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<p align="center"><a href="http://www.attacmadrid.org"><img src="/images/cabecera.jpg" border="0" alt="attac Madrid http://www.attacmadrid.org"></a></p>

<P ALIGN=RIGHT STYLE="page-break-before: always"><STRONG><FONT COLOR="#990033">Debate</FONT></STRONG></P>
<HR SIZE=3 NOSHADE>
<H2 ALIGN=RIGHT>&iquest;<FONT SIZE=4>Ha llegado la hora de un
Impuesto Tobin?</FONT></H2>
<P ALIGN=RIGHT><EM><STRONG>Algunos argumentos pol&iacute;ticos y
pr&aacute;cticos</STRONG></EM></P>
<P ALIGN=RIGHT><EM><I><FONT SIZE=2><FONT COLOR="#0000ff">OXFAM GB.
Mayo 1999 Trad. Carlos Canitrot Revilla et Pablo Marco (Revisi&oacute;n
final: Fanny Rubio Lorza) </FONT></FONT></I></EM> 
</P>
<HR SIZE=3 NOSHADE>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Este documento de debate fue escrito
para Oxfam GB por Heinz Stecher con contribuciones de Michael Bailey.
El texto no representa necesariamente las opiniones de GB. Se
agradecer&aacute;n los comentarios de los lectores. Para mayor
informaci&oacute;n o &#147;feedback&#148;, contacten con Jenny
Kimmis, Oxfam GB Departamento de Pol&iacute;tica (+44 1865 312212 o
jkimmis@oxfam.org.uk). Oxfam GB es miembro de Oxfam Internacional. 
</P>
<H1>Sumario 
</H1>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Este documento pretende estimular el
debate sobre el Impuesto Tobin y similares. Por un lado, el texto
provee informaciones sobre el aspecto monetario de la inestabilidad
financiera internacional y considera los argumentos respecto a un
impuesto global sobre las transacciones de divisas. Por otro, analiza
el valor potencial del impuesto, explora la posibilidad de su avance
pol&iacute;tico futuro y concluye con comentarios sobre perspectivas
de una campa&ntilde;a de viabilizaci&oacute;n del mismo.</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">&iquest;<I>Por qu&eacute; un Impuesto
sobre Transacciones de Moneda?</I> 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">James Tobin, economista americano,
realiz&oacute; su propuesta de establecer un impuesto a las
transacciones de divisas en 1978. El impuesto se dise&ntilde;&oacute;
para frenar la especulaci&oacute;n responsable de grandes
fluctuaciones en los tipos de cambio y de graves da&ntilde;os a las
econom&iacute;as. En los a&ntilde;os noventa, dos hechos adicionales
agudizaron el inter&eacute;s sobre la propuesta de Tobin y sus
variantes. Primero, el elevado crecimiento de las transacciones en
moneda extranjera equivalente a m&aacute;s de 1.8 billones de d&oacute;lares
diarios, y el correspondiente incremento de la inestabilidad
monetaria y crisis financieras relacionadas. En segundo lugar, como
el impuesto podr&iacute;a generar sumas substanciales, la idea llam&oacute;
la atenci&oacute;n de los interesados en financiar el desarrollo &#150;
una preocupaci&oacute;n acentuada por los retos fiscales afrontados
por el Estado, as&iacute; como por la creciente necesidad de una
cooperaci&oacute;n internacional sobre problemas de pobreza, medio
ambiente y seguridad. As&iacute; mismo, algunos argumentan que el
impuesto podr&iacute;a ayudar a la financiaci&oacute;n de las
instituciones de las Naciones Unidas y de Bretton Woods. De todas
formas, surge la disyuntiva entre los objetivos de estabilizar y de
generar ingresos &#150; entre mayor la efectividad del impuesto
deteniendo la especulaci&oacute;n, menor es el ingreso generado. Sin
embargo, incluso ante una reducci&oacute;n radical del intercambio de
divisas, el ingreso continuar&iacute;a siendo significativo. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><I>&iquest;El impuesto puede funcionar?
</I>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">El impuesto es esencialmente una muy
reducida imposici&oacute;n del 0.1-0.5% sobre todas las negociaciones
del mercado de cambios. Cuanto mayor la frecuencia de las
transacciones, mayor la recaudaci&oacute;n efectiva. Esto reduce las
transacciones a corto plazo, sin inhibir al comercio internacional,
flujos de capitales a largo plazo o ajustes en los tipos de cambio,
consecuencia de la din&aacute;mica de la econom&iacute;a real. Los
defensores del impuesto afirman que su aplicaci&oacute;n ayudar&aacute;
a evitar las crisis que han afectado tanto a pa&iacute;ses
industrializados como en v&iacute;as de desarrollo, particularmente
los &uacute;ltimos con graves consecuencias sociales. Destacan as&iacute;
mismo, que el impuesto estimular&aacute; la inversi&oacute;n
productiva y por consiguiente el crecimiento. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Las voces cr&iacute;ticas sostienen por
un lado, que su aplicaci&oacute;n ser&aacute; complicada y que el
impuesto no detendr&aacute; los ataques contra monedas claramente
sobrevaluadas, como ocurri&oacute; recientemente en Rusia y en
Brasil. Por otra parte, consideran muy dif&iacute;cil alcanzar un
consenso acerca de la distribuci&oacute;n de los ingresos. En este
sentido, los pa&iacute;ses centros del mercado de divisas
pretender&iacute;an quedarse con la recaudaci&oacute;n, en detrimento
de promover el desarrollo. En la misma forma, los principales pa&iacute;ses
industriales no desear&iacute;an perder el control financiero de las
organizaciones multilaterales como el FMI, y particularmente los
EEUU, se opondr&iacute;an a propuestas dirigidas a incrementar la
financiaci&oacute;n de las actuales organizaciones de la ONU. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Los economistas est&aacute;n divididos
con relaci&oacute;n a la efectividad de un impuesto sobre las
transacciones en el mercado de cambios cuando se refiere a la
reducci&oacute;n de su inestabilidad sist&eacute;mica. Se opina que
calmar&iacute;a a los mercados, pero como el dinero especulativo s&oacute;lo
es parte del problema en la crisis de los a&ntilde;os noventa, el
efecto beneficioso del impuesto por si s&oacute;lo no deber&iacute;a
sobrevaluarse. Para conseguir una mayor estabilidad en el mercado de
divisas se requieren tambi&eacute;n cambios en las pol&iacute;ticas
que provocan una sobrevaluaci&oacute;n de la moneda. Esto significa
en primer lugar, la definici&oacute;n de medidas de control y
reguladoras, tanto en pa&iacute;ses exportadores como importadores de
capital; as&iacute; mismo, son necesarios cambios en el papel de las
instituciones financieras internacionales. Es innegable que existen
problemas en la aplicaci&oacute;n del impuesto, pero no son
irresolubles. La mayor parte del comercio de divisas tiene lugar en
un pu&ntilde;ado de centros, las instituciones financieras est&aacute;n
actualmente relativamente bien reguladas y los para&iacute;sos
fiscales pueden ser controlados. Las autoridades tributarias est&aacute;n
acostumbradas a manejar innovaciones financieras, dirigidas a la
evasi&oacute;n fiscal. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<H2>Viabilidad pol&iacute;tica 
</H2>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">A pesar de que las &uacute;ltimas
crisis han abierto el debate sobre reformas en el sector financiero y
los agentes pol&iacute;ticos est&aacute;n ansiosos de ideas, la
posibilidad de instaurar un impuesto sobre las transacciones de
divisas no se contempla en la agenda oficial. Esto debido a que el
miedo ante futuras crisis ha disminuido, sobre todo en los EEUU,
aunque contin&uacute;a la preocupaci&oacute;n entre los gobiernos y
sectores de negocios en Europa y Jap&oacute;n. Sin embargo, si los
EUU entran en aguas turbulentas, el escenario pol&iacute;tico podr&iacute;a
transformarse significativamente. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">En realidad, cualquier propuesta sobre
la distribuci&oacute;n de los ingresos del impuesto es susceptible de
contar con la oposici&oacute;n de alguna de las partes, aspecto que
levanta la cuesti&oacute;n sobre la disyuntiva pol&iacute;tica entre
los dos objetivos del impuesto. La alternativa pol&iacute;ticamente
m&aacute;s viable permitir&iacute;a a los gobiernos quedarse con la
mayor parte de la recaudaci&oacute;n, cediendo una peque&ntilde;a
parte a organizaciones multilaterales y a otras &#147;buenas causas&#148;.
En otras palabras, si se quiere que el impuesto sea aprobado por su
efecto estabilizador, es necesario comprometer hasta cierto punto el
objetivo de la financiaci&oacute;n del desarrollo. Y esto
fundamentalmente porque independiente de cuestiones relacionadas con
la eficacia del impuesto y la financiaci&oacute;n de organizaciones
internacionales, en la &eacute;poca actual observamos poca voluntad
pol&iacute;tica entre los pa&iacute;ses industrializados de
incrementar los gastos de ayuda al desarrollo, con o sin el Impuesto
Tobin. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Entre las fuerzas potencialmente
favorables al Impuesto Tobin se incluyen las organizaciones de las
Naciones Unidas, especialmente por el posible incremento de sus
ingresos, como aquellos pa&iacute;ses en desarrollo que sufren la
volatilidad de sus capitales y est&aacute;n &aacute;vidos de
incrementar los recursos en el &aacute;rea del desarrollo.
Finalmente, se incluyen aquellos que esperan ellos mismos asumir un
papel clave en la recolecci&oacute;n de los beneficios del impuesto.
Los pa&iacute;ses industrializados m&aacute;s iluminados podr&iacute;an
identificarse con el proyecto, incluyendo los pa&iacute;ses
escandinavos, recientemente afectados por problemas cambiarios. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">En 1998, diversas iniciativas
provenientes de ONG&#146;s y redes sobre el Impuesto Tobin emergieron
tanto en pa&iacute;ses desarrollados como en v&iacute;as de
desarrollo. Si consideramos las diversas actividades que est&aacute;n
siendo realizadas por ONG&#146;s, iglesias y sindicatos sobre
cuestiones financieras internacionales, son muchos los esfuerzos que
pueden incorporarse al trabajo relacionado con la imposici&oacute;n
monetaria. En el caso de las organizaciones de iglesias, est&aacute;
surgiendo un mayor compromiso, a partir del importante papel que
ellas tienen dentro de la campa&ntilde;a del Jubileo. En cuanto al
parlamento canadiense vot&oacute; recientemente a favor del impuesto,
debido fundamentalmente a la presi&oacute;n p&uacute;blica existente.
