo de España, ofrece en su página web información sobre
medicamentos (Dirección General de Farmacia y Productos Sanitarios). </span><span
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
href="http://www.msc.es/farmacia/infmedic/home.htm">www.msc.es/farmacia/infmedic/home.htm</a></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD"><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">El National Prescribing
Centre (UK) Organización que promociona entre profesionales la prescripción
costo-efectiva de alta calidad. Destinada a los administradores que trabajan en el nuevo
Servicio Nacional de Salud (NHS) inglés. <a href="http://www.npc.co.uk/">www.npc.co.uk</a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">El West Midlands West
Midlands Centre for Adverse Drug Reaction Reporting (Reino Unido) Mantiene un boletín
electrónico sobre reacciones adversas medicamentosas con buscador que permite identificar
información desde 1993 <a href="http://www.csmwm.org/">www.csmwm.org/</a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">La
página web de la organización estadounidense Public Citizen. <a
href="http://citizen.org/"><span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES">citizen.org</span></a>
Tiene una sección dedicada a salud </span><span
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
href="http://www.citizen.org/hrg/publications/TOPICS.HTM">www.citizen.org/hrg/publications/TOPICS.HTM</a></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD"><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l5 level1 lfo4;tab-stops:14.2pt 1.0cm 42.55pt list 50.2pt left 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">El MeReC Bulletin.
Boletín independiente que analiza información sobre prescripción y medicamentos. <a
href="http://www.npc.co.uk/merec/nmerec2000.html">www.npc.co.uk/merec/nmerec2000.html</a>
No es gratuito, y el boletín MeRec del 2000 no está en la página pero si se oprime el
tab de la izquierda se encuentran el de 1999 y años anteriores.</span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD"><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD"
style="font-size:11.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Revistas
independientes y direcciones electrónicas sobre medicamentos<o:p></o:p></span></b></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l3 level1 lfo5;tab-stops:14.2pt 1.0cm list 36.0pt left 42.55pt 2.0cm 70.9pt"><span
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><b>Prescrire y
Prescrire Internacional. </b>Originalmente una publicación médica independiente en
Francia, disponible en versión inglesa como versión internacional.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"><i><span
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Prescrire
Internacional, P.O.Box 459 - 75527 Paris, Cedex 11 Francia<o:p></o:p></span></i></p>

<p class="MsoNormal"><span
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Dirección
electrónica: <a href="mailto:international@prescrire.org">international@prescrire.org</a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l3 level1 lfo5;tab-stops:14.2pt 1.0cm list 36.0pt left 42.55pt 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><b><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;
font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:
EN-US">Fármacos.
</span></b><span style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Boletín
electrónico latinoamericano para fomentar el uso adecuado de medicamentos. </span><b><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">Fármacos</span></b><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">
es un boletín electrónico de la Red de Investigadores y Promotores del Uso Apropiado del
Medicamento en América Latina (RUAMAL) que se publica a partir de 2001 cinco veces al
año: el día 30 de cada uno de los siguientes meses: enero, abril,<span
style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>junio, septiembre, y noviembre. </span><span
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Dirección de su
página electrónica <a href="http://www.boletinfarmacos.org/">http://www.boletinfarmacos.org</a></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD"><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD"
style="font-size:11.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Organizaciones<o:p></o:p></span></b></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l3 level1 lfo5;tab-stops:14.2pt 1.0cm list 36.0pt left 42.55pt 2.0cm 70.9pt"><span
lang="FR"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;
mso-ansi-language:FR">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><b><span
lang="FR"
style="font-size:10.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:FR">GRAS.
Groupe de Recherche Action Santé</span></b><span lang="FR"
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:FR">.
</span><span lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;
font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Organizado
como grupo de publivigilancia, recoge información útil sobre los estudios clínicos
sobre fármacos y tratamientos médicos, así como hace análisis críticos de la
información que la Industria farmacéutica ofrece a los profesionales sobre los
medicamentos. Su dirección electrónica&nbsp;: </span><span lang="FR"
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:FR">www.ulb.ac.be/esp/gras.<o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:
l3 level1 lfo5;tab-stops:14.2pt 1.0cm list 36.0pt left 42.55pt 2.0cm 70.9pt"><span
lang="EN-GB"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:EN-GB">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><b><span
style="font-size:10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Red Internacional de
Uso Racional del Medicamento</span></b><span
style="font-size:
10.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"> (The International
Network for Rational Use of Drugs INRUD) que su boletín de noticias, en ingles, está
disponible a través del internet.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>INRUD News
se publica 2 veces al año y distribuye 3000 ejemplares.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;
</span>El boletín incluye información sobre las actividades de INRUD, información de
países y de las actividades de INRUD en esos países, informes de reunión y talleres,
informes breves de investigación, referencias de artículos sobre uso apropiado/racional
de medicamentos. Puede suscribirse a INRUD News en la siguiente dirección: <a
href="http://www.msh.org/inrud">http://www.msh.org/inrud</a>. Correo electrónico </span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;
font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">David
Lee, M.D. INRUD Coordinator. </span><span lang="EN-GB"
style="font-size:10.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:EN-GB">1515
Wilson Blvd Suite 710 Arlington, VA 22209. Phone: +1-703-524 6575. Fax: +1-703-524 7898.
