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<title>Medicamentos y Globalización I</title>

<meta name="GENERATOR" content="Microsoft FrontPage 3.0">
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<p align="center"><a href="http://www.attacmadrid.org"><img src="/images/cabecera.jpg" border="0" alt="attac Madrid http://www.attacmadrid.org"></a></p>


<p align="right"><a href="default.htm"><small><font color="#800000"><strong>Observatorios/Servicios
públicos y globalización</strong></font></small></a></p>

<h1 align="center"><font color="#008080">Medicamentos y Globalización (I)</font></h1>

<p><strong>INTRODUCCION</strong></p>

<p>Después de que este trabajo estuviera entregado, un acontecimiento del que se habla en
el mismo, llegaba a un final en parte sorprendente. Las 39 industrias farmacéuticas, que
desde hacía tres años bloqueaban la ley del gobierno sudafricano que permitía la
obtención de medicamentos para el Sida a precios muy reducidos en comparación con los
ofertados por las industrias que detentan las patentes, daban vía libre a la aplicación
de dicha ley al manifestar, el pasado 19 de Abril, ante la Alta Corte de Pretoria que
retiraban su denuncia contra dicha ley. Como se dice más adelante, muchas cosas se
venían moviendo y hacían pensar en que las posturas más intransigentes no eran ya
factibles. En el inicio de este proceso, tres años antes, los grupos industriales
farmacéuticos contaban con el apoyo del gobierno de los USA y de la Comisión Europea. En
aquel entonces el único argumento que contaba era la defensa a cualquier precio de los
derechos de patente como parte esencial de lo que llaman libre comercio. La globalización
neoliberal campaba a sus anchas sin una contestación significativa. Sin embargo las cosas
han comenzado a cambiar; la denuncia de este proceso globalizador no ha dejado de crecer
sobre todo después de Seatle con demostraciones concretas de hasta donde puede llegar su
lógica perversa. En el tema del Sida se ve en todo su dramatismo y crueldad apareciendo
enfrentados los derechos de patente de los medicamentos a los derechos a la salud de los
pacientes. En la medida en que este planteamiento fue apareciendo así de nítido, los
gobiernos europeos y en aquel momento la administración Clinton comenzaron a retirar su
apoyo a los 39 grupos industriales; a última hora les instaron a que retiraran su
denuncia.</p>

<p>Las transnacionales del sector, han intentado encontrar una salida airosa y restablecer
su reputación, indicando que antes del inicio del juicio se había llegado a un acuerdo
con el gobierno sudafricano por el que éste garantizaba el cumplimiento de los acuerdos
comerciales de la OMC. En todo caso, si algo de esto es cierto, veremos en su día las
consecuencias de estos supuesto compromisos</p>

<p>Para OXFAM una de las ONG más activas en esta lucha, la victoria es producto de la
presión y de las movilizaciones, que han logrado poner en tela de juicio la reputación
de las transnacionales farmacéuticas con posibles repercusiones en sus cotizaciones en
bolsa. Médicos sin Fronteras, que en poco tiempo logró reunir 270.000 peticiones para la
suspensión de dicho juicio hace una valoración similar. Y, evidentemente, ha sido esta
movilización internacional el factor principal del éxito de esta victoria parcial.</p>

<p>La industria farmacéutica se ha visto aislada; su actitud en este proceso ha
derrumbado ante muchas personas en el mundo la imagen de responsabilidad y compromiso con
la salud de las poblaciones, con la que había sabido rodearse. Esta actitud, además,
podía poner en entredicho normas &quot;sacrosantas&quot; de la globalización neoliberal.
Se imponía pues una retirada, sobre todo teniendo en cuenta la casi segura resolución en
su contra del proceso. Los tiempos han cambiado y ahora han comprendido que deben utilizar
otras armas y realizar las denuncias sólo en el interior de la OMC (como es el caso de
Brasil). Como no podían oponerse a la ley de un gobierno han preferido aparecer, siempre
poderosas, dándole permiso para legislar.</p>

<p>De todos modos hay otros argumentos para su retirada. En el momento en que el tribunal
acepta la participación en el juicio de una organización que representaba los intereses
de los enfermos, las industrias sabían que en el juicio iban a tener que presentar
cuentas más claras sobre costes y beneficios. Y desde luego no están por la labor, ya
que eso puede significar una puesta en cuestión de los precios establecidos en los paises
ricos para esos medicamentos por parte de los estados o de las aseguradoras privadas.</p>

<p><strong>MEDICAMENTOS Y GLOBALIZACION</strong></p>

<p>El presente trabajo propone una aproximación al tema de los medicamentos en el mundo
actual. Es un tema complejo que presenta múltiples facetas, algunas de las cuales iremos
abordando sucesivamente. Comenzaremos por algo que, en principio, resulta muy llamativo:
el 74% de la produccion de medicamentos en el año 1997 estuvo destinada a la población
de 7 paises que en conjunto no representan ni el 15% de la población mundial. Esos paises
son EEUU, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España. Evidentemente la
razón de esta desproporción no está en que estos paises cuenten con una mayor carga de
enfermedades que el resto del mundo, ni cuantitativa ni cualitativamente. Más bien
tenderíamos a pensar, con razón, todo lo contrario. Pero sigamos abundando un poco en
este tema; se calcula que el mercado farmacéutico en el año 2002 será, en precios de
productor, de 400 mil millones de dólares. Pues bien, de ellos tan sólo el 1,2%, o
incluso menos, tendrá por destino el continente africano; Asia y Africa juntas
representan el 75% de la población mundial y sin embargo a ellas será destinado un 7-
8%, practicamente lo mismo que hace 10 años aunque su población no ha dejado de crecer;
en cambio los EEUU han doblado el valor de su mercado farmacéutico en estos 10 últimos
años sin que se haya producido un incremeto significativo de su población.</p>