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">El concepto de un impuesto sobre
transacciones de divisas llega f&aacute;cilmente al p&uacute;blico,
aunque el propio nombre &#147;Impuesto Tobin&#148; tal vez no sea de
grande ayuda para el &#147;lobbying&#148; es una ventaja en la
realizaci&oacute;n de una campa&ntilde;a p&uacute;blica. Si muchos
pa&iacute;ses desarrollados incluyendo el Reino Unido, han sufrido
hace poco la experiencia de la inestabilidad monetaria y los efectos
de la especulaci&oacute;n, esto ayuda a sus ciudadanos a darse cuenta
de que son parte del problema y de que necesitan entender la
dimensi&oacute;n del mismo. El &eacute;xito de las campa&ntilde;as de
condonaci&oacute;n/aligeramiento de la deuda, muestra que las
cuestiones financieras pueden movilizar al p&uacute;blico y pueden
ofrecer un marco de referencia para abordar otros temas como el
Impuesto Tobin. El hecho notable de que en el a&ntilde;o 1998, el 32%
de las transacciones de divisas fueron negociadas en Londres, puede
ser tambi&eacute;n utilizado dentro de las campa&ntilde;as. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<H2>Implicaciones para la campa&ntilde;a 
</H2>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Una campa&ntilde;a deber&iacute;a
incluir la propuesta del Impuesto Tobin dentro de un marco de
recomendaciones sobre reformas pol&iacute;ticas e institucionales.
Desde nuestro punto de vista, el impuesto no representa la panacea de
la estabilizaci&oacute;n, pero la propuesta adquiere atenci&oacute;n
particular, cuando se integra a su funci&oacute;n estabilizadora , la
de generar ingresos. Sin embargo, las iniciativas sobre la
distribuci&oacute;n de los ingresos, deben ser poco controvertidas si
la idea pretende ser pol&iacute;ticamente viable. Tambi&eacute;n
deber&iacute;amos considerar y promover otros impuestos
internacionales sobre movimientos de capital y empresas, para
financiar mecanismos de desarrollo econ&oacute;mico y social. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Incluso si una propuesta de tipo Tobin
no prospera en un futuro pr&oacute;ximo, la campa&ntilde;a puede ser
beneficiosa en el sentido de que puede poner en guardia a los
pol&iacute;ticos y a la opini&oacute;n p&uacute;blica acerca de las
cuestiones financieras internacionales y acent&uacute;a la necesidad
de respuestas pol&iacute;ticas internacionalmente coordinadas. La
idea del impuesto y de una regulaci&oacute;n global realmente tiene
futuro. La generaci&oacute;n de fondos para el desarrollo y
protecci&oacute;n del medio ambiente es una propuesta atractiva.
Incluso si fracasa por la realidad del poder pol&iacute;tico,
significar&iacute;a un gran paso adelante, por su orientaci&oacute;n
hacia la cooperaci&oacute;n intergubernamental y el fortalecimiento
del concepto de ciudadan&iacute;a universal. De todas formas, si s&oacute;lo
se obtiene un peque&ntilde;o progreso a corto plazo, hay que
valorizar los beneficios de la concienciaci&oacute;n sobre esta idea,
cuyo tiempo tal vez est&aacute; todav&iacute;a por llegar. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<H2>&iquest;Ha llegado la hora de un Impuesto Tobin? 
</H2>
<H2><B><FONT SIZE=3>Algunos argumentos pol&iacute;ticos y pr&aacute;cticos</FONT></B>
</H2>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><B>1. Introducci&oacute;n </B>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Para los partidarios del Impuesto
Tobin, han llegado recientemente buenas noticias. En el mes de marzo,
el Parlamento Canadiense aprob&oacute; una moci&oacute;n sobre el
impuesto, el cual seg&uacute;n Maude Barlow, presidenta del Consejo
Canadiense, &#147;ofrece una oportunidad cr&iacute;tica (...) para
reclamar parte de la soberan&iacute;a perdida, consecuencia de la
globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica.&quot; La moci&oacute;n podr&iacute;a
ser un nuevo paso adelante para incorporar la propuesta del Impuesto
Tobin a la agenda internacional, dando &#147;el gobierno un fuerte
mandato para ir al G8 y a otros foros internacionales para promover
un impuesto sobre la especulaci&oacute;n monetaria internacional como
componente clave de la &#145;nueva arquitectura financiera
internacional&#146;,&#148; escribe la ONG canadiense, Iniciativa
Halifax. No obstante, las instituciones financieras internacionales y
la mayor parte de los gobiernos miembros del G7 permanecen esc&eacute;pticos
sobre la necesidad de un impuesto semejante y argumentan que aun en
el caso de que fuese deseable, son muchos los problemas pol&iacute;ticos
y pr&aacute;cticos que supone su implementaci&oacute;n. Qui&eacute;n
tiene raz&oacute;n sobre el impuesto? Este documento proporciona
an&aacute;lisis sobre los aspectos monetarios de la inestabilidad
financiera y ofrece argumentos sobre la aplicaci&oacute;n de un
impuesto global a las transacciones de divisas. As&iacute; mismo,
explora el valor potencial del impuesto y comenta las posibilidades
de avance pol&iacute;tico de la propuesta. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">James Tobin, ganador del Premio Nobel
de Econom&iacute;a, elabor&oacute; su propuesta de establecer un
impuesto a las transacciones de divisas en 1978. El impuesto fue
dise&ntilde;ado como un freno a la especulaci&oacute;n que provoca
agudas fluctuaciones en los tipos de cambio y serios da&ntilde;os a
las econom&iacute;as. La idea no fue acogida con entusiasmo, pues era
un periodo de optimismo y confianza en los tipos de cambio flexibles.
Al irrumpir en los a&ntilde;os siguientes diversas crisis cambiarias,
renaci&oacute; la propuesta del impuesto para reducir la volatilidad
en el mercado de divisas.[1] 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">En los a&ntilde;os noventa, dos hechos
adicionales agudizaron el inter&eacute;s sobre la idea de Tobin y sus
variantes. En primer lugar, el inmenso crecimiento del mercado de
divisas, el cual llegaba a unos 1.8 billones de d&oacute;lares
diarios (BIS, 1998) y el correspondiente incremento de la
inestabilidad monetaria, como la crisis de 1992 en el Sistema
Monetario Europeo y la del 1994 en M&eacute;jico. El Partido Verde
Alem&aacute;n, propuso una moci&oacute;n parlamentaria en 1998,
argumentando que entre 1975 y 1994 las transacciones en el mercado de
divisas se hab&iacute;an multiplicado por 80, mientras el comercio
mundial lo hab&iacute;a hecho solamente por 2,5. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P ALIGN=LEFT STYLE="margin-bottom: 0cm">Recuadro 1: Extra&ntilde;o
nuevo mundo 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
<I>El pensar en impuestos sobre transacciones de monedas extranjeras
y capitales significa explorar un mundo nuevo y extra&ntilde;o. &#147;En
horas pico, las oficinas de negocios de intercambio de divisas
parecen un manicomio. Ejecutivos en mangas de camisa observan las
pantallas de los computadores, hablan simult&aacute;neamente en
varios tel&eacute;fonos y gritan a sus colegas. Ellos hablan en
minutos con los centros clave &#150; Londres, Nueva York, Par&iacute;s,
Zurich, Francfort. Las frases son concisas y misteriosas - &#145;Qu&eacute;
es cable?&#146;; &#145;50/60&#146;; &#145;M&iacute;o!&#146;; &#145;Tuyo!&#146;;
&#145;Cable 70/80 &#150; dame cinco, toma tres&#146;; &#145;Coge el
marcod&oacute;lar, Qu&iacute;mico Hong Kong&#146;; &#145;tomex&#146;;
&#145;Qu&eacute; es Par&iacute;s?&#146; El mercado de divisas es
internacional, abre las 24 horas del d&iacute;a, ajusta los precios
continuamente y negocia inmensas cantidades. &#145;Cinco&#146;
significa siempre cinco millones tanto de d&oacute;lares, yenes o
marcos alemanes. &#145;Yardas&#146; son mil millones.&#148; (Valdez
1997: 137). </I>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">En segundo lugar, como el impuesto
podr&iacute;a generar sumas sustanciales, la idea ha llamado la
atenci&oacute;n de aquellos preocupados por la financiaci&oacute;n
p&uacute;blica del desarrollo &#150; una preocupaci&oacute;n
acentuada por los retos fiscales de los Estados as&iacute; como por
la creciente necesidad de una cooperaci&oacute;n internacional en la
soluci&oacute;n de problemas relacionados con el medio ambiente, la
pobreza, la paz y la seguridad (cf. ul Haq/Kaul/Grunberg 1996: 2). En
funci&oacute;n de la formula adoptada, el Impuesto Tobin podr&iacute;a
generar entre 150 y 300 mil millones de d&oacute;lares anuales. La
ONU y el Banco Mundial estimaron en 1997 que el costo de erradicar
las peores formas de pobreza y de proveer una b&aacute;sica
protecci&oacute;n medioambiental rondar&iacute;a los 225 mil millones
al a&ntilde;o (cf. Halifax 1998). 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><B>2. &iquest;Cu&aacute;les son los
beneficios econ&oacute;micos del impuesto? </B>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">De acuerdo con sus defensores, un
impuesto sobre las transacciones de divisas ser&iacute;a un elemento
estrat&eacute;gico de la gesti&oacute;n financiera global, pues
podr&iacute;a: 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">Reducir los flujos de divisas y
	capitales de corto plazo y especulativos. 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">Estimular la autonom&iacute;a de
	la pol&iacute;tica nacional. 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">Restablecer la capacidad
	impositiva de los estados-naci&oacute;n, afectada por la
	internacionalizaci&oacute;n de los mercados. 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">El impuesto es una f&oacute;rmula para
reducir los flujos desestabilizadores, atractivamente simple. Su base
tributaria consiste en transacciones de muy corto plazo, de doble
direcci&oacute;n especulativa y de arbitraje financiero en el mercado
interbancario. A mayor frecuencia de las transacciones, mayor carga
supone el impuesto. As&iacute;, se pretende desincentivar las
transacciones a corto plazo sin perjudicar el comercio internacional,
los flujos de capital a largo plazo, ni los ajustes en el valor de
las monedas, consecuencia de cambios en la econom&iacute;a real. El
gravamen sobre los &#147;negocios normales&#148; no ser&iacute;a
significativo, gracias al reducido tipo impositivo del 0.1-0.5% (en
funci&oacute;n del prop&oacute;sito espec&iacute;fico). De acuerdo
con los c&aacute;lculos de los Verdes Alemanes, asumiendo un tipo del
0.2%, un especulador que trabaje con base en movimientos diarios se
enfrentar&aacute; a un gravamen del 48% anual; un inversor con un
horizonte temporal semanal pagar&aacute; un 10%, y si ampliamos el
plazo a un horizonte mensual la carga representar&iacute;a solamente
el 2.4 %.[2] Como el 40% de las transacciones de divisas tiene un
horizonte temporal de menos de dos d&iacute;as, y el 80% no alcanza
la semana, el impuesto tendr&iacute;a un efecto calmante. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">El impuesto apunta al centro de la
inestabilidad financiera contempor&aacute;nea: los mercados de
divisas post-Bretton Woods. El paso a tipos de cambio flexibles, la