E-mail: <a href="mailto:inrud@msh.org">inrud@msh.org</a><o:p></o:p></span></p>

<p class="MsoNormal"
style="margin-top:6.0pt;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;
margin-left:14.15pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-14.15pt;mso-list:l3 level1 lfo5;
tab-stops:14.2pt 1.0cm list 36.0pt left 42.55pt 2.0cm 70.9pt"><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:
&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">·<span
style="font:7.0pt &quot;Times New Roman&quot;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span
lang="ES-TRAD"
style="font-size:10.0pt;
font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD"><b>AIS.
Acción Internacional para la Salud</b>. Organización latina con documentos en castellano
de la HAI, y propios. Dirección electrónica: www.ekeko2.rep.net.pe/AIS-LAC.<o:p></o:p></span></p>
</div><div style="mso-element:endnote-list">
<dd><br clear="all">
  <hr align="left" size="1" width="33%">
  <div style="mso-element:endnote" id="edn1"><p class="MsoHeading9"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a style="mso-endnote-id:edn1"
  href="#_ednref1" name="_edn1" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
  style="mso-special-character:footnote">[1]</span></span></a> <span style="mso-tab-count:1">&nbsp;&nbsp;
  </span>&#147;</span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;
mso-fareast-language:EN-US">Casi
  la cuarta parte de los pacientes de tuberculosis en las prisiones de Siberia, están
  muriéndose al no tener acceso a los medicamentos caros de segunda línea para la
  tuberculosis multiresistente.&#148; (</span><span
  style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Ellen &#145;t Hoen, Bruselas 26 de junio
  del 2000. Comunicado de MSF sobre Medicamentos Esenciales)</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn2"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn2" href="#_ednref2" name="_edn2" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[2]</span></span></a>
  <span style="mso-tab-count:1">&nbsp;&nbsp; </span>Datos recogidos de los Informes Anuales
  de la OMS, y de sus datos estadísticos indicadores de salud de las diferentes países del
  mundo. Disponibles en su página web www.hmo.org.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn3"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn3" href="#_ednref3" name="_edn3" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[3]</span></span></a>
  <span style="mso-tab-count:1">&nbsp;&nbsp; </span>Es posible que no por mucho más tiempo,
  como se deja entender del nuevo programa electoral presentado por Mr. Blair en
  representación del Parido Socialdemócrata, quien justifica la progresiva privatización
  del parte del Servicio Público de Salud británico con el argumento de que si nosotros
  los socialdemócratas no dejamos una parte de esta &#147;actividad económica&#148;
  abierta a la participación del sector privado, los conservadores lo &#147;venderán&#148;
  en su totalidad. Con este argumento, la suerte está echada, gane quien gane las próximas
  elecciones el resultado no deja lugar a dudas sobre el futuro del Servicio Público de
  Salud</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn4"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn4" href="#_ednref4" name="_edn4" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[4]</span></span></a>
  <span style="mso-tab-count:1">&nbsp;&nbsp; </span>Datos sobre gasto en salud por habitante
  y año, y porcentajes de gasto público y privado, sacados del Informe Anual de la OMS
  para el año 2000. Disponibles en su página web <a href="http://www.hmo.org/">www.hmo.org</a>.