<p>Estos datos son ya de por si suficientes como para comprender que algo no funciona
bien. Es fácil imaginar, por otra parte, qué capas sociales son las principales
destinatarias, sobre todo en los paises más pobres, de esos escasos porcentajes que el
mercado mundial asigna a estos paises.</p>

<p><strong>LA INDUSTRIA FARMACEUTICA</strong></p>

<p>En la actualidad el mercado farmacéutico se encuentra en manos privadas. Las
transnacionales más importantes del sector son Norteamericanas, Alemanas, Francesas,
Suizas, Inglesas, Suecas y Japonesas. Los 20 principales grupos farmaceuticos controlaban
en 1999 más del 60% del mercado, porcentaje valorado como muy insuficiente por los
directivos de las compañías que consideraban deseable alcanzar cotas similares a los de
la industria informática o del automóvil, sectores en los que los 5 principales grupos
controlan el 40% y el 50% respectivamente de la cifra mundial de negocios. De hecho el
proceso de concentración por medio de adquisiciones, fusiones y otro tipo de acuerdos no
ha cesado de crecer a lo largo de los años 90, siguiendo en la actualidad a marchas
forzadas. Ejemplo de ello es la fusión,el pasado año, de dos grandes como Glaxo Wellcome
y SmithKline Beecham y que detentan ya el 7,5% del mercado, o la previsión de un gasto de
cien mil millones de dólares en operaciones de este tipo que hacen que las estimaciones
actuales de acaparación de mercado por parte de las 20 primeras empresas esté cerca del
75% La propia patronal indica que es deseable para los grupos alcanzar una talla crítica
que permita realizar economías de escala, tener una mayor presencia sobre los
mercados,facilitando su reparto, y la capacidad de hacer frente a las presiones ejercidas
para bajar el precio de los medicamentos que en varios paises de Europa,sobre todo,
realizan los poderes públicos. No se citan las consecuencias que para los trabajadores
del ramo (Wellcome despidió a casi todos sus 1600 trabajadores tras la fusión con Glaxo)
han tenido estos procesos y sobre todo no se hace ni una mínima alusión, que sería tan
correcta politicamente, de relacionar estos procesos con la consecución de algunos
objetivos de mejora en la salud de los pueblos.</p>

<p>Pero al lado de este proceso de concentración y acaparamiento del mercado mundial
vemos como en algunos paises del sur se ha desarrollado una industria farmacéutica que
teniendo inicialmente como objetivo la población de sus propios paises ha sido capaz de
producir medicamentos, sobre todo genéricos, a precios irrisorios en comparación con el
de los grandes grupos industriales transnacionales. Esta producción llega a realizar un
volumen importante de exportaciones a otros paises del sur y puede llegar en la actualidad
a plantearse la posibilidad de invertir en investigación para desarrollar nuevas
moléculas. Estas industrias, aparte el caso especial de Cuba, se han desarrollado en
Brasil, Argentina, Tailandia o La India tratándose en ocasiones de industrias de
titularidad pública y en otras de industrias privadas.</p>

<p>La existencia de estos ejemplos constituye una esperanza para miles de millones de
personas pero, al mismo tiempo, su número limitado nos habla de las dificultades
extraordinarias a las que iniciativas de este tipo se han visto y se ven enfrentadas en la
actualidad. Cuando se caracterizan los medicamentos ante todo como una mercancia más,
cuando los derechos comerciales pasan por encima de cualquier referencia al derecho a la
salud de las personas, cuando se deja que sea el mercado el que actúe y distribuya
&quot;racionalmente&quot; los recursos, enfín cuando la desigualdad entre los actores que
acuden a ese mercado es tan evidente, es esperable que los grandes grupos maniobren y
presionen directamente (con actuaciones judiciales contra legislaciones nacionales, como
en Sudáfrica) o a través de las instituciones internacionales (la OMC sobre todo) o de
&quot;sus&quot; gobiernos (es interesante ver la relación política y financiera de la
industria farmacéutica norteamericana y el actual gobierno del presidente Busch) para
obtener ventajas para sus intereses que conllevan, en casi todas las ocasiones,
desventajas para otros y consecuencias fatales, como en este caso, para una parte
importante de la población que se ve privada del derecho fundamental de acceso a la
salud.</p>

<p><strong>MEDICAMENTOS ESENCIALES</strong></p>

<p>En los años 70, antes pues de la llegada al poder de Reagan y Thacher, la
Organización mundial de la Salud inicia una campaña que tiene por objeto mejorar el
acceso a los medicamentos en los diversos paises y contribuir a mejorar la salud de la
población mundial. En este contexto, la OMS en 1977 publica una primera lista de
medicamentos esenciales, que serían aquellos &quot;que satisfacen las necesidades de la
mayoría de la población; por lo tanto deberían estar disponibles en todo momento en
cantidades adecuadas y en la forma de administración apropiada&quot;. En un principio la
lista estaba compuesta por 200 medicamentos; en las revisiones posteriores su número fue
aumentando hasta superar los 300. De ellos la inmensa mayoría corresponde a genéricos,
algunas excepciones son medicamentos patentados. Hay que señalar que para que un
medicamento fuese incluido en la lista aparte de las características de eficacia,
seguridad, etc. debería tener también un precio asequible.</p>

<p>Con esta campaña se iniciaba así una posibilidad de llevar a cabo programas concretos
que se centraban en la adecuación y reforma de diversas estructuras sanitarias, en la
posibilidad de implementar presupuestos para cubrir necesidades más perentorias, en
estimular la inversión para poder producir medicamentos esenciales y hasta para favorecer
la investigación. Este trabajo permitió avances en una serie de paises y se comenzaron a
elaborar algunas leyes que favorecían, por diversos procedimientos, el acceso a
medicamentos esenciales en los mismos. </p>