desregulaci&oacute;n de los mercados financieros y de divisas y la
introducci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as han causado una
enorme expansi&oacute;n de los mercados de divisas. Tipos de cambio
inestables ofrecen amplias oportunidades para el &aacute;vido
especulador en los mercados al contado y de opciones, as&iacute; como
en los mercados de arbitraje de inter&eacute;s correlacionados
(explicaciones en el Recuadro 4). Los intentos unilaterales de los
pa&iacute;ses para ganar estabilidad en sus tipos de cambio a trav&eacute;s
de vinculaciones y anclajes (normalmente con el d&oacute;lar)
conllevan unos costos crecientes: es necesario acumular y mantener
ingentes reservas internacionales para intervenir en el mercado de
divisas y contar con unos tipos de inter&eacute;s local
extremadamente elevados para atraer al capital extranjero. Estos
intentos, apoyados en pa&iacute;ses de Asia y Am&eacute;rica Latina
por el FMI durante los a&ntilde;os noventa, generalmente han
fracasado. El reducir la inestabilidad conllevar&aacute; los
beneficios de una menor incertidumbre, de una menor dispersi&oacute;n
de recursos, de una reducida necesidad de transacciones de protecci&oacute;n
(&#147;hedging&#148;) y de una menor inestabilidad en las variables
macroecon&oacute;micas en general. El capital deber&iacute;a
orientarse a tomar la forma de inversiones a largo plazo m&aacute;s
productivas y con claros beneficios para el crecimiento econ&oacute;mico.
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Un impuesto sobre el mercado de divisas
es una imposici&oacute;n sobre flujos internacionales de capital y
como tal, es un contrapunto fiscal y regulador frente a la
globalizaci&oacute;n y a la liberalizaci&oacute;n del capital. En un
entorno donde la soberan&iacute;a econ&oacute;mica de los
estados-naci&oacute;n se ve reducida, la idea ofrece la oportunidad
de recuperar algo de la p&eacute;rdida del poder fiscal de los
gobiernos. Al mismo tiempo abre la posibilidad de una pol&iacute;tica
supranacional de impuestos y de redistribuci&oacute;n de los ingresos
entre la comunidad internacional.[3] Adem&aacute;s, cuenta con la
ventaja de tratarse de un impuesto sobre un sector relativamente poco
gravado actualmente. Existe una disyuntiva entre los objetivos de
estabilizaci&oacute;n y financiaci&oacute;n del desarrollo &#150;
cuanto mayor &eacute;xito tenga el impuesto como freno de la
especulaci&oacute;n, menores ingresos generar&aacute;. Sin embargo,
incluso si la compraventa de divisas disminuye radicalmente, el
ingreso continuar&iacute;a siendo todav&iacute;a muy significativo.
Cabe se&ntilde;alar que los impuestos sobre las transacciones de
divisas no son la &uacute;nica opci&oacute;n impositiva susceptible
de coordinaci&oacute;n internacional, pero s&iacute; la m&aacute;s
lucrativa. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P ALIGN=LEFT STYLE="margin-bottom: 0cm">Recuadro 2: &iquest;Un
tratado fiscal multilateral? 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
<I>Valpy FitzGerald considera que un acuerdo multilateral en materia
fiscal relacionado con lucros empresariales y de capitales
&#147;prevendr&iacute;a una destructiva competencia fiscal entre los
pa&iacute;ses en desarrollo para atraer a los inversores extranjeros;
y proveer&iacute;a una fuente estable de financiaci&oacute;n a largo
plazo para la inversi&oacute;n p&uacute;blica en educaci&oacute;n,
salud, e infraestructuras necesarias. Ello tambi&eacute;n permitir&iacute;a
un gravamen efectivo de nacionales (...) con considerable capital
aplicado en el extranjero e invertir as&iacute; una tendencia que ha
llevado a un sistema nacional de impuestos, basado en el gravamen al
trabajo inm&oacute;vil.&#148; El autor argumenta que en contraste con
los problemas del Impuesto Tobin, &#147;una imposici&oacute;n
multilateral sobre corporaciones y dividendos solamente requiere una
coordinaci&oacute;n efectiva de la vasta red de tratados y convenios
bilaterales existentes.&#148; (FitzGerald 1999) </I>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<H2>La variante de Spahn: Impuestos de dos bandas 
</H2>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Los cr&iacute;ticos de la propuesta de
Tobin se&ntilde;alan que en los mercados emergentes, con altos
riesgos en sus monedas, los inversores que esperan una devaluaci&oacute;n
a corto plazo de un 3% o 4% no se detendr&iacute;an ante un impuesto
del 0.1-0.5%. De hecho, dada la envergadura de las devaluaciones
recientes de los mercados emergentes (50% en Tailandia e Indonesia,
40% en Brasil), el impuesto ser&iacute;a totalmente irrelevante.
Aunque el Impuesto Tobin reducir&iacute;a los flujos especulativos de
corto plazo y as&iacute; ayudar&iacute;a a evitar el problema de
tipos de cambio sobrevaluados, la argumentaci&oacute;n anterior es
v&aacute;lida. Un tipo impositivo superior no es la soluci&oacute;n,
pues frenar&iacute;a las transacciones &#147;normales&#148;. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">En respuesta a este problema, Paul
Bernd Spahn, un economista alem&aacute;n, propone una &#148;estructura
de dos bandas: un tipo impositivo m&iacute;nimo y una sobrecarga que
como dispositivo antiespeculaci&oacute;n, se pondr&iacute;a en marcha
&uacute;nicamente durante periodos de turbulencia en el tipo de
cambio y bas&aacute;ndose en criterios cuantitativos bien
establecidos. El impuesto sobre transacciones con el m&iacute;nimo
tipo impositivo funcionar&iacute;a de forma continua, generando
ingresos sustanciales y estables sin necesidad de afectar la funci&oacute;n
de liquidez de los mercados financieros mundiales. Tambi&eacute;n
servir&iacute;a como dispositivo de aviso y control para la
sobrecarga, que podr&iacute;a ser administrada conjuntamente con el
impuesto sobre las transacciones. La sobrecarga, latente mientras los
mercados de divisas operan con normalidad, no ser&iacute;a utilizada
para incrementar la recaudaci&oacute;n[4]; &eacute;sta funcionar&iacute;a
como un freno autom&aacute;tico ante los ataques especulativos contra
las monedas (siempre y cuando ocurran bajo este r&eacute;gimen). De
este modo, ambos impuestos estar&iacute;an plenamente integrados...&#148;
(Spahn 1996). 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<H2>Cuestiones del dinero caliente 
</H2>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">La propuesta de Spahn de aplicar una
sobrecarga cuando una moneda fluct&uacute;e fuera de una banda
predeterminada, es anal&iacute;ticamente similar y tendr&iacute;a
esencialmente el mismo efecto que otras formas de control de
capitales. De hecho, el reducido y permanente Impuesto Tobin puede
combinarse con diversas formas de control unilateral sobre flujos de
entrada y salida.[5] La sobrecarga podr&iacute;a ser a menudo m&aacute;s
predecible y transparente que muchos de estos controles y menos
provocadores para los defensores de la libre circulaci&oacute;n de
capitales. Sin embargo, ligar el Impuesto Tobin a esta otra &aacute;rea
de pol&iacute;tica podr&iacute;a a&ntilde;adir complejidad y
controversia, reduci&eacute;ndose su factibilidad pol&iacute;tica. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Cualesquiera que sean los m&eacute;ritos
relativos de las propuestas de Tobin/Spahn, no es dif&iacute;cil
afirmar que un Impuesto Tobin por si s&oacute;lo no acaba con la
especulaci&oacute;n si una moneda est&aacute; significativamente
sobrevaluada &#150; pues no es la panacea para todas las enfermedades
del sistema financiero. El conseguir una mayor estabilidad en los
mercados de divisas requiere en primer lugar de cambios en las
pol&iacute;ticas que conducen a la sobrevaluci&oacute;n, as&iacute;
como al control y regulaci&oacute;n nacional e internacional de
flujos de capitales (ver Recuadro 3). Es bueno recordar que gran
parte del capital potencialmente vol&aacute;til en los mercados
emergentes est&aacute; invertido en acciones, bonos, pr&eacute;stamos
a corto plazo y cuentas bancarias de dep&oacute;sito, por lo que en
principio carece de inter&eacute;s en beneficiarse de fluctuaciones
en los tipos de cambio, aunque para anticiparse a una devaluaci&oacute;n,
bien puede huir del pa&iacute;s. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P ALIGN=LEFT STYLE="margin-bottom: 0cm">Recuadro 3: Visi&oacute;n de
Oxfam sobre el &#145;dinero caliente&#146; 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
Oxfam GB apuesta por una reducci&oacute;n coordinada
internacionalmente de los movimientos de capital de corto plazo,
vol&aacute;tiles, a trav&eacute;s de medidas administrativas y de
mecanismos de mercado, que podr&iacute;an incluir: 
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
	los impuestos a la transacci&oacute;n de monedas, que reducen el
	incentivo a corrientes r&aacute;pidas, especulativas; la reducci&oacute;n
	del riesgo como consecuencia de una mayor estabilidad de los
	mercados cambiarios ayudar&iacute;a a bajar las tasas de inter&eacute;s
	y estimular el crecimiento.</P>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
	regulaci&oacute;n mejorada y armonizada de las instituciones
	financieras en los pa&iacute;ses exportadores de capital, por
	ejemplo reglamentaciones m&aacute;s estrictas en materia de reservas
	obligatorias y gesti&oacute;n de los riesgos, control de mercados
	derivados, exposici&oacute;n a los riesgos reales, normas de
	transparencia, y otros por el estilo.</P>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
	mejoramiento de la regulaci&oacute;n en los pa&iacute;ses
	receptores, tales como reservas obligatorias en los ingresos de
	capital, controles monetarios, impuestos sobre las transacciones
	financieras, normas de transparencia, etc. Estos instrumentos son
	necesarios para manejar las dificultades de la balanza de pagos pero
	tambi&eacute;n tienen funciones permanentes de desarrollo y
	&quot;prevenci&oacute;n de la crisis&quot;</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
<BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
Los pa&iacute;ses receptores no deber&iacute;an ser presionados a
abrir sus econom&iacute;as indiscriminadamente o prematuramente al
capital extranjero o al libre movimiento de monedas. Deber&iacute;an
abandonarse las propuestas de incluir la liberalizaci&oacute;n de las
cuentas de capital en los Art&iacute;culos del FMI. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
<BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
Los gobiernos deben evaluar los puntos fuertes y d&eacute;biles de
las intervenciones del FMI para identificar las reformas
institucionales y de pol&iacute;tica m&aacute;s convenientes. La
evaluaci&oacute;n deber&iacute;a estudiar en especial los efectos de
los diferentes tipos de programas de estabilizaci&oacute;n y ajuste
sobre el crecimiento y la distribuci&oacute;n, centr&aacute;ndose
especialmente en el impacto de las tasas de inter&eacute;s elevadas,
los tipos cambiarios fijos/sobrevaluados y la liberalizaci&oacute;n
de la cuenta de capital. 