  Datos comparativos de coste de tratamientos medicamentosos del SIDA publicados por </span><span
  lang="ES-TRAD"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">Bernard
  Hirschel:</span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"> </span><span
  lang="ES-TRAD"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:
ES-TRAD">Artículo
  original. </span><span lang="EN-US"
  style="font-size:9.0pt;
font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:EN-US">&#147;Treatment
  Access&#148; Bernard Hirschel. <a href="mailto:bernard.hirschel@hcuge.ch"><i><span
  style="color:windowtext">bernard.hirschel@hcuge.ch</span></i></a>.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn5"><p class="MsoHeading9"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a style="mso-endnote-id:edn5"
  href="#_ednref5" name="_edn5" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
  style="mso-special-character:footnote">[5]</span></span></a> <span style="mso-tab-count:1">&nbsp;&nbsp;
  </span>La Dra. Gro Harlem Brundtland Directora General de la Organización Mundial de la
  Salud, en una de sus primeras entrevistas públicas concedidas tras su elección en 1998
  reconocía esta subordinación al ser preguntada a este respecto cuando decía que
  &quot;Yo creo que el Banco Mundial aprobará un rol más fuerte de la OMS.&#148;. Citado
  por Roberto López-Linares <a href="mailto:Ais@amauta.rcp.net.pe"><span lang="ES-TRAD"
  style="mso-ansi-language:ES-TRAD">Ais@amauta.rcp.net.pe</span></a> en la revista
  Fármacos. Vol 1 Febrero 1998.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn6"><p class="MsoHeading9"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a style="mso-endnote-id:edn6"
  href="#_ednref6" name="_edn6" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
  style="mso-special-character:footnote">[6]</span></span></a> <span style="mso-tab-count:1">&nbsp;&nbsp;
  </span>Falkenberg T y G Tomson, describen en su libro &#147;<u>Health Policy and Planning </u>2000;
  como en menos de una década el Banco Mundial se ha convertido en la fuente mayor de
  financiación a través de préstamos de los servicios de salud en países en vías de
  desarrollo así como ha llegado a ser una institución importante en el campo de los
  medicamentos. Entre un 20 y 50% de los gastos en salud de muchos de esos países se usan
  para comprar medicamentos. En el informe se detalla la actividad del Banco Mundial en el
  sector farmacéutico a nivel mundial. Se documentan 77 informes internos escritos por
  funcionarios del propio Banco Mundial que describen la fase de programación de los
  proyectos en diferentes países entre 1989 y 1995 en los que el 16% del presupuesto total
  del Banco para salud, nutrición y prevención de riesgos ha sido asignado para préstamos
  o créditos con actividades relacionadas con medicinas. De este total, dos terceras partes
  a su vez han sido asignados para la compra de medicamentos. Solamente el 44,5% de los
  proyectos tuvieron asistencia técnica de expertos en medicamentos.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn7"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn7" href="#_ednref7" name="_edn7" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[7]</span></span></a>
  <span style="mso-tab-count:1">&nbsp;&nbsp; </span>Sonia Frías. &#147;</span><span
  lang="ES-TRAD"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Préstamos
  con trampa: ¿combatir el SIDA a costa de qué?&#148;. Rev. </span><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Fármacos Vol 3
  Septiembre 2000.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn8"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn8" href="#_ednref8" name="_edn8" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[8]</span></span></a>
  <span style="mso-tab-count:1">&nbsp;&nbsp; </span>Afrique et SIDA. Ibasile Hantan Cotonou.
  Documento disponible en la Web.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn9"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn9" href="#_ednref9" name="_edn9" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[9]</span></span></a>
  <span style="mso-tab-count:1">&nbsp;&nbsp; </span>Como anécdota curiosa, una de las
  ejecutivas portavoces del gran consorcio que para África han formado las cinco
  principales Industrias de productos farmacéuticos, fue hace años la responsable en gran
  medida, como Ministra de Sanidad en Francia, de la radical disminución de los casos de
  SIDA registrados y su extensión en Francia con su programa de reparto gratuito de
  condones en las cárceles, que llevó a cabo decididamente contra la presión de grupos de
  opinión importantes del país vecino, e incluso de sus propios compañeros de gobierno.
  Ahora &#147;trabaja para la competencia&#148;, o por lo menos se ha olvidado de &#147;como
  hacer las cosas mejor&#148;.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn10"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn10" href="#_ednref10" name="_edn10" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[10]</span></span></a>
  Estudios realizados sobre estimaciones de la propagación de infecciones de transmisión
  por vía sanguínea indican la menor relevancia de esta vía de transmisión del VIH, no
  así otras enfermedades infecciosas de transmisión sanguínea, como las Hepatitis B, y C.
  Un estudio de </span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:
ES-TRAD">A.