<p>Sin embargo, los tiempos no iban a ser favorables para estrategias, por modestas que
fueran, que se plantearan en los paises del sur objetivos de mejora de la salud del
conjunto de sus ciudadanos. La crisis de la deuda externa, los planes estructurales
impuestos por las organizaciones de la globalización neoliberal ( FMI, BM) ataban de pies
y manos a los gobiernos de los paises del sur que, en ocasiones a regañadientes y en
otras con pleno convencimiento, procedieron a recortes sucesivos de presupuestos para
servicios públicos como el de la salud. En algunos paises se desmantelaron recursos,
otros cambiaron de orientación dirigiendo su oferta a sectores solventes del pais, en
ocasiones tras ser absorvidos por multinacionales; evidentemente, son situaciones muy
diferentes pero que en general no posibilitaban - cuando había voluntad de hacerlo-
objetivos necesarios y mínimamente ambiciosos en este terreno.</p>

<p>Hay dos caras del mismo fenómeno que van a ser determinantes de las condiciones
actuales de crisis de acceso a los medicamentos que afecta sobre todo a las poblaciones de
los paises del sur . De un lado la situación económica general y la imposición de
políticas de ajuste, con apertura sin límite de sus mercados a los productos más
competitivos procedentes del norte, el abandono de posibles inversiones dirigidas a cubrir
necesidades de sus poblaciones, la huida de capitales al exterior hacia los mercados más
rentables y seguros de los paises desarrollados, la privatización de sectores productivos
y de servicios para pagar los servicios de la deuda,etc. Por otro lado el proceso ya
comentado de concentración de la industria farmacéutica que va dando lugar a la
formación de los grandes grupos que se ven confrontados entre ellos a una competencia por
los mercados pero que al mismo tiempo tienen intereses comunes entre si por lo que actúan
y presionan para intentar abolir cualquier legislación que intente poner límites a la
ampliación de beneficios y a su peso hegemónico en el mercado de medicamentos. En este
sentido la industria farmacéutica se comporta como cualquier empresa privada capitalista,
buscando la mayor protección para sus inversiones y persiguiendo la máxima rentabilidad
en la venta de sus productos.</p>

<p><strong>SITUACION ACTUAL</strong></p>

<p>Un tercio de la población mundial y más de la mitad de las partes más pobres de
Africa y Asia no tienen acceso a medicamentos esenciales y vacunas. Además, en ocasiones,
los medicamentos de que disponen han dejado ya de ser útiles por los cambios que se
producen en las patologías. Así por dar algunas cifras, cada día mueren 30000 personas
por enfermedades infecciosas que nosotros calificamos, en buena parte, como banales,
varios millones de niños menores de 5 años mueren al año en los paises pobres debido a
enfermedades infecciosas para las que hay tratamientos disponibles y eficaces. Las
enfermedades transmisibles siguen siendo la primera causa de muerte (17 millones de
personas al año) en los paises pobres, por carecer del acceso a los tratamientos
adecuados... Esta situación no es nueva, evidentemente, aunque hasta hace pocos años no
ha tenido una cierta relevancia en los medios de comunicación y sólo muy recientemente
ha comenzado a ser calificada como insostenible y escandalosa. A ello ha contribuido las
movilizaciones que se vienen produciendo por la ausencia de cualquier tratamiento para los
pacientes afectados de VIH/SIDA en aquellas regiones del mundo en las que la epidemia es
más intensa (el 92% de la población afectada recibe tan sólo el 8% de los gastos)
debido, sobre todo, al precio al que se venden los medicamentos que actualmente se
emplean, y a las nuevas legislaciones de comercio internacional que, en manos de las
grandes corporaciones les pueden permitir bloquear los intentos de encontrar alternativas.
Sin duda el hecho de que la epidemia de VIH/SIDA afecte cruelmente también a los paises
desarrollados es lo que ha hecho que una cierta sensibilidad se haya despertado y se
observen ciertos movimientos de solidaridad ante los intentos de gobiernos e industrias de
frenar las alternativas que se desarrollan y que ahora veremos. Debemos recordar, sin
embargo, que el SIDA es &quot;tan sólo&quot; una parte, ciertamente muy importante en
algunas regiones, de esta problemática.</p>

<p><strong>FACTORES QUE DETERMINAN LA FALTA DE EQUIDAD EN EL ACCESO A LOS MEDICAMENTOS
ESENCIALES </strong></p>

<p>Teniendo en cuenta el contexto general que hemos visto anteriormente, examinaremos
ahora una serie de factores más inmediatos que determinan actualmente el grave problema
de acceso a medicamentos esenciales y que pueden agravarlo todavía más. Estos factores
son múltiples; aquí citaremos la falta de producción de algunos medicamentos, la
primacía de los intereses económicos en la investigación y desarrollo de nuevos
medicamentos, el precio desorbitado de muchos de ellos y, por último, lo que actualmente
es sin duda el mayor peligro de agravamiento del problema y que tiene que ver con los
acuerdos y normativas internacionales de comercio por parte de la Organización Mundial
del Comercio.</p>