</P>
<H4>Fuente: &#145;The Brazilian Economic Crisis, Oxfam GB Policy
Paper&#146;, Marzo 1999 
</H4>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><B>3. Mercados de Divisas </B>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Seg&uacute;n el Banco Internacional de
Pagos (BIS 1998) el movimiento medio diario en los mercados de
divisas en abril de 1998 fue de 1.85 billones de d&oacute;lares (ver
Recuadro 4). Menos del 5% de esta actividad estuvo relacionada con el
comercio de bienes y servicios. El n&uacute;mero de monedas
comerciables ha pasado de 19 en 1914 a 180 en 1999. Esto significa
que existen hipot&eacute;ticamente unos 18,000 tipos de cambio para
ser explorados por inversores y especuladores en un sistema de tipos
de cambio flexibles. El peligro para las d&eacute;biles monedas de
los pa&iacute;ses en desarrollo es evidente, pero los pa&iacute;ses
desarrollados tampoco son inmunes a esta clase de problemas. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P ALIGN=LEFT STYLE="margin-bottom: 0cm">Recuadro 4: Mercado mundial
de divisas y derivados . Abril 1995 y Abril 1998<BR><B><I><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">(Negociaci&oacute;n
diaria media en mil millones de d&oacute;lares; valores aproximados
para derivados)</FONT></I></B> <B><FONT COLOR="#ffffff">Categor&iacute;a</FONT></B></P>
<TABLE WIDTH=543 BORDER=1 BORDERCOLOR="#000000" CELLPADDING=3 CELLSPACING=0>
	<COL WIDTH=310>
	<COL WIDTH=107>
	<COL WIDTH=106>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=310 BGCOLOR="#008080">
			<P ALIGN=CENTER><FONT COLOR="#ffffff"><B>Categor&iacute;a</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=107 BGCOLOR="#008080">
			<P ALIGN=CENTER STYLE="margin-right: 0.38cm"><FONT COLOR="#ffffff"><B>1995</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=106 BGCOLOR="#008080">
			<P ALIGN=CENTER STYLE="margin-right: 0.38cm"><FONT COLOR="#ffffff"><B>1998</B></FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=310 BGCOLOR="#dfdfdf">
			<P><B>Mercado de divisas tradicional</B></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=107 BGCOLOR="#dfdfdf">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm"><B>1190</B></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=106 BGCOLOR="#dfdfdf">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm"><B>1490</B></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=310>
			<P STYLE="margin-left: 0.5cm">Transacciones spot</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=107>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">520</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=106>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">590</P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=310>
			<P STYLE="margin-left: 0.5cm">Outright forwards y forex swaps</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=107>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">670</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=106>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">900</P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=310 BGCOLOR="#dfdfdf">
			<P><B>Derivados de divisas</B></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=107 BGCOLOR="#dfdfdf">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm"><B>45</B></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=106 BGCOLOR="#dfdfdf">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm"><B>97</B></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=310>
			<P STYLE="margin-left: 0.5cm">Swaps de divisas</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=107>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">4</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=106>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">10</P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=310>
			<P STYLE="margin-left: 0.5cm">Opciones</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=107>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">41</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=106>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">87</P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=310 BGCOLOR="#dfdfdf">
			<P><B>Derivados de tipos de inter&eacute;s</B></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=107 BGCOLOR="#dfdfdf">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm"><B>151</B></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=106 BGCOLOR="#dfdfdf">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm"><B>265</B></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=310>
			<P STYLE="margin-left: 0.5cm">FRAs</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=107>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">66</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=106>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">74</P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=310>
			<P STYLE="margin-left: 0.5cm">Swaps</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=107>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">63</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=106>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">155</P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=310>
			<P STYLE="margin-left: 0.5cm">Opciones</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=107>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">21</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=106>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">36</P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=310>
			<P STYLE="margin-left: 0.5cm">Otros</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=107>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">1</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=106>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm">-</P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=310 BGCOLOR="#dfdfdf">
			<P ALIGN=CENTER><B>Total</B></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=107 BGCOLOR="#dfdfdf">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm"><B>1386</B></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=106 BGCOLOR="#dfdfdf">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.38cm"><B>1852</B></P>
		</TD>
	</TR>
</TABLE>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><B>Mercado de divisas tradicional:</B>
Las transacciones spot son transacciones de efectivo liquidadas en el
plazo de dos d&iacute;as h&aacute;biles. Los outright forwards son
similares a las operaciones spot, pero con un horizonte superior. Los
forex swaps suponen el intercambio de dos monedas en una fecha
espec&iacute;fica y un cambio inverso de las mismas en una fecha
futura y a un tipo acordado en el momento del contrato. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">El movimiento medio diario en el
mercado de divisas tradicional en el mes de abril de 1998 fue de 1,49
billones de d&oacute;lares, un 25% m&aacute;s que los 1,19 billones
de d&oacute;lares negociados tres a&ntilde;os atr&aacute;s. Las
operaciones forward alcanzaron un 60.5 % dentro del segmento de
mercado de divisas tradicional, continuando un sustancial auge desde
1989, cuando representaban el 40.7 %. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><B>Derivados:</B> Los swaps de divisas
comprometen a dos partes a intercambiar una serie de pagos de
intereses y del principal en diferentes monedas. Las opciones de
divisas otorgan el derecho a comprar o vender una divisa con otra
moneda al tipo de cambio especificado durante determinado per&iacute;odo,
o en una fecha concreta. Los FRAs son contratos sobre tipos de
inter&eacute;s futuros, que se determinan al inicio del contrato. Los
swaps de tipos de inter&eacute;s son acuerdos para intercambiar pagos
peri&oacute;dicos ligados a tipos de inter&eacute;s en una sola
moneda; pueden establecerse acuerdos fijos por variable, o variable
por variable, bas&aacute;ndose en diferentes &iacute;ndices. Las
opciones de tipo de inter&eacute;s dan el derecho a pagar o recibir a
un tipo de inter&eacute;s sobre un principal predeterminado en un
periodo dado. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Un crecimiento todav&iacute;a mayor fue
registrado por los mercados de derivados. La suma de derivados de
divisas y de derivados de tipo de inter&eacute;s ascendieron a un 20%
del total de transacciones de intercambio, y esto significaba con
0,362 billones de d&oacute;lares, un 85% m&aacute;s que en Abril de
1995. Las opciones de divisas (112%) y los swaps de tipos de inter&eacute;s
(146%) han crecido muy r&aacute;pidamente, siendo los instrumentos de
derivados m&aacute;s utilizados. El negocio de los swaps de divisas,
todav&iacute;a peque&ntilde;o, ha crecido un 150%. La variaci&oacute;n
en las opciones de tipos de inter&eacute;s y FRAs ha sido m&aacute;s
modesta. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Fuentes: BIS 1998 y
Thom/Paterson/Boustani 1998. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Tradicionalmente, un banco central
compra y vende su propia moneda en los mercados internacionales para
mantener su valor relativamente estable. El banco compra su moneda
cuando un exceso causado por un inversor vendedor amenaza con reducir
el valor de la divisa. En el pasado, las reservas de los bancos
centrales eran suficientes para compensar cualquier venta o ataque.
Actualmente, sin embargo, los especuladores tienen mayores fondos
l&iacute;quidos que todos los bancos centrales juntos (Halifax 1998).