  Kane, J. Lloyd, M. Zaffran, L Simonsen, y M. Kane. Publicado en el Bulletin of the World
  Health Organization nº. 10 del años 1999: sobre las denominadas &#147;inyecciones
  peligrosas&#148; de acuerdo a un modelo de estimación estadística; el modelo indica que
  las inyecciones peligrosas pueden estar provocando cada año aproximadamente 8-16 millones
  de infecciones por el VHB, 2-4,5 millones por el VHC, y 75.000-15.000 por el VIH. El
  intervalo estimado para la hepatitis B coincide con estimaciones similares de varios
  estudios poblacionales del Programa Ampliado de Inmunización, que atribuyen al menos un
  20% de las nuevas infecciones por el VHB a las inyecciones peligrosas.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn11"><p
  style="margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm;margin-left:14.15pt;
margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;text-indent:-14.15pt;background:white"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn11" href="#_ednref11" name="_edn11" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[11]</span></span></a>
  Para un resumen de propuestas generales sobre el problema del tratamiento del Sida en
  África y los países pobres, puede consultarse el documento </span><span lang="FR"
  style="font-size:9.0pt;
font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:FR">&quot;Accès
  aux traitements de l'infection par le VIH dans le monde :pour une solidarité
  internationale amplifiée&quot;, surgido del Encuentro Internacional celebrado en Mulhouse
  el 22 de Enero del 2000, y organizado por ATTAC, disponible en Internet. El correo de
  ATTAC Mulhouse es <b><a href="mailto:attac68@attac.org">attac68@attac.org</a></b></span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn12"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn12" href="#_ednref12" name="_edn12" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[12]</span></span></a>
  Los datos de estimación disminución de los casos de malaria en las zonas endémicas
  donde se implantan programas de tratamientos con fármacos eficaces en el caso de la
  malaria resistente, dan porcentajes del 60% en la disminución de casos de malaria, con un
  coste del tratamiento muy superior</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn13"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn13" href="#_ednref13" name="_edn13" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[13]</span></span></a>
  David Alnwick, responsable de salud de UNICEF, explicaba en una conferencia &#147; es
  vergonzoso que en dejáramos morir a 700.000 niños cuando una red que cuesta 4 dólares
  podría haberlos salvado&#148;</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn14"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn14" href="#_ednref14" name="_edn14" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[14]</span></span></a>
  <i>Información aparecida en E-druggers, citando a </i>Jeffrey Sachs, director del Centro
  Internacional de Desarrollo de Harvard</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn15"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn15" href="#_ednref15" name="_edn15" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[15]</span></span></a>
  Una de las primeras intervenciones del nuevo presidente de los EUA en materia de política
  internacional ha dejado claro que la condonación de la Deuda a los países más pobres no
  es su prioridad, sino la &#147;estabilidad financiera&#148;. Prioridad más que curiosa
  cuando en la práctica los EUA es el país con mayor deuda externa del mundo. Con un
  porcentaje del PIB mundial del 30% los EUA acumulan el 80% del ahorro mundial, mediante la
  afluencia de capitales de procedencia externa (de los que un porcentaje nada desdeñable
  son capitales procedentes de la amortización de los intereses de la deuda externa de los
  países &#147;en desarrollo&#148;). Con una tasa de crecimiento anual del ahorro de
  procedencia exterior muy superior a la tasa de crecimiento de su propio PIB. Esto
  significaría que los EUA nunca podrán pagar la deuda financiera que ya acumulan, ni
  siquiera los intereses de dicha deuda.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn16"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn16" href="#_ednref16" name="_edn16" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[16]</span></span></a>
  &#147;</span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:
9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Existe
  escasa investigación en el desarrollo de nuevas estrategias para atacar enfermedades
  prevalentes que afectan a los pobres, ejemplo de ello es el problema de la malaria, que
  representa 3% de la carga patológica mundial y que recibe tan sólo una inversión del
  0,1% para combatirla. Se conoce perfectamente el hecho que las Enfermedades Diarreicas
  Agudas, los cuadros Neumónicos o Infecciones Respiratorias Agudas, juntas, representan el
  15,4% de la carga patológica mundial, pero estas 2 patologías merecen una inversión
  global de tan solo 0,2% en investigación y desarrollo de nuevas estrategias para
  combatirlas.&#148; Catherine Hodgkin y Oscar Lanza V. &#147;Tercer mundo y el acceso a
  medicamentos esenciales</span><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">&#147; Fármacos Vol 2
  Septiembre 1999</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn17"><p class="MsoNormal"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn17" href="#_ednref17" name="_edn17" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[17]</span></span></a>
  &#147;La investigación para enfermedades contagiosas como la tuberculosis o la malaria ha
  desaparecido prácticamente. Entre 1975 y 1997, de 1.223 medicamentos nuevos desarrollados
  sólo 13 (1%) eran para el tratamiento de enfermedades tropicales. Y la mayoría (excepto
  4) fueron resultado de la I+D en veterinaria. </span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:
9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">La
  razón es obvia: la fabricación de medicamentos para enfermedades tropicales no es
  rentable para las compañías farmacéuticas. La industria farmacéutica orienta sus
  inversiones para satisfacer la demanda de habitantes de países ricos, cada vez más en la
  investigación de medicamentos para patologías resultantes de un cierto estilo de
  vida.&#148; </span><span style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Ellen&#145;t
  Hoen, Bruselas 26 de junio del 2000, Declaración de la Organización Médicos Sin
  Fronteras: Campaña De Acceso A Medicamentos Esenciales</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn18"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><a style="mso-endnote-id:edn18"
  href="#_ednref18" name="_edn18" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><span
  style="mso-special-character:footnote">[18]</span></span></span></a><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:
ES-TRAD">
  Datos publicados por la OMS en su informe . </span><span lang="EN-US"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:EN-US">The
  World Drug Situation. </span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">OMS.