<p><strong>PRODUCCION INADECUADA E INSUFICIENTE</strong></p>

<p>Efectivamente se siguen produciendo, vendiendo y utilizando medicamentos que, a causa
de las resistencias desarrolladas, han dejado de ser útiles. Es el caso de medicamentos
que se siguen utilizando, en los paises del sur, por ser los que están disponibles, para
enfermedades como el paludismo, la tuberculosis y las principales enfermedades
transmisibles (el paludismo afecta al 40% de la población de 90 paises y provoca
actualmente un millón de muertes al año, más que hace 40 años). En otras ocasiones lo
que ocurre es que hay una producción insuficiente y así no puede darse una respuesta a
las necesidades como ocurre por ejemplo con la vacuna de la fiebre amarilla. Más grave
todavía es cuando una industria farmacéutica que tiene la patente de un medicamento deja
de producirlo por considerar que ha dejado de ser suficientemente rentable. El caso más
tristemente célebre es el del único medicamento útil para la enfermedad del sueño que
dejó de ser fabricado a principios de los años 90 y que ha dejado sin tratamiento a
decenas de miles de personas que presentan cada año esta enfermedad, regresando a una
situación parecida a la de los años 30; dado el escándalo del problema, después de
varios años la compañía Hoechst ofreció a la OMS la patente y los derechos de
comercialización de la sustancia, pero esto no garantiza una solución al problema dadas
las dificultades de encontrar una compañía que quiera comprometerse en una producción
duradera y adecuada a las necesidades.</p>

<p><strong>LA INVESTIGACION</strong></p>

<p>En gran medida la investigación en esta area se encuentra en manos de las grandes
compañías transnacionales de farmacia. Partiendo de este dato, no es difícil suponer
que son los criterios de mercado los que orientan esta investigación y por lo tanto que
vamos a encontrarnos con déficits, abandonos de sectores vitales y múltiples
imperfecciones que a pesar de ser constatadas no son corregidas. Así, es totalmente
insuficiente la investigación en ciencias médicas básicas, epidemiología, prácticas
alimentarias, técnicas apropiadas para cuidados de salud en medio rural o para personas
con escasos recursos, efectos indeseables de productos y prácticas clínicas,etc.</p>

<p>En lo concerniente a la investigación farmacológica se ha ido generando una
ideología de progreso continuo y casi vertiginoso, de perspectiva de superación de todo
tipo de dificultad y que llega a plantearse en ocasiones de forma totalmente fantástica.
Además, parece que este progreso constituye un patrimonio de la humanidad del que todos
podremos beneficiarnos. Evidentemente, las cosas no son así.</p>

<p>Los sistemas actuales de investigación y desarrollo de nuevos medicamentos no tienen
un compromiso con el interés público, con objetivos de salud pública. Por otra parte en
los paises &quot;en desarrollo&quot; estos sistemas han sido siempre insuficientes
permaneciendo estancados o en regresión desde finales de los años 70. Es por ello que en
los últimos 20 años, de las 1223 entidades farmacéuticas registradas tan solo 11 lo
eran para enfermedades tropicales y apenas cuatro de ellas habían sido desarrolladas por
las grandes transnacionales del sector.</p>

<p>Pero además vemos que la industria de fármacos concentra sus inversiones en la
fabricación de los productos con gran interés comercial pero poco innovadores en
término terapéuticos. Se ha realizado en Francia una evaluación de 1779 medicamentos
nuevos aparecidos entre 1975 y 1997 pudiendo constatarse que de ellos solamente un tercio
podían catalogarse como una verdadera innovación y avance terapéutico. El resto eran
imitaciones de productos ya existentes y más o menos exitosos comercialmente a los que se
les realizaban pequeñas modificaciones en su molécula. En su inmensa mayoría, estos
fármacos tienen que ver con problemas de salud y/o con &quot;preocupaciones&quot; al
repecto, de los paises desarrollados (en este caso tratamientos para la obesidad,
antienvejecimiento, antidepresivos que son presentados como &quot;píldoras de la
felicidad&quot;, para vencer la timidez, etc.) y que son lanzados al mercado con la
promesa de aportar alguna mejora con respecto a los existentes, aunque no se diferencien
practicamente en nada, multiplicando una oferta que presiona continuamente a un
sobreconsumo y a un aumento imparable del gasto.</p>

<p>Es importante ir desenmascarando la ideología dominante sobre el I+D en este sector,
situándolo en su sitio y sobre todo avanzando en la perspectiva de que tienen que ser los
objetivos de salud pública los que deben orientar las prioridades de I+D. Volveremos
sobre este tema en los puntos siguientes.</p>

<p><strong>PRECIOS PROHIBITIVOS</strong></p>

<p>Varios medicamentos fundamentales no se encuentran incluidos en la lista de
medicamentos esenciales debido a la imposibilidad de asumir su coste en los paises pobres.
Es lo que ocurre con ciertos antibióticos y con los medicamentos que se emplean
actualmente contra el sida (a excepción del AZT que previene la transmisióm de la
enfermedad de la madre al hijo) y todo ello sabiendo que una buena parte de las muertes
entre la población de 15 a 59 años en los paises de medianos y bajos recursos, son
debidas a la tuberculosis y al virus de inmunodeficiencia humana .</p>

<p>Como hemos indicado anteriormente, la crisis de VIH/SIDA ha venido a poner en evidencia
la insostenible situación actual, gracias a las movilizaciones de sectores importantes de
la población afectada y de grupos que se han solidarizado con ellos tanto en paises del
sur como del norte; también gracias a ellos algunos paises del Sur han tomado iniciativas
que permiten una reducción del precio de los tratamientos hasta situarlos entre un 1 y un
5% del precio que debe pagarse por el mismo tratamiento en los EEUU. Contra estas medidas
luchan los grandes grupos farmacéuticos y &quot;sus&quot; gobiernos del Norte,
especialmente los EEUU como veremos más adelante.</p>