Esto significa que muchos bancos centrales no son capaces de proteger
a sus monedas, y cuando un pa&iacute;s no puede defender el valor de
su moneda, pierde el control de su pol&iacute;tica monetaria. Alan
Greenspan y el presidente del Banco Central Europeo Wim Duisenberg
han rechazado los llamados tipos de cambio dirigidos, diciendo que
son inaplicables en la pr&aacute;ctica, en parte debido a la
gigantesca escala de los flujos de capital internacionales. (cf. FT
16/17 de enero de 1999). 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">La introducci&oacute;n del euro ha
fortalecido las voces japonesas en favor de un nuevo r&eacute;gimen
para estabilizar las principales monedas. Recientemente, los
ministros de finanzas de Jap&oacute;n, Alemania y Francia hablaron
sobre propuestas para reducir la volatilidad. Lafontaine, entonces
ministro de finanzas alem&aacute;n, enfatizaba: &#148;Nosotros no
estamos a favor de tipos de cambio fijos, sino a favor de monedas
estables. Existe cada vez mayor conciencia de que los movimientos de
capitales no deber&iacute;an servir a la especulaci&oacute;n, sino a
la econom&iacute;a real y a las inversiones. Nosotros no queremos que
el capital sea utilizado para crear burbujas especulativas&#148; (FT,
16/17 de enero de 1999). Esta posici&oacute;n contrasta con la visi&oacute;n
estadounidense, seg&uacute;n la cual las fuerzas del mercado deber&iacute;an
determinar las cotizaciones de las monedas. &#148;El comercio
exterior en relaci&oacute;n con el PIB, es para los EEUU bien menor
que para muchos otros pa&iacute;ses y parece ser que ellos son
capaces de vivir con fluctuaciones salvajes que causar&iacute;an
graves estragos en otras partes&#148; se&ntilde;ala (Valdez 1997:
145). 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P ALIGN=LEFT STYLE="margin-bottom: 0cm">Recuadro 5: Mercados de
divisas centralizados y el Reino Unido 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
El mercado de divisas se encuentra altamente centralizado en lo que
se refiere a n&uacute;mero de centros, agentes y monedas. El Reino
Unido ostenta la primera posici&oacute;n en el comercio de divisas
tradicional (32%) as&iacute; como de derivados (36%); se ha producido
un incremento del 37% y del 131% respectivamente entre 1995 y 1998.
El mercado de cambios de este pa&iacute;s est&aacute; dominado por el
comercio interbancario, que acapara el 83% del negocio en el comercio
de divisas tradicional. Otras instituciones financieras, como los
fondos de pensiones, son responsables del 9.5% y las instituciones no
financieras del 7.3%. Las diez primeras compa&ntilde;&iacute;as
contabilizan el 50% del comercio en el Reino Unido (1989: 35% y 1995:
44%) y el 51% en el mercado de cambios estadounidense. El top 20 del
Reino Unido acapara el 69% del negocio. Hay que resaltar que las
instituciones extranjeras en el mercado ingl&eacute;s alcanzaron el
85% de las compras y ventas de 1998. Las m&aacute;s activas por
pa&iacute;ses son las de: Norteam&eacute;rica (49%), la UE
exceptuando Gran Breta&ntilde;a (18%), el Reino Unido (15%) y Jap&oacute;n
(7%). En 1998, la mayor cuota de la negociaci&oacute;n total en el
Reino Unido, por monedas se la llevaron las transacciones D&oacute;lar
Americano (US$)/Marco Alem&aacute;n (22%). Libra Esterlina/US$ (14%),
US$/Yen (13%), US$/Franco Suizo (6%), US$/Lira (6%), US$/Franco
Franc&eacute;s (5%) y US$/otras monedas de la UE (12%). US$/otras
monedas, incluyendo el negocio de los mercados emergentes
contabilizaron un 7% (ver Recuadro siguiente). 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><B>Fuente: Thom/Paterson/Boustani
(1998) </B>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Londres es el mercado de divisas m&aacute;s
grande del mundo, con un margen considerable. (Valdez 1997: 170),
indica cuatro factores que explican su importancia: 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">Husos horarios: Londres es capaz
	de contactar con Tokio durante una hora por las ma&ntilde;anas, con
	Los Angeles/San Francisco a las 4.30 etc., mientras que Nueva York y
	Tokio no coinciden . 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">Tradici&oacute;n: Cuenta con un
	papel hist&oacute;rico y tradicional como primer centro financiero. 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">Euromercados: Los Euromercados
	tuvieron en el pasado un fuerte impacto en el comercio de divisas. 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">Idioma Ingl&eacute;s: El ingl&eacute;s
	es la primera lengua en finanzas internacionales.</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Mientras que el peligro de
inestabilidad en los tipos de cambio es generalizado, la actividad
negociadora se concentra en unos pocos mercados. El 65% del comercio
de divisas tradicional de 1998 tuvo lugar en el Reino Unido (32%),
Estados Unidos (18%), Jap&oacute;n (8%) y Singapur (7%). Alemania
cont&oacute; con m&aacute;s del 5%, seguida de cerca por Suiza, Hong
Kong y Francia con un 4% cada uno. (BIS 1998: 8). En 1998, el
comercio de divisas en el Reino Unido fue 118 veces mayor que su PIB.
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><B>4. Pa&iacute;ses en V&iacute;as de
Desarrollo </B>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Frecuentemente las inquietudes sobre la
inestabilidad del mercado financiero, se centran en el efecto
perturbador de la movilidad de los capitales en las econom&iacute;as
industriales avanzadas. Pero el impacto suele ser mucho m&aacute;s
pronunciado en los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo. Sus
estructuras de producci&oacute;n menos flexibles se ajustan m&aacute;s
lentamente a los shocks &#147;reales&#148;, que las de las econom&iacute;as
industrializadas y su peque&ntilde;o sector financiero absorbe los
shocks financieros con mayores dificultades. Adem&aacute;s, los
gobiernos de los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo tienen
menos capacidad que los de los pa&iacute;ses ricos para contrarrestar
los movimientos de capital nocivos, con pol&iacute;ticas monetarias y
fiscales convencionales, por lo que el impacto de estos movimientos
es a&uacute;n m&aacute;s da&ntilde;ino. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P ALIGN=LEFT STYLE="margin-bottom: 0cm">Recuadro 6: Volumen de
negocio de los mercados de divisas de los pa&iacute;ses emergentes. 
</P>
<P ALIGN=LEFT STYLE="margin-bottom: 0cm"><B>Volumen de negocio (a)
diario en mil millones de d&oacute;lares</B> 
</P>
<TABLE WIDTH=572 BORDER=1 BORDERCOLOR="#000000" CELLPADDING=3 CELLSPACING=0>
	<COL WIDTH=168>
	<COL WIDTH=93>
	<COL WIDTH=93>
	<COL WIDTH=93>
	<COL WIDTH=92>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168 BGCOLOR="#008080">
			<P><FONT COLOR="#ffffff"><B>Monedas</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93 BGCOLOR="#008080">
			<P ALIGN=CENTER><FONT COLOR="#ffffff"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>Abr-95</B></FONT></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93 BGCOLOR="#008080">
			<P ALIGN=CENTER><FONT COLOR="#ffffff"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>Abr-96</B></FONT></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93 BGCOLOR="#008080">
			<P ALIGN=CENTER><FONT COLOR="#ffffff"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>Abr-97</B></FONT></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92 BGCOLOR="#008080">
			<P ALIGN=CENTER><FONT COLOR="#ffffff"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>Oct-97</B></FONT></FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>Asia:</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>13.6</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>19</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>22.1</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>20.5</B></FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Rupia indonesia
			(b)</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">4.8</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">7.8</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">8.7
			 </FONT>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">8.5</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Won koreano</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">3.1</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">3.2</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">4</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">3.6</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Bath tailand&eacute;s</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">2.6</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">4</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">4.6</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">2.5</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Nuevo D&oacute;lar
			taiwanes</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">1.5</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">1.6</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">1.7</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">2.3</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Rupia india</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">2</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm; margin-bottom: 0cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">1.6
			</FONT>
			</P>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><BR>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm; margin-bottom: 0cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">1.2
			</FONT>
			</P>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><BR>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm; margin-bottom: 0cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">1.7
			</FONT>
			</P>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><BR>
			</P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Ringgit malayo </FONT>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">n.d.
			 </FONT>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">1.1</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">1.2
			 </FONT>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">1.5</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Peso filipino</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.02
			</FONT>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.1</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.2</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.1</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>Latinoam&eacute;rica</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>10.1</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>12.9</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>17.5</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>23.7</B></FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Nuevo Peso
			mejicano</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">3.2</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">4.2</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">7.1</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">9.5</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT STYLE="margin-bottom: 0cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Real
			brasile&ntilde;o </FONT>
			</P>
			<P ALIGN=LEFT><BR>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm; margin-bottom: 0cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">4.3
			</FONT>
			</P>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm; margin-bottom: 0cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">
			</FONT><BR>
			</P>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm; margin-bottom: 0cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">
			</FONT><BR>
			</P>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">
			</FONT><BR>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">5.5</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">6.7</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">8.5</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Peso argentino</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">1.7
			</FONT>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">2</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">2.2</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">3</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Peso chileno</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.8</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">1</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">1.1</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">2.2</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168 HEIGHT=10>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Peso colombiano</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">n.d.</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.1</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.2
			</FONT>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.3</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Sol peruano</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.1</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.1</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.2</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.2</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>Europa del
			Este:</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>1.8</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>7.5</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>8.8</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>15.3</B></FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Rublo ruso </FONT>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.6</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">2.6</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">3.7</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">10.7</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Corona checa</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.6</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">2.5</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">3.2</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">2.1</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Zloty polaco (b)
			</FONT>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.3
			</FONT>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">1.6
			</FONT>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.9
			</FONT>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">1.7
			</FONT>
			</P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Forint h&uacute;ngaro</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.3
			</FONT>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.6</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.4</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.6</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168>
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">Corona eslovaca </FONT>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.03
			</FONT>
			</P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.2</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.6</FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92>
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt">0.2</FONT></P>
		</TD>
	</TR>
	<TR VALIGN=TOP>
		<TD WIDTH=168 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=LEFT><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>Total</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>25.5</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>39.4</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=93 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>48.4</B></FONT></P>
		</TD>
		<TD WIDTH=92 BGCOLOR="#e5e5e5">
			<P ALIGN=RIGHT STYLE="margin-right: 0.75cm"><FONT SIZE=2 STYLE="font-size: 9pt"><B>59.5</B></FONT></P>
		</TD>
	</TR>
</TABLE>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">n.d. = no disponible. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm">
(a) Estimaciones a partir de los datos de los bancos centrales
nacionales. Para cada uno de los centros respectivos, se ha eliminado
el double-counting local, a no ser que se especifique lo contrario.