  Ginebra. 1991</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn19"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn19" href="#_ednref19" name="_edn19" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[19]</span></span></a>
  Resumen del estudio, reseñado como &#147;Medicamentos problema&#148; en la revista JAMA,
  vol 256, nº 4 de Enero de 1991</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn20"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn20" href="#_ednref20" name="_edn20" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[20]</span></span></a>
  </span><i><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:
9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">&#147;En
  Egipto, Marruecos y Yemen, el 70 % del total del gasto en salud debe destinarse a
  medicamentos y la mayor parte de estos deben financiarse en forma privada, conduciendo a
  una irracionalidad del gasto, agravando la situación de las finanzas familiares, dejando
  marginados a<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>los que no pueden solventar
  estos gastos transferidos.&#148;</span></i><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:
ES-TRAD">Catherine
  Hodgkin y Oscar Lanza V. &#147;Tercer mundo y el acceso a medicamentos esenciales</span><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">&#147; Fármacos Vol 2
  Septiembre 1999</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn21"><p class="MsoHeading9"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a style="mso-endnote-id:edn21"
  href="#_ednref21" name="_edn21" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
  style="mso-special-character:footnote">[21]</span></span></a> &#147;Se calcula que los
  ancianos son los consumidores del 68% de lo que se gasta en España en medicamentos. Alex
  Fernández, El País, lunes 29 de noviembre de 1999</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn22"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn22" href="#_ednref22" name="_edn22" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[22]</span></span></a>
  &#147;En ocasiones, los fármacos, aunque hayan sido administrados correctamente, producen
  reacciones adversas en los pacientes, un hecho cuya incidencia se duplica en la tercera
  edad con respecto a la población más joven. En los ancianos confluyen frecuentemente
  características que facilitan las reacciones adversas, como la utilización habitual de
  más de un medicamento o la alteración del comportamiento de muchos fármacos en el
  organismo del anciano debido al propio proceso de envejecimiento o a patologías
  asociadas.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>Normalmente no se realizan ensayos
  clínicos con ancianos previos a la comercialización de un medicamento, sino que se
  realizan con voluntarios sanos en su primera fase y, posteriormente, con pacientes con una
  enfermedad, lo cual se corresponde muy poco con la realidad de los ancianos,
  frecuentemente con patologías múltiples y polimedicados.&#148; Alex Fernández, El
  País, lunes 29 de noviembre de 1999</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn23"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn23" href="#_ednref23" name="_edn23" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[23]</span></span></a>
  Una enfermedad denominada &#147;oportunista&#148; es aquella enfermedad, generalmente de
  carácter infeccioso, que aparece en determinadas personas como consecuencia de una
  disminución de su estado general de salud, y en particular de sus defensas
  inmunológicas, como es el caso específico del SIDA.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn24"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn24" href="#_ednref24" name="_edn24" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[24]</span></span></a>
  &#147;El control de la tuberculosis sigue siendo un reto.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;
  </span>Un tratamiento que dura 6 meses requiere de infraestructura y habilidades de
  gestión que no siempre están presentes en las zonas mas afectadas.<span
  style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>En lugares donde el control de la tuberculosis es
  débil, el seguimiento del tratamiento se deteriora a los dos meses.<span
  style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>Es mas, una cuarta parte de los pacientes no
  tendrán acceso al medicamento durante el año 2000 por problemas de acceso geográfico,
  financiero u otros problemas programáticos. Capítulo V de Declaración de la Alianza
  Global para el Desarrollo de Medicamentos contra la Tuberculosis. </span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn25"><p class="MsoBodyText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><a style="mso-endnote-id:edn25"