<p>Es la industria la que tiene el poder absoluto en el tema de los precios. En ocasiones
estos precios son establecidos libremente, con la filosofía de que el mercado se
encargará de situarlos finalmente en el nivel adecuado debido a los mecanismos
reguladores de la competencia. En otras ocasiones estos precios son establecidos por la
industria tras una negociación con los respectivos gobiernos, en un regateo desigual ya
que en ningún momento se presentan datos confiables sobre lo que verdaderamente cuesta
desarrollar los nuevos medicamentos. Las estimaciones que se hacen sobre el costo de
investigación, desarrollo y producción de un nuevo medicamento presentan variaciones muy
importantes según quien sea el autor de dicha estimación; así entre el Instituto
Nacional de Cáncer, la Oficina de Impuestos de los EEUU por una parte y la patronal
norteamericana del sector, las diferencias pueden ser de hasta 300-400 veces superior por
parte de esta última. Lo cierto es que esta información se mantiene en secreto aunque,
mientras, se toman decisiones sobre precios, en base a datos poco confiables</p>

<p>Actualmente, en la prensa han salido a relucir los enfrentamientos de los grandes de la
industria farmacéutica y del gobierno USA en contra de paises como Brasil o Sudáfrica
cuyas legislaciones les permite producir o importar medicamentos para VIH/SIDA a precios
asequibles para sus necesidades. Y es que en la actualidad, en los EEUU, el precio de este
tratamiento se eleva ya a 15000-20.000 dólares por año, mientras que en La India, un
laboratorio lo ofrece por 400-600 dólares por año. Aquí nos interesa remarcar
únicamente la diferencia en los precios, más adelante volveremos sobre estos conflictos.</p>

<p>La posición de las transnacionales, hasta hace poco, era de total intransigencia y de
justificar sus precios en base a los costos de I+D que debían asumir, ya que,
argumentaban, de lo contrario la investigación sobre nuevos medicamentos se detendría.
En la actualidad su posición ha variado algo en el sentido de que si bien siguen por la
vía judicial intentando anular las legislaciones que posibilitan un acceso a estos
tratamientos, por otro lado ofrecen a los paises pobres sus tratamientos a precios
similares a los que estos ya los producen o pueden importar. Afortunadamente, gobiernos
como el de Sudáfrica o Brasil no han cedido a estos gestos porque saben que las
soluciones que ellos han encontrado son estables y duraderas mientras que las de la
industria pueden ser anuladas en culquier momento, sobre todo si previamente consiguen
desmantelar las soluciones alternativas.</p>

<p>Considerando además el reducido tamaño que representa el &quot;tercer mundo&quot; en
el mercado farmacéutico mundial, esta postura de la industria farmacéutica, en la
actualidad, responde más bien a impedir que se alteren las &quot;reglas del mercado&quot;
que a unos hipotéticos daños económicos.</p>

<p>Los argumentos para mantener el precio de los nuevos medicamentos tan altos no se
sostienen incluso sin entrar a analizar datos concretos que por otra parte, como ya
dijimos, no se facilitan. Efectivamente, no se puede entender cómo la industria
Norteamericana vende sus productos al doble de precio en su pais que en su pais vecino
Canadá; o cómo un laboratorio de un tercer pais que recibe el permiso del que detenta la
patente, por el cual debe pagar, consigue producir el mismo fármaco con reducciones de
precio muy importantes y, además, para un mercado mucho más reducido que el del
medicamento original. Otro ejemplo llamativo es el de los genéricos de algunos fármacos
que se han mostrado con éxito comercialmente; cuando para alguno de estos fármacos los
derechos de patente expiran y por tanto pueden comenzar a fabricarse genéricos del mismo,
normalmente con una reducción muy considerable en su precio, en ese mismo momento el
laboratorio que tenía los derechos de patente reduce drásticamente el precio de su
medicamento para que sea competitivo con los genéricos. Además, y esto hay que
remarcarlo, buena parte de la verdadera innovación en este terreno es el resultado de
planes de investigación y gestión financiados públicamente, de los que posteriormente
se aprovecha la industria desarrollando y patentando un producto concreto cuyo precio es
similar a otro que, aparentemente, ha desarrollado a lo largo de toda la cadena.</p>

<p>Hay que decir, además, que los presupuestos que la industria farmacéutica destina a
publicidad y &quot;marketing&quot; de sus productos, es, como mínimo, similar al que
destina a I+D, con la consiguiente repercusión en el precio de los medicamentos.</p>

<p>El razonamiento esgrimido de la necesidad de mantener los precios tan altos que, como
estamos viendo, priva a más de un tercio de la población mundial de la posibilidad de
acceder a medicametos esenciales con las dramáticas consecuencias que nadie se atreve a
negar, debe volverse en contra de quienes lo aducen. Hay que plantear que la situación
actual es insostenible y, por lo tanto, se trata de ir a alternativas diferentes de las
que hoy existen. Las grandes empresas transnacionales del sector no darán jamás
solución a estos problemas ya que sus objetivos son exclusivamente económicos, de
obtención de beneficios (en esto sí que son expertas, ya que se trata de uno de los
sectores económicos más rentables) y no de salud pública, que es desde donde debe
plantearse la crisis actual de acceso a las tecnologías médicas.</p>

<p>Y es que, efectivamente, el amplio campo de los servicios de la salud se presenta ante
la industria farmacéutica como un nuevo y gran mercado de consumo, orientado a satisfacer
las necesidades, en muchos casos superfluas y creadas artificialmente, de los habitantes
de los paises privilegiados del norte, en perfecta sintonía con la ideología de poder
disponer de una salud parfecta que existe en los paises ricos y desarrollados. Esto lleva
a profundizar más las enormes desigualdades y desequilibrios ya existentes ante la vida y
la muerte, volcándose los recursos en una medicina privada (con demanda de privatización
de los sectores más rentables en manos públicas en algunos paises), de gran consumo
tecnológico, que detrae recursos de todo tipo para una adecuada atención sanitaria de
los paises más pobres, es decir de la inmensa mayoría de la población</p>