Para Tailandia, los datos de 1995 corresponden a la media de la
segunda mitad del a&ntilde;o y los de 1996, a la media anual. Para
Indonesia y Argentina los datos de 1995 y 1996 corresponden a las
medias anuales. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm">
(b) Aproximadamente. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm">
(c) Datos procedentes del Informe Anual del Banco Internacional de
Pagos (BIS) (Junio de 1998, Tabla VI.5). 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">No obstante, la vulnerabilidad de estos
pa&iacute;ses tambi&eacute;n depende de decisiones pol&iacute;ticas
nacionales, tomadas frecuentemente bajo la tutela de instituciones
financieras internacionales. &#147;De este modo, muchos pa&iacute;ses
latinoamericanos est&aacute;n contando con la entrada de flujos de
&#147;dinero caliente&#148; para estabilizar su tipo de cambio
nominal y frenar la tasa de inflaci&oacute;n, al tiempo que prosiguen
con la liberalizaci&oacute;n de su comercio. Estas pol&iacute;ticas
han producido tipos de cambio &#147;reales&#148; cada vez m&aacute;s
sobrevaluados, que desalientan las exportaciones e inflan las
importaciones. Para financiar el continuo aumento del d&eacute;ficit
de la balanza de pagos de cuenta corriente, el pa&iacute;s se vuelve
dependiente de un continuo incremento de la entrada de capitales,
cuya probabilidad disminuye al seguir aumentando el d&eacute;ficit&#148;
(Felix 1995: 4). El FMI apoy&oacute; una pol&iacute;tica similar en
Rusia, que condujo al colapso catastr&oacute;fico del rublo y de las
finanzas p&uacute;blicas en agosto de 1998. Brasil perdi&oacute; 40
mil millones de d&oacute;lares entre la suspensi&oacute;n de pagos
rusa y su propia debacle, la inevitable devaluaci&oacute;n del real
en enero de 1999; el impacto de la prolongada sobrevaluaci&oacute;n y
de los tipos de inter&eacute;s astron&oacute;micamente altos que &eacute;sta
implica, fue desastroso para el sector privado y para las finanzas
p&uacute;blicas. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Aunque la mayor&iacute;a de las
transacciones en el mercado de divisas tuvieron lugar entre monedas
de pa&iacute;ses desarrollados, la participaci&oacute;n de los pa&iacute;ses
en v&iacute;as de desarrollo ha aumentado durante los &uacute;ltimos
a&ntilde;os. Seg&uacute;n el informe anual n.68 del BIS , el volumen
de negocio local diario en monedas de pa&iacute;ses emergentes
aument&oacute; de US$25 mil millones en abril de 1995 hasta US$60 mil
millones en octubre de 1997. Como parte de esa suma, el valor en
d&oacute;lares del volumen del negocio en Asia decay&oacute; entre
abril y octubre de 1997. El bath tailand&eacute;s sufri&oacute; una
devaluaci&oacute;n el 1 de julio de 1997 y otras monedas fueron
atacadas poco despu&eacute;s. En 1998 los datos de cambio de monedas
de Gran Breta&ntilde;a inclu&iacute;an por vez primera un apartado
&#147;monedas de pa&iacute;ses emergentes&#148;: el volumen de
negocio bruto de estas divisas se estim&oacute; en $12,5 mil millones
de d&oacute;lares diarios. El ranking de monedas asi&aacute;ticas en
Nueva York y Londres es similar, pero las monedas de Europa del Este
se negocian m&aacute;s en Londres, y las de Latinoam&eacute;rica en
Nueva York (cf. Thom/Paterson/Boustani 1998: 351). 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><B>5. Los debates sobre el Impuesto
Tobin </B>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<H2>Unas cuantas teor&iacute;as 
</H2>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">La discusi&oacute;n acerca de los
impuestos sobre transacciones de divisas est&aacute; centrada en
problemas t&eacute;cnicos y pol&iacute;ticos. Los problemas
&#147;t&eacute;cnicos&#148; lo son a su vez pol&iacute;ticos, en el
sentido de que provienen de teor&iacute;as econ&oacute;micas
diferentes. Mientras que Friedman argumenta que los problemas del
mercado de divisas se deben atribuir a pol&iacute;ticas nacionales
inconsistentes, Tobin, como Keynes antes que &eacute;l, atribuyen la
inestabilidad a distorsiones del mercado debidas a la asimetr&iacute;a
de la informaci&oacute;n y al comportamiento gregario de los
inversores (cf. Eichengreen y Wyplosz 1996: 19). Otros autores a&ntilde;aden
el problema del &#147;moral hazard&#148; , proclamando que de facto,
la financiaci&oacute;n de la deuda por parte de las instituciones
internacionales y de los gobiernos de los pa&iacute;ses prestamistas,
provoca distorsiones del mercado y comportamientos irresponsables. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">No obstante, para apreciar el efecto
que un impuesto tendr&iacute;a sobre la moneda, ser&iacute;a &uacute;til
definir lo que es el dinero y la moneda. Seg&uacute;n el pensamiento
neocl&aacute;sico, el dinero es simplemente una mercanc&iacute;a,
pero en realidad, el dinero es un bien p&uacute;blico (comparable al
lenguaje o al sistema legal), emitido por el banco central. Posee un
valor establecido por la confianza y la valoraci&oacute;n de los
inversores y los ciudadanos, as&iacute; como por la pol&iacute;tica
del banco central. Por lo tanto, el dinero es una instituci&oacute;n
social y como tal, una parte esencial de la infraestructura de la
econom&iacute;a de mercado. Bajo esta luz, el Impuesto Tobin se puede
entender como un instrumento que ayude a restaurar la funci&oacute;n
p&uacute;blica del dinero. Si existe una especulaci&oacute;n
autodestructiva en el sistema monetario, &eacute;sta debe corregirse
y controlarse y el impuesto puede ser un instrumento apropiado para
este prop&oacute;sito. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<H2>Principales argumentos contra los impuestos sobre las
transacciones de divisas 
</H2>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Janet G. Stotsky (1996)[6], economista
de la Divisi&oacute;n de Pol&iacute;tica de Impuestos del
Departamento de Asuntos Fiscales del FMI, coloca diversos argumentos
contra los impuestos sobre las transacciones de divisas: 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">No existen pruebas de que dichos
	impuestos reduzcan la volatilidad de los mercados y seguramente no
	parar&aacute;n los ataques especulativos. De hecho los costos de las
	transacciones han bajado durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, sin
	que haya aumentado la volatilidad. 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">Estos impuestos reducir&aacute;n
	la eficacia del mercado, al inhibir las transacciones, induciendo a
	los inversores a quedarse con una cartera menos deseada y
	disminuyendo potencialmente los arbitrajes estabilizadores. Adem&aacute;s
	esos impuestos aumentar&iacute;an los costos de capital, lo que
	llevar&iacute;a a tasas m&aacute;s bajas de formaci&oacute;n de
	capital y de crecimiento econ&oacute;mico. La motivaci&oacute;n de
	los agentes en los mercados financieros no est&aacute;
	suficientemente clara y no hay manera de gravar s&oacute;lo a los
	negociantes desestabilizadores. 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.75cm; margin-bottom: 0cm">Adem&aacute;s,
explicita las enormes dificultades pol&iacute;ticas y administrativas
para implementar un impuesto de este tipo: 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">La movilidad de las transacciones
	financieras facilitar&iacute;a evitar el impuesto, a menos que
	estuviera aceptado internacionalmente y administrado por cada
	gobierno. Las reglas de aplicaci&oacute;n deber&iacute;an ser
	establecidas bajo un consenso internacional. En la pr&aacute;ctica
	se ha demostrado que es complicado lograr que los diferentes pa&iacute;ses
	se pongan de acuerdo en &aacute;reas de la pol&iacute;tica fiscal,
	incluso grupos relativamente homog&eacute;neos, como los pa&iacute;ses
	miembros de la Uni&oacute;n Europea. 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">La utilizaci&oacute;n de los
	ingresos provenientes de este impuesto parece ofrecer a&uacute;n m&aacute;s
	dificultades. La idea de que estos ingresos pudieran financiar a las
	Naciones Unidas, por ejemplo, recibi&oacute; una g&eacute;lida
	acogida por parte de EE.UU. 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">Un uso apropiado de este impuesto
	requerir&iacute;a un grado de cooperaci&oacute;n entre las
	autoridades monetarias y fiscales, que no existe en la actualidad.
	Es dudoso que las autoridades monetarias tengan la habilidad y la
	independencia necesarias para administrar este impuesto con
	sabidur&iacute;a. 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Los economistas del FMI no son los
&uacute;nicos en criticar los impuestos sobre las transacciones de
divisas. FitzGerald (1999), proveniente de la m&aacute;s pura
tradici&oacute;n keynesiana, cree que estos impuestos &#147;tendr&iacute;an
poco efecto sobre los flujos especulativos, y ser&iacute;a imposible
recaudarlos en vista de la complejidad, la velocidad y sobre todo por
la movilidad de las operaciones de cambio entre los pa&iacute;ses,
sin pensar en las transacciones con los para&iacute;sos fiscales&quot;.