  href="#_ednref25" name="_edn25" title><span class="MsoEndnoteReference"><span lang="EN-US"
  style="font-size:9.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;"><span
  style="mso-special-character:footnote">[25]</span></span></span></a><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES">
  Alianza Global para el Desarrollo de Medicamentos contra la Tuberculosis. Declaración de <i>Ciudad
  Del Cabo, Sudáfrica. 8 de febrero del 2000</i></span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn26"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn26" href="#_ednref26" name="_edn26" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[26]</span></span></a>
  El Ofloxacin usado en la tuberculosis multisresistente, ha sido propuesto por numerosas
  Organizaciones como medicamento sobre el que beben hacerse excepciones a su patente, e
  incluirlo en un listado de medicamentos con licencias obligatorias.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn27"><p class="MsoHeading9"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a style="mso-endnote-id:edn27"
  href="#_ednref27" name="_edn27" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
  style="mso-special-character:footnote">[27]</span></span></a> </span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Los fármacos,
  están fuera del acceso del 70 % de la población del país. Y su coste arbitrario está
  en la raíz del problema. Así por ejemplo 100 comprimidos de diazepam (bajo denominación
  genérica) de 10 mg, en un país industrializado como Gran Bretaña, con un ingreso per
  capita de US$18.700.-/año tienen un costo de $US 1, mientras que en Bolivia, país en
  vías de desarrollo, uno de los más pobres de América Latina, con un ingreso per capita
  anual de US$850, los mismos 100 comprimidos tienen un costo de US$ 9.<span
  style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>El mismo producto, bajo el nombre comercial de
  Valium, tiene un costo por cada 100 comprimidos en Gran Bretaña de US$ 9, mientras que en<span
  style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>Bolivia cuestan US$ 41. Y hay muchos otros
  ejemplos, 100 comprimidos de diclofenaco sódico de 50 mg. (bajo denominación genérica)
  en Gran Bretaña, tienen un costo de US$ 8 y en Bolivia US$ 2.<span
  style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>Si nos referimos a preparados comerciales de este
  principio activo, tomando como ejemplo Voltarén, tiene un costo por cada 100 comprimidos
  en Gran Bretaña de US$ 30 versus US$37 en Bolivia.-. Otro ejemplo es la eritromicina de
  250 mg., cuyas 100 unidades en el Reino Unido tienen un costo de US$7, mientras que las
  mismas 100 unidades en Bolivia tienen un valor de US$24. Oscar Lanza. AIS. Revista
  Fármacos. Vol 2 Septiembre 1999</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn28"><p class="MsoBodyTextIndent"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><a style="mso-endnote-id:edn28"
  href="#_ednref28" name="_edn28" title><span class="MsoEndnoteReference"><span lang="ES-CO"
  style="font-size:9.0pt;font-family:
&quot;Bookman Old Style&quot;"><span
  style="mso-special-character:footnote">[28]</span></span></span></a><span lang="ES-CO"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"> El director del
  programa de medicamentos esenciales de la OMS, Dr. Jonathan Quick explicaba en una
  conferencia:&quot;Las inequidades en acceso a medicamentos son sorprendentes.<span
  style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>Una tercera parte de la población mundial no
  tiene acceso a medicamentos.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>En los países
  desarrollados un tratamiento con antibióticos puede comprarse con lo equivalente a 2 o 3
  horas de trabajo; un año de tratamiento de VIH cuesta entre 4 y 6 meses de salario.<span
  style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>En la mayoría de casos el paciente es reembolsado
  por sus gastos.<span style="mso-spacerun:
yes">&nbsp; </span>En los países en
  desarrollo, los antibióticos para tratar una neumonía pueden costar hasta un mes de
  salario.<span style="mso-spacerun:
yes">&nbsp; </span>En la mayoría de estos países el
  tratamiento de un caso de VIH consumiría el salario de 30 años de trabajo.<span
  style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>Es más, en la mayoría de casos las familias
  pagan esos medicamentos de su propio bolsillo&#148;. Información aparecida en </span><i><span
  lang="ES-TRAD"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">E-druggers.