<p><strong>LA OMC AL SERVICIO DE SUS AMOS</strong></p>

<p>La Organización Mundial del Comercio existe desde 1994. En la creación de esta
organización hay una ausencia total de cualquier planteamiento que tenga que ver con
cuestiones de salud; en dicho proceso no ha participado para nada la Organización Mundial
de la Salud ni cualquier otra instancia afín. Sin embargo las negociaciones que se
realizan en su interior establecen acuerdos que, en la perspectiva de su liberalización,
abarcan a todo el comercio, de manera global, entrando por ello también todo lo
relacionado con los medios terapéuticos y de atención a la salud.</p>

<p>Entre éstos, se encuentra el Acuerdo de Protección de la de Propiedad Intelectual
relacionada con el Comercio (TRIPs en inglés o ADPIC en francés). El objetivo del mismo
fue el de universalizar las normas relativas a la protección de los derechos de propiedad
intelectual. Los paises desarrollados vieron cómo, a lo largo de los años 80, se iba
produciendo una erosión gradual de su supremacía en manufactura y tecnología como
resultado del surgimiento de los paises asiáticos que se convertían en sus competidores.
En base a ello, los grupos de presión de la industria convencieron a sus gobiernos de la
necesidad de vincular el comercio con la protección de los derechos de propiedad
intelectual, para impedir la imitación y aumentar la rentabilidad de la investigación.
La protección de estos derechos de propiedad intelectual era una herramienta para
garantizar la ventaja comparativa que había asegurado hasta entonces la supremacía
tecnológica de los paises desarrollados. Se crea así un sistema de patentes que no hace
diferencia alguna entre los productos pertenecientes a una u otra rama de la producción;
queremos insistir en que no se trata de un sistema de patentes específico, en este caso
para los medicamentos, y por tanto que pudiera tener en cuenta alguna especificidad. Las
características de estas patentes son:</p>

<p>= Para un plazo mínimo de 20 años. Las compañías farmacéuticas tendrán el
monopolio de la sustancia patentada durante este plazo con la consiguiente repercusión
sobre el precio al verse libre de toda competencia; por supuesto ningún genérico podrá
salir al mercado durante estos 20 años.</p>

<p>= La patente de este Acuerdo amplía el ámbito de aplicación al hacerse no sólo
sobre el proceso, es decir sobre la tecnología y el método de fabricación, sino que lo
hace también sobre el producto, lo cual da lugar a una protección absoluta del mismo.
Cabe además la posibilidad de, una vez agotada la patente sobre el producto, intentar
conseguir ampliaciones de la patente para el proceso, formas de uso, dosificación o
combinación con otras sustancias.</p>

<p>= Las patentes deben ser reconocidas para los productos en todos los paises tanto si
son fabricados en el pais como si son importados. Esto quiere decir que una transnacional
puede abastecer los mercados mundiales con el monopolio que le concede su
patente,exportando el producto terminado y sin tener que </p>

<p>realizar inversión directa extranjera ni transferir tecnología.</p>

<p>Por lo que respecta a los medicamentos, en el momento de la firma de TRIPs se valoraron
una serie de posibles repercusiones. Las tres principales fueron:</p>

<p>1.- Podría servir para estimular la I+D ( no se ha cumplido )</p>

<p>2.- Podría provocar una tendencia a la homogeneización de los precios, pero al alza
tendiendo a aproximarse a los de los EEUU ( sí se ha cumplido: 17 en Argentina, 24% en
Brasil, 44% en México...)</p>

<p>3.- Limitaría las transferencias de tecnología a los paises en vías de desarrollo (
sí se ha cumplido ).</p>

<p>El TRIPs se ha firmado en el año 96. Inicialmente comprometía tan sólo a los paises
desarrollados, que han debido modificar sus leyes en caso necesario para adaptarlas al
Acuerdo. Posteriormente el resto de los paises deben obligatoriamente ir adaptando sus
legislaciones según su grado de desarrollo,( por ejemplo, ahora le ha tocado el turno a
paises como Brasil) debiendo haber terminado todo el proceso de adaptación de los paises
que integran la OMC para el año 2006.</p>

<p>Antes del Acuerdo sobre TRIPs, más de 50 paises tenían legislaciones que les
permitían no conferir patentes sobre productos farmacéuticos. Entre estos paises estaba
el Estado español y algunos paises desarrollados. Esta posibilidad de escapar a los
derechos de patente sobre los productos farmacéuticos es lo que ha permitido a paises del
Sur tomar una serie de iniciativas que han facilitado una mejor accesibilidad a los
medicamentos y poder desarrollar una industria propia. En el pasado mes de Febrero, el
gobierno de los EEUU ha denunciado a Brasil anta la OMC porque continúa produciendo la
triterapia para VIH/SIDA a precios muy asequibles, lo cual le ha permitido realizar un
programa de tratamiento para casi 100.000 enfermos; la legislación de Brasil permite
continuar realizando esto al acogerse a algunas clausulas de excepción de TRIPs, que
luego veremos, pero los EEUU entienden que por encima de estos derechos de los pacientes
están los derechos de sus grupos transnacionales. Otro juicio actualmente en curso es el
de buena parte de la industria farmacéutica contra una ley del año 1998 del gobierno de
Sudafrica, que no ha podido aun aplicar por culpa de esta denuncia, y que le permitiría
fabricar y/o importar la triterapia para el VIH/SIDA de laboratorios, en este caso de La
India (que aun no está obligado a los derechos de patente) y que se la ofrece a un precio
de un 2-4% del precio de los detentadores de las patentes. La legislación de Sudafrica se
ampara también en clausulas especiales del Acuerdo sobre TRIPs.</p>