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<H2>Volatilidad y eficiencia del mercado</H2>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Como hemos discutido aqu&iacute;, es
cierto que un Impuesto Tobin no detendr&aacute; por s&iacute; s&oacute;lo
los ataques especulativos sobre las monedas, aunque deber&iacute;a
llevar a fluctuaciones menores y reconducir los capitales hacia
inversiones m&aacute;s productivas. Por otro lado, es cierto que no
hay pruebas de la eficacia de impuestos sobre transacciones de
divisas con un recargo Spahn, pero como estas pol&iacute;ticas no han
sido implementadas hasta ahora, es demasiado temprano para sacar
conclusiones. Est&aacute; claro que pa&iacute;ses como India, que no
han levantado los controles sobre el cambio de su moneda, son menos
vulnerables a los flujos vol&aacute;tiles de capital aunque, por otra
parte, tambi&eacute;n han perdido por ello algunas inversiones
exteriores de larga duraci&oacute;n. Todo esto refuerza la idea de
que es necesario encontrar otros tipos de regulaci&oacute;n y control
en los pa&iacute;ses exportadores e importadores de capital para
poner freno a la volatilidad. Un impuesto sobre la transacci&oacute;n
de divisas deber&iacute;a verse como parte de un paquete de acciones,
y deber&iacute;a ser evaluado como tal. En este momento debemos
hacernos dos preguntas claves: &iquest;cual es su importancia dentro
de dicho paquete de acciones? y &iquest;es suficientemente importante
como para merecerse un lugar central dentro de una campa&ntilde;a
para alcanzar mayor estabilidad financiera internacional? 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">En referencia a la incomprensible
motivaci&oacute;n de los agentes financieros, la siguiente cita es
interesante: &#147;una caracter&iacute;stica m&aacute;s controvertida
de la nueva forma del sistema financiero es que la mayor parte de sus
integrantes tienen gran inter&eacute;s en la inestabilidad de dicho
sistema. (...) Los grandes beneficios tienden a conseguirse cuando
hay mucha volatilidad en los mercados. Los analistas de Salomon
Brothers ... lo explican con claridad: &quot;obviamente el ambiente
m&aacute;s desestabilizador para una instituci&oacute;n financiera es
un ambiente de tipo relativamente estancado&#148; (Walmsley 1988:13).
Este fen&oacute;meno es comparable al de los inmensos beneficios que
realizaron los bancos brasile&ntilde;os en los a&ntilde;os de alta
inflaci&oacute;n entre 1985 y 1994. Del mismo modo que los vampiros,
los bancos &#147;chupaban&#148; los beneficios de arbitraje de la
inflaci&oacute;n y tras la estabilizaci&oacute;n econ&oacute;mica,
muchos de ellos fracasaron. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Si los impuestos sobre las
transacciones de divisas reducen la inestabilidad de los tipos de
cambio, los bancos y las instituciones financieras saldr&iacute;an
perdiendo con su aplicaci&oacute;n. Los beneficios ir&iacute;an a
parar a otros actores econ&oacute;micos: &#147;Las empresas de
comercio exterior y las inversiones extranjeras de larga duraci&oacute;n
se beneficiar&iacute;an de costos menores, debido a la menor
necesidad de protegerse contra la volatilidad de los tipos de cambio.
Estas empresas se ver&iacute;an apoyadas para realizar inversiones y
pr&eacute;stamos a largo plazo, y los ingresos del impuesto, unidos a
la reducci&oacute;n del tama&ntilde;o del sector financiero,
liberar&iacute;an m&aacute;s recursos para un uso socialmente
productivo&#148; concluye Felix (1995: 12). Como hemos mencionado
antes, los beneficios provenientes de la reducci&oacute;n de los
flujos de &#147;dinero caliente&#148; dirigidos a los pa&iacute;ses
en v&iacute;as de desarrollo son claros y la capacidad de los bancos
centrales para influir sobre los tipos de cambio aumentar&iacute;a. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Stotsky argumenta que &#147;durante los
&uacute;ltimos a&ntilde;os los costos de las transacciones han
descendido significativamente para los participantes en los grandes
mercados de cambio de divisas, acciones y derivados, sin que se haya
producido ning&uacute;n aumento en la volatilidad de dichos mercados&#148;
(Stotsky 1996: 2). Esto ha podido ocurrir durante los a&ntilde;os 70
y principios de los 80, pero no en los 90. El crack de 1987, la
turbulencia de las monedas de la UE en 1992 y 1993, el colapso del
Banco Baring, la debacle del fondo LTCM, y las crisis asi&aacute;tica,
rusa y brasile&ntilde;a hacen que los argumentos que defienden el
mercado libre suenen menos convincentes. Los primeros tiempos de
euforia sobre el aumento de eficiencia a partir de la liberalizaci&oacute;n
y globalizaci&oacute;n de los mercados financieros han dado paso a la
preocupaci&oacute;n sobre las din&aacute;micas desestabilizadoras y
la p&eacute;rdida de autonom&iacute;a monetaria y fiscal de los
gobiernos. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">La realidad es que la volatilidad de
los mercados financieros inducen a los agentes a reducir los riesgos
de p&eacute;rdidas tomando posiciones de corto plazo, para las cuales
existen cada d&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s instrumentos de
protecci&oacute;n. Estos instrumentos, que supuestamente reducen los
riesgos, se vuelven fuentes de mayor inestabilidad, como qued&oacute;
demostrado con la debacle del LTCM. Se ha desencadenado un perverso
efecto en espiral. Como las transacciones a corto plazo aumentan los
beneficios y hacen que la innovaci&oacute;n financiera sea m&aacute;s
lucrativa, el efecto agregado es que se asignan m&aacute;s y m&aacute;s
recursos f&iacute;sicos y humanos a las finanzas, al tiempo que se
penaliza la formaci&oacute;n de capital real (cf. Felix 1995: 9) 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><I>Antes de repartirse la tarta, hay
que cocinarla... </I>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Seg&uacute;n Schmidt (1994: 6) &#147;a
menos que se imponga un impuesto uniforme a nivel mundial para todos
los instrumentos del mercado de divisas, el impuesto ser&aacute; muy
poco efectivo. Teniendo en cuenta la importancia de centros
financieros internacionales como Singapur o Hong Kong, incluso un
impuesto coordinado por las G10 no ser&iacute;a efectivo&#148;. De
hecho, si se cuenta con un acuerdo internacional sobre dicho
impuesto, los desaf&iacute;os sobre el modo de recaudaci&oacute;n y
sobre el control de la evasi&oacute;n de capitales parecen
superables. Dado que los grandes bancos internacionales manejan la
mayor&iacute;a de las transacciones de divisas (ver recuadro 5), y
que ellos est&aacute;n bien controlados por las autoridades
reguladoras y fiscales, la recaudaci&oacute;n no deber&iacute;a
suponer un gran problema. Tobin ya respondi&oacute; al problema de la
utilizaci&oacute;n de para&iacute;sos fiscales, proponiendo que los
centros fiscales que apliquen el impuesto, de donde provendr&iacute;a
la mayor&iacute;a de los ingresos, regularan o impusieran impuestos
adicionales a las transferencias provenientes o dirigidas a centros
que no lo cobraran (cf. Halifax 1996). FitzGerald (1999) se&ntilde;ala
que &#147;el argumento de que los para&iacute;sos fiscales son
estados aut&oacute;nomos y, por lo tanto, no se les puede obligar a
cooperar no tiene sentido - su misma existencia depende de la
protecci&oacute;n de un miembro del G7.&#148; Tambi&eacute;n se ha
propuesto que la implementaci&oacute;n del impuesto por un pa&iacute;s
se haga condici&oacute;n necesaria para ser socio del FMI. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Los sustitutos que ingenia el mercado
para evitar los impuestos constituyen un peligro para el Impuesto
Tobin, al igual que para todas las medidas reguladoras y fiscales. A
pesar de ello, seg&uacute;n la Iniciativa Halifax, &#147;aunque los
sustitutos a transacciones spot ya existen, &eacute;stos son
espinosos, actualmente m&aacute;s caros y de menor liquidez.
Finalmente, si tambi&eacute;n se aplica un impuesto a los sustitutos,
llegar&aacute; un momento en el que los agentes encontrar&aacute;n
que es preferible utilizar transacciones spot, aunque &eacute;stas
est&eacute;n sujetas a impuestos. Es dif&iacute;cil saber cuando
llegaremos a ese punto de equilibrio, y decidir como lo
administraremos, aunque no es imposible. Ir&oacute;nicamente, son los
agentes financieros m&aacute;s sofisticados, los que est&aacute;n
mejor preparados para utilizar instrumentos alternativos con el
objetivo de eludir el impuesto; ellos mismos constituyen el objetivo
prioritario de dicho impuesto. Este es un problema importante. A&uacute;n
as&iacute;, si los mercados ingenian m&eacute;todos para eludir los
impuestos, los reguladores pueden ingeniar nuevos controles. Una
modelizaci&oacute;n del problema podr&iacute;a contribuir a
solucionarlo.&#148; (Halifax 1996). 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Para la gesti&oacute;n de un impuesto
sobre las divisas, la Iniciativa Halifax sugiere lo siguiente: &#147;La
planificaci&oacute;n y la implementaci&oacute;n de la recaudaci&oacute;n
del impuesto deber&iacute;a ser realizada por alg&uacute;n organismo
internacional, como el FMI, el Banco Mundial, una agencia de las
Naciones Unidas, o el Banco de Pagos Internacionales. Los bancos o
gobiernos nacionales deber&iacute;an ser los organismos recaudadores.
Las transacciones se deber&iacute;an tasar en el lugar donde se
negocian, en el mercado en que se realice la transacci&oacute;n
(mejor que en los lugares donde se contabilizan, ya que podr&iacute;an
contabilizar solo las transacciones netas)&#148; (ibid). 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<H2>Repartiendo la tarta 
</H2>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Para la distribuci&oacute;n de los
ingresos derivados del impuesto, se ha sugerido que el 50% del
ingreso se quede en el pa&iacute;s recaudador y el resto se
distribuya entre organizaciones internacionales, por ejemplo, entre
la ONU, el FMI y el Banco Mundial, a partes iguales o en otras
proporciones. El gran reto ser&aacute; persuadir al G7 y sobre todo,
a los EE.UU. para que acepten la p&eacute;rdida de influencia que
sufrir&iacute;an en el momento en que estas organizaciones tuvieran
una fuente de ingresos m&aacute;s independiente. Esta cuesti&oacute;n
concierne principalmente a la ONU, sobre cuyo funcionamiento los
americanos se quejan y al parecer, con bastante fundamento. Y tambi&eacute;n
compete a las instituciones financieras internacionales, como
importantes mecanismos de influencia de los pa&iacute;ses ricos.