  Mayo 1999</span></i><span lang="ES-CO"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn29"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn29" href="#_ednref29" name="_edn29" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[29]</span></span></a>
  Estas cifra son estimadas sobre porcentajes de negocio.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn30"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><a style="mso-endnote-id:edn30"
  href="#_ednref30" name="_edn30" title><span class="MsoEndnoteReference"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><span
  style="mso-special-character:footnote">[30]</span></span></span></a><span lang="EN-US"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:
EN-US">
  Sheryl Gay Stolberg y Jeff Gerth. </span><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">New York Times 16 de
  noviembre de 2000. Los autores<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>describen las
  prácticas &#147;poco o nada éticas&#148; de la industria para influenciar la
  prescripción de medicamentos por los médicos, afirman además </span><span
  lang="ES-TRAD"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:
ES-TRAD">que
  el márketing directo es una de las causas del aumento del gasto en promoción
  farmacéutica (10% en el año 2000, situándose en 1999 en US$ 13.900, y 12.400 millones
  en 1998). Los expertos estiman que cada compañía se gasta en promoción directa a los
  médicos aproximadamente de 8.000,00 a 13.000,00 dólares al año (<u>por médico!!!</u>).</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn31"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn31" href="#_ednref31" name="_edn31" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[31]</span></span></a>
  E</span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:
9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">n
  1992, el grupo de Ralph Nader &quot;Public Citizen Health Research Group&quot;, presentó
  un documento al Departamento de Salud de los Estados Unidos, titulado<span
  style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>&quot;Promoción de medicamentos a través de
  regalos&quot;, en el que se detallan los obsequios que las empresas ofrecen a los
  médicos. En esta investigación se detectó que el 83% de los médicos estudiados
  recibió ofertas de regalos o pagos de las empresas. A 28% se les ofreció dinero, el
  valor promedio de los regalos o donativos que se ofrecieron a<span
  style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>cada uno de los médicos fue de 727 dólares. Un
  27% de los galenos recibieron regalos y actuaron indebidamente, según la Asociación
  Médica Americana. Al 51% de los médicos se les ofrecieron muestras médicas para su uso
  personal o el de su familia. Al 37% se les ofrecieron comidas y bebidas 8 veces al año.
  6% de ellos recibieron boletos<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>de avión y
  estancias en lugares de diversión. Al 94% que prescribieron más de 50 recetas a la
  semana, se les ofrecieron regalos<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>y
  donaciones. Este estudio<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>fue realizado por la
  Asociación Médica Americana y la Asociación de Fabricantes de Medicamentos y se llevó<span
  style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>a cabo justo<span style="mso-spacerun:
yes">&nbsp;
  </span>cuando se aprobó un Código de Etica Médica con apartados especiales sobre
  &#147;la promoción de los medicamentos entre los profesionales&#148;.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn32"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn32" href="#_ednref32" name="_edn32" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[32]</span></span></a>
  Sindey Wolfe, director de Public Citizen, una organización de defensa de los consumidores
  en los EUA denunciaba que en los EUA, desde 1996, se vienen aprobando para su uso más
  medicamentos por periodos bienales que en cualquiera de los periodos anteriores,
  relacionando este dato con la laxitud en las funciones de revisión, aprobación y
  seguimiento de los medicamentos (y otras sustancias de consumo humano) de la Agencia de
  Alimentación y Drogas. Y con datos reconocidos por la propia FDA de que entre 1996 y
  1997, al menos 27 medicamentos fueron aprobados en contra de la recomendación de sus
  propios expertos que controlaban los estudios clínicos.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn33"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn33" href="#_ednref33" name="_edn33" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[33]</span></span></a>
  Plagas equivalentes a las epidemias en los humanos.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn34"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn34" href="#_ednref34" name="_edn34" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[34]</span></span></a>
  </span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:
9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">.
  &#147;El desarrollo de la penicilina para el uso en terapéutica costó 20 años, y en 20
  años este fármaco se puede considerar virtualmente inútil para tratar la gonorrea en la
  mayoría de los países. En la mayor parte del sudeste asiático se ha comprobado que 98%
  de las cepas que producen gonorrea son resistentes a la penicilina.&#148; Dr. David
  Heymann, Director Ejecutivo del Programa de Enfermedades Transmisibles de la OMS.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn35"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn35" href="#_ednref35" name="_edn35" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[35]</span></span></a>
  </span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:
ES-TRAD">Catherine
  Hodgkin Oscar Lanza V. </span><span
  style="font-size:9.0pt;
font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;">Fármacos Vol 2
  Septiembre 1999.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn36"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn36" href="#_ednref36" name="_edn36" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[36]</span></span></a>
  </span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:
9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Javier