<p>El Acuerdo sobre TRIPS reconoce excepciones en los derechos de patente. Estas serían:</p>

<p>- Importaciones paralelas: está basada en las diferencias importantes de los precios
que pueden observarse en diferentes paises para un mismo producto. Esta excepción a la
que intentan acogerse las legislaciones, por ejplo. la de Sudáfrica antes comentada, le
permitiría a un pais importar un medicamento de otro pais en el cual ese medicamento
fuese más barato que el precio puesto por el que detenta los derechos de patente en el
suyo.</p>

<p>- Licencias obligatorias: prevee la posibilidad de que una autoridad legal (tribunal de
justicia, un gobierno) otorgue una licencia para la producción de un producto, en este
caso un medicamento, a un tercero distinto del que detenta la patente. Este artículo,
establece la necesidad de que concurran una serie de circunstancias para su aplicación
(casos de emergencia, urgencia o prácticas anticompetitivas) prevee una limitación en el
tiempo y ámbito de aplicación, así como una compensación al detentador de la patente.</p>

<p>Estas dos excepciones no son una panacea e incluso en muchos casos no servirán de
nada. Por ejemplo una triterapia para el VIH/SIDA obtenida al precio más barato de 400
dólares año de los laboratorios de La India, no sirve para nada en paises en donde el
gasto sanitario por persona y año no llega siquiera a los 10 dólares; el problema es
mucho más profundo y engloba diferentes factores. Pero ello no quita para que debamos
defender la aplicación de dichas medidas que pueden resultar útiles para muchas personas
y permiten un cierto grado de control sobre los intereses abusivos de la industria
farmacéutica. Esta ya ha advertido que está en contra de la práctica de estas medidas
ya que &quot;su impacto será negativo para la investigación y desarrollo de medicamentos
que son necesarios para todo el mundo&quot;. </p>

<p>De hecho y aun antes de la firma del Acuerdo sobre TRIPS, las presiones realizadas
sobre los gobierno de paises en desarrollo han sido y continúan actualmente siendo
desmesuradas. El gobierno de los EEUU presionó inicialmente al de Sudáfrica para que no
siguiera adelante con su ley sobre medicamentos; posteriormente y ante las movilizaciones
de protesta desarrolladas en los propios EEUU, el gobierno de Clinton parece que dejó de
intervenir siendo las industrias las que han presentado la denuncia ante el Tribunal
Constitucional de Sudáfrica; de todos modos, no sabemos lo que ocurrirá si, por fin, el
gobierno sudafricano puede ejercer su derecho a otorgar una licencia obligatoria, sobre
todo tras el relevo en la Casablanca y la implicación de la industria farmacéutica con
la nueva administración. También EEUU ha presionado sobre Tailandia en contra de sus
leyes para acogerse a estas excepciones del acuerdo sobre TRIPS. Médicos sin Fronteras ha
podido constatar cómo estas presiones iban acompañadas de amenazas sobre limitaciones
sobre sus exportaciones de textiles, o un aumento en los aranceles sobre productos
forestales y joyería. En otros casos las presiones sirven para &quot;convencer&quot; a
gobiernos para que renuncien por ley a llevar a cabo exportaciones de productos y anular
así de raiz la posibilidad de que se produzcan importaciones paralelas, como es el caso
de Argentina.</p>

<p>Es curioso ver cómo la mayoría de paises desarrollados tienen en sus leyes estas
posibilidades de otorgar licencias obligatorias. Al frente de ellos se
encuentra,evidentemente, EEUU que además con frecuencia ejerce ese derecho para luchar
contra lo que entienden que pueden ser prácticas anticompetitivas, o bien para cumplir
fines gubernamentales.</p>

<p>Pero aparte de estos medios de presión bilateral, que en ocasiones cuando se desvelan
crean una mala imagen sobre el que la realiza, provocando incluso un cese de la misma,
existe la posibilidad de presentar una denuncia en la OMC en donde se produce una
resolución en el tribunal de diferendos que obliga a las partes. Esto es lo que ha hecho
EEUU con Brasil, el pasado mes de febrero con el otorgamiento de licencia obligatoria para
los retrovirales contra el VIH/SIDA; veremos cual es su resolución, pero en general las
resoluciones de este tribunal priman siempre lo que ellos entienden como &quot;libre
comercio&quot; sobre otras consideraciones incluidas las de salud, como hemos podido ver
en el caso de la carne hormonada de los EEUU, entre otras.</p>

<p><strong>ALTERNATIVAS</strong></p>

<p>El objeto de este trabajo es el de intentar mostrar una situación que podemos
calificar de dramática y en muchos casos escandalosa. Es una situación de desiguldad
radical entre paises y personas en la que están en juego aspectos fundamentales de la
vida o la vida misma; es una situación de injusticia que no sólo no se aminora, sino que
hemos visto cómo puede incluso agravarse. Pretendemos ante todo realizar una labor de
divulgación y a través de ella tratar de conectar con sectores de la sociedad que se
incorporen a un movimiento que se desarrolla en todo el mundo y que trata de resistir y
oponerse a las diferentes consecuencias del sistema global en el que estamos inmersos. Es
obligatorio decir que muchas cosas de las aquí expresadas son temas tratados por
organizaciones sociales como Médicos sin Fronteras o Health Action International entre
otras, que de una u otra forma y desde su perspectiva, vienen trabajando desde hace años;
a ellos corresponde el mérito principal de haber sido capaces de señalar problemas y
apuntar acciones que entienden van en el camino de su solución.</p>