  Sampedro , El País. Madrid (26-10-99)</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn37"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn37" href="#_ednref37" name="_edn37" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[37]</span></span></a>
  </span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:
9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Beatriz
  Pérez Gorricho y otros, Estudio publicado en el Journal of Antimicrobial Chemotherapy, y
  citado por Javier Sampedro , El País. Madrid (26-10-99)</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn38"><p class="MsoNormal"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn38" href="#_ednref38" name="_edn38" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[38]</span></span></a>
  </span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:
ES-TRAD">La
  OMS se hizo eco de esta alarma mediante la publicación de su documento anual sobre
  enfermedades infecciosas titulado &#147;Overcoming Antimicrobial Resistance&#148;. El
  informe describe como casi todas las enfermedades infecciosas importantes van haciéndose,
  lenta pero inexorablemente, resistentes a los fármacos existentes. En Estonia, Latvia y
  algunas zonas de Rusia y China, más de 10% de los pacientes con tuberculosis (TB) tienen
  cepas resistentes a los dos antituberculosos más potentes. A causa de la resistencia,
  Tailandia ha perdido por completo la posibilidad de utilizar los antipalúdicos más
  habituales. Aproximadamente 30% de los pacientes que toman lamivudina, un fármaco
  desarrollado recientemente para tratar la hepatitis B, presenta resistencia al tratamiento
  al cabo del primer año. En la India, el 60% de todos los casos de la leishmaniasis
  visceral ya no responde a los fármacos de primera línea. Y un número pequeño de
  pacientes (pero que se incrementa), ya tiene resistencia primaria a la AZT y otros nuevos
  antivíricos para personas con infección por HIV. Hace una década, en Nueva Delhi,
  India, la fiebre tifoidea podía curarse con tres fármacos baratos. Actualmente, son
  prácticamente ineficaces en la lucha contra esta enfermedad grave. Del mismo modo, hace
  diez años, una epidemia de disentería por shigella podía controlarse fácilmente con
  cotrimoxazol, un fármaco genérico barato; hoy en día prácticamente ninguna de las
  shigellas<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>responde a este fármaco. <o:p></o:p></span></p>
  <p class="MsoNormal" style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:
ES-TRAD"><span
  style="mso-tab-count:1">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Los pacientes que ingresan en una
  sala hospitalaria son especialmente vulnerables. Sólo en los Estados Unidos, alrededor de
  14.000 personas se infectan y mueren cada año a causa de los microorganismos resistentes
  con los que se contagian en el hospital. En todo el mundo, hasta un 60% de las infecciones
  nosocomiales está producida por microbios resistentes. Las consecuencias económicas de
  las resistencias a antimicrobianos pueden ser asombrosas. El coste del tratamiento de una
  persona con TB multiresistente es unas cien veces superior al coste del tratamiento de los
  pacientes con bacilos no resistentes. La ciudad de Nueva York tuvo que gastar cerca de mil
  millones de US$ para controlar una epidemia de TB multiresistente a comienzos de la
  década de los 90, un coste fuera del alcance de la mayoría de las ciudades del mundo.
  Información aparecida en E-Drugs y recogida por la AIS</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn39"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn39" href="#_ednref39" name="_edn39" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[39]</span></span></a>
  </span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:
9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD"><span
  style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span>&#147;Si el mundo no consigue hacer un esfuerzo
  mucho mayor para luchar contra las enfermedades infecciosas, la resistencia antimicrobiana
  puede devolvernos a la época previa al conocimiento de los antibióticos. Nuestros
  abuelos vivieron tiempos en los que no había antibióticos eficaces. No queremos que
  nuestros nietos tengan que vivir la misma situación&#148;. Dra. Brundtland,</span><span
  style="font-size:9.0pt;
font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"> Directora General de
  la Organización Mundial de la Salud</span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;
mso-ansi-language:ES-TRAD">.</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn40"><p class="MsoNormal"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn40" href="#_ednref40" name="_edn40" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[40]</span></span></a>
  </span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:
9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">&#147;En
  poco tiempo podemos perder nuestra oportunidad para controlar las enfermedades infecciosas
  más peligrosas. Si no conseguimos grandes progresos en esta década, hacerlo más tarde
  puede ser no sólo muy costoso, sino imposible. Una idea falsa, pero ampliamente
  difundida, es que la industria farmacéutica está haciendo nuevos descubrimientos para
  reemplazar los fármacos que se vuelven ineficaces para el tratamiento de las principales
  enfermedades infecciosas. En realidad, aunque se continúan desarrollando nuevas versiones
  de fármacos ya conocidos, no aparecen nuevas clases de antimicrobianos.&quot; Rosamund
  Williams, Coordinador regional del grupo de la OMS que para la resistencia a fármacos</span></p>
  </div><div style="mso-element:endnote" id="edn41"><p class="MsoEndnoteText"
  style="margin-left:14.15pt;text-indent:-14.15pt"><span
  style="font-size:9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;"><a
  style="mso-endnote-id:edn41" href="#_ednref41" name="_edn41" title><span
  class="MsoEndnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[41]</span></span></a>
  </span><span lang="ES-TRAD"
  style="font-size:
9.0pt;font-family:&quot;Bookman Old Style&quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD">Javier
  Sampedro , El País. Madrid (26-10-99)</span></p>
  </div></dd>
</div>

<p><em><strong>Abril 2001<br>
Observatorio sobre servicios públicos y globalización: salud<br>
ATTAC Madrid</strong></em></p>
</body>
</html>