<p>Las soluciones son, desde luego, complejas y deben apuntar contra un orden económico
injusto, contra un sistema de relaciones internacionales basado en la fuerza, las amenazas
y el chantaje, contra un sistema cuyas decisiones son tomadas por poderes sobre los que no
hay posibilidad de control por parte de los ciudadanos,etc. En definitiva, soluciones que
deben apuntar contra este orden global neoliberal. Ello no impide que deban ser apoyadas
medidas como las antes apuntadas de las importaciones paralelas o las licencias
obligatorias y que se encuentran, por así decirlo, reconocidas por el propio sistema. Hay
además otra serie de medidas en las que convendría insistir y que parten de anteponer
los objetivos de salud pública a cualquier otra consideración en este terreno y que, por
tanto, ponen en entredicho la primacía absoluta de los aspectos comerciales, hoy por hoy
prioritarios; de este cuestionamiente debe derivarse un sistema alternativo al actual en
cuanto a investigación médica esencial, a establecer las prioridades del mismo, a
favorecer el desarrollo de dicha investigación en todos los paises y areas del mundo, a
establecer impuestos sobre los enormes beneficios de las empresas de tecnologías médicas
para impulsar dicho desarrollo de la investigación. Debería plantearse un sistema
alternativo al actual, en su mayor parte delegado a las transnacionales que lo esgrimen
para establecer altos precios y la necesidad del régimen de patentes, y sustituirlo por
otro basado en un reparto de los costos de investigación y desarrollo de nuevos medios
terapéuticos según el nivel de desarrollo de los paises y su capacidad de pago; es
necesario crear un movimiento de defensa del derecho a tener acceso a los medicamentos
esenciales, para asegurar que todas las personas que tengan necesidad de los mismos,
tengan la posibilidad de disponer de ellos. Con este fin han de fomentarse, en todos los
paises, políticas concretas de salud pública.</p>

<p>La Federación Internacional de la Industria del Medicamento y en concreto su sección
del estado español en varias ocasiones y, recientemente en relación con el juicio que se
celebra en Sudáfrica, manifiesta su posición en defensa de sus intereses y, en este
caso, de la industria farmacéutica de aquel pais en contra de la legislación del
gobierno. Sus argumentos en defensa de los sitemas de precios y de los derechos de patente
son conocidos; también &quot;su buena disposición&quot; a colaborar para mejorar el
acceso a medicamentos en los paises pobres, eso sí con medidas caritativas por su parte,
cuando se ponen de manifiesto situaciones de gran injusticia y se ven presionados pero
manteniendo intocable el conjunto del sistema; argumentan además que existen otros
factores sanitarios y de política general que influyen poderosamente en las deficiencias
de accesibilidad a los medicamentos -que al parecer no tienen nada que ver con ella- y
entre los que incluye la despreocupación de los gobiernos del sur por la salud de sus
habitantes o la no prioridad de este tema frente a otros como los represivos y de gasto en
armamentos,etc. Es posible que no le falte razón a la industria farmacéutica en alguna
cosa de las que dice, pero está claro que ella, teniendo que contentar ante todo a sus
accionistas, teniendo que hacerse atractiva para seguir recibiendo una financiación
&quot;adecuada&quot; para su expansión ilimitada, no goza de la mejor posición para
solucionar estos problemas; más bien ella,en el momento actual, es el problema o al menos
una parte considerable del mismo. Es curioso ver la reacción de las grandes
transnacionales ante el problema de Suráfrica cuando todo el continente africano
representa, tan sólo, algo más del 1% del mercado mundial del sector. Se trata de
mantener ante todo unas normas (curiosamente llamados Acuerdos) y unas regla de juego que
aseguren sin posibilidad de fisuras el predominio absoluto de las grandes transnacionales.</p>

<p>De todos modos algunas cosas se están moviendo, gracias a las denuncias y
movilizaciones en curso. Hemos de recordar que hace tan solo unos meses , en Junio del
2000, se celebró en Ginebra la 24ª Sesión Especial de la Asamblea General de las
Naciones Unidas sobre Desarrollo Social (Copenhague+5). En ese marco, el Grupo de los 77
paises en desarrollo propuso la posibilidad de excluir las medicinas esenciales del
régimen de patentes; ante dicha propuesta se produjo una reacción vehemente en contra,
por parte de los paises desarrollados: EEUU, Unión Europea, Japón y Canadá. Sus
argumentos eran exactamente idénticos a los de la gran industria farmacéutica de la que
se hacían fervientes defensores, frente a los argumentos de paises y gobiernos que, como
ellos, se encontraban enfrentados a la necesidad de responder a los problemas de sus
poblaciones. Sin embargo ante la injusticia de los problemas denunciados, es ineludible
algún cambio por parte de alguno de ellos; estos cambios pueden pasar actualmente por una
defensa del derecho de algunos paises de aplicar las excepciones del Acuerdo de TRIPS de
un modo irrestricto, al menos durante un período de tiempo mientras no se encuentran
otras fórmulas de compromiso. Oportunidades no les faltarán para ir más allá y
defender, por ejemplo la propuesta del Grupo Espíritus Afines ante la OMC para que las
medicinas esenciales formen parte de la lista de excepciones de patentibilidad que recoge
el propio Acuerdo sobre TRIPS (art.27.3). A nosotros corresponde presionar aquí para
denunciar la presumible continuidad de estas políticas.</p>

<p>&nbsp;<em><strong>Madrid, marzo 2001<br>
Observatorio sobre servicios públicos y globalización: salud<br>
ATTAC Madrid</strong></em></p>
</body>
</html>