Existe tambi&eacute;n el problema de aumentar los recursos de las
instituciones financieras, en particular del FMI, sin conseguir
progresos hacia un funcionamiento m&aacute;s democr&aacute;tico.
Dejando de lado las cuestiones sobre el papel, el rendimiento y la
financiaci&oacute;n de las organizaciones internacionales, existe
actualmente muy poca voluntad pol&iacute;tica en los pa&iacute;ses
industrializados de aumentar los gastos dirigidos a cualquier tipo de
cooperaci&oacute;n al desarrollo, que podr&iacute;a ser realizada con
o sin el Impuesto Tobin. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Otro problema ser&iacute;a que los
ingresos derivados del impuesto podr&iacute;an volverse demasiado
tentadores para los gobiernos. Haciendo cuentas a Grosso modo,
llegar&iacute;amos a la conclusi&oacute;n de que los ingresos podr&iacute;an
elevarse a 284 mil millones de d&oacute;lares cada a&ntilde;o.[7] Del
total, un tercio se recaudar&iacute;a en Gran Breta&ntilde;a. Cuando
uno recuerda hasta donde el gobierno brit&aacute;nico estaba
dispuesto a llegar para mantener su reembolso de 2 mil millones de
libras en la UE, no es dif&iacute;cil imaginarse las controversias
pol&iacute;ticas que rodear&iacute;an al impuesto. En parte debido a
este problema, Karl y Langmore hacen la proposici&oacute;n m&aacute;s
modesta de que los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo con
menores ingresos retengan el 100% de la recaudaci&oacute;n, los
pa&iacute;ses con ingresos mayores un 90% y los pa&iacute;ses con
altos ingresos, un 80% (cf. ul Haq/Kaul/Grunenberg 1996: 267). Est&aacute;
claro que las cuestiones que rodean la distribuci&oacute;n de los
ingresos son muy complejas. Habr&iacute;a que negociar duramente para
conseguir que se dedicara una porci&oacute;n significativa para el
desarrollo sostenible, para asistencia humanitaria en los pa&iacute;ses
en v&iacute;as de desarrollo y para reformas de instituciones
internacionales, con el fin de tornarlas m&aacute;s democr&aacute;ticas.
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><B>6. El reto pol&iacute;tico </B>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<H2>Donde se sit&uacute;an los gobiernos 
</H2>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">El mayor reto al que se enfrenta la
idea del Impuesto Tobin es de tipo pol&iacute;tico. Este impuesto fue
propuesto por un prestigioso economista, y muchos otros especialistas
del &aacute;rea reconocen su potencial como freno a la
volatilidad[8]. La propuesta es sorprendentemente clara y se
encuentra relativamente bien estudiada. Es f&aacute;cil que los
ciudadanos la acepten, ya que es un impuesto sobre las empresas y no
sobre el p&uacute;blico en general (aunque se ha demostrado que es
mucho m&aacute;s dif&iacute;cil imponer impuestos progresivos a los
actores financieros y empresariales que impuestos sobre el valor
a&ntilde;adido a los ciudadanos). 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Pese a todo ello, los l&iacute;deres
pol&iacute;ticos americanos y las instituciones financieras
internacionales se oponen o ignoran la idea. En un reciente art&iacute;culo
de 22 p&aacute;ginas de la revista The Economist, &#147;Informe sobre
las Finanzas Globales&#148; (30 de Enero de 1999) que repasa
detalladamente las proposiciones para una nueva &#147;arquitectura
financiera internacional&#148;, no dedica ni una sola palabra a
impuestos sobre transacciones de divisas. El G7 discuti&oacute; la
idea en la reuni&oacute;n de Halifax en 1995, pero sin rese&ntilde;arlo
en la agenda oficial y sin decidirse a proseguir las discusiones en
el futuro. Seg&uacute;n el Ministerio de Finanzas Brit&aacute;nico
(febrero de 1999), el G7 no tiene en cuenta la idea del impuesto
cuando estudia c&oacute;mo aumentar la estabilidad de los mercados de
cambio. En parte, esta oposici&oacute;n se debe al complejo asunto de
la redistribuci&oacute;n de los ingresos, derivados del impuesto. El
gobierno brit&aacute;nico no mantiene ninguna opini&oacute;n sobre el
asunto, aunque algunos pol&iacute;ticos y altos cargos parecen
receptivos a la idea. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Sin embargo, seg&uacute;n la Iniciativa
Halifax, los gobiernos franc&eacute;s y australiano han defendido en
el pasado la idea de un impuesto sobre las transacciones de divisas.
El Primer Ministro de Malasia declar&oacute; que el comercio de
divisas &#147;es innecesario, improductivo y completamente inmoral&#148;,
a&ntilde;adiendo que &#147;deber&iacute;a ser parado&#148;. Los
miembros de la APEC (Cooperaci&oacute;n Econ&oacute;mica
Asia-Pac&iacute;fico), han discutido la propuesta, aunque no han
realizado ninguna declaraci&oacute;n de apoyo. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">En 1998, ATTAC, una asociaci&oacute;n
francesa, comenz&oacute; a sondear las posiciones de los partidos
pol&iacute;ticos, ministros, diputados y pol&iacute;ticos sobre el
impuesto (http://attac.org/fra/list/doc/ruch.htm). Los resultados
muestran que el impuesto es apoyado principalmente por partidos
ecologistas y de izquierdas. En Canad&aacute;, Suiza, Alemania,
Francia y en el Parlamento Europeo se han discutido mociones sobre
dicho impuesto. El signo m&aacute;s alentador lleg&oacute; en marzo
de 1999, cuando el Parlamento canadiense aprob&oacute; con gran
mayor&iacute;a una moci&oacute;n presentada por un diputado a t&iacute;tulo
personal, en la que se dec&iacute;a: &#147;En opini&oacute;n del
Parlamento, el gobierno deber&iacute;a promulgar y liderar la
creaci&oacute;n de un impuesto sobre las transacciones financieras en
coordinaci&oacute;n con la comunidad internacional&#148;. Este hecho
supone un paso muy importante ya que, como Canad&aacute; es un
miembro del G7, coloca los impuestos sobre las transacciones de
divisas de nuevo en la agenda internacional. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P ALIGN=LEFT STYLE="margin-bottom: 0cm">Recuadro 7: Controlando a
los piratas financieros 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
Refiri&eacute;ndose a la reuni&oacute;n de Halifax del G7, en la que
se discuti&oacute; sobre el Impuesto Tobin, los Verdes canadienses
escribieron: &#147;Al afirmar que la especulaci&oacute;n financiera y
particularmente la de divisas, deber&iacute;a estar tasada, se habr&iacute;a
realizado una declaraci&oacute;n moral que al menos, hubiera dado a
conocer el problema. &iquest; Acaso ellos no quer&iacute;an sugerir
este tipo de moral ? Cuando dicen que este impuesto no podr&iacute;a
imponerse, ellos mismos asumen que los especuladores de divisas
actuar&iacute;an de una forma delictiva y que intentar&iacute;an
evitar pagar un impuesto legalmente establecido. La situaci&oacute;n
actual es similar a la que exist&iacute;a cuando las traves&iacute;as
oce&aacute;nicas crearon la posibilidad de mayor movilidad. Algunas
personas consiguieron barcos y se dedicaron a asaltar otros barcos y
ciudades costeras. La pirater&iacute;a se control&oacute;, en primer
lugar, cuando las naciones cooperaron para que los oc&eacute;anos se
volvieran territorios con ley. Quiz&aacute;s deber&iacute;amos fundar
un nuevo orden antes de que los piratas financieros se apropien de
toda la riqueza del mundo.&#148; 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">(http://www.green.ca/issues/econo/Todin.html).
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Al principio de los a&ntilde;os 90, el
Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD) promovi&oacute;
el Impuesto Tobin y durante la preparaci&oacute;n de la Cumbre
Mundial para el Desarrollo Social de Copenhagen de 1995, aparecieron
muchos estudios al respecto. Cuando la propuesta recibi&oacute; una
g&eacute;lida acogida por parte de los pol&iacute;ticos
norteamericanos, la ONU dej&oacute; de promover la idea. Pese a ello,
un reciente estudio de la Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica de Am&eacute;rica
Latina y el Caribe en prevenci&oacute;n de crisis apoya la creaci&oacute;n
de un impuesto sobre las transacciones financieras internacionales,
sin mencionar a Tobin
(http://www.eclac.cl/espanol/portada/crisisfinanciera.htm). Es de
esperar que las organizaciones de la ONU se mantengan favorables al
impuesto, principalmente debido al atractivo de los ingresos. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Pero como muestra el informe de opini&oacute;n
de ATTAC, existe un largo trecho entre las buenas ideas y su
aplicaci&oacute;n. &#147;Ahora que los mercados financieros se
encuentran en crisis, el Impuesto Tobin deber&iacute;a parecer m&aacute;s
interesante para las organizaciones pol&iacute;ticas y los gobiernos.
Pese a ello, las respuestas a nuestro cuestionario todav&iacute;a son
muy t&iacute;midas. La idea del impuesto est&aacute; en el aire desde
hace bastante tiempo, pero a&uacute;n nadie se ha atrevido a ocuparse
del asunto con firmeza y cubriendo todos sus aspectos. Los pocos
estudios detallados que hemos visto tratan los aspectos t&eacute;cnicos
del Impuesto Tobin, pero ninguno trata la dimensi&oacute;n social de
dicha propuesta. Si realmente queremos que el Impuesto Tobin salga a
la luz un d&iacute;a, a nosotros nos incumbe proveer a los distintos
grupos pol&iacute;ticos de planes de implementaci&oacute;n. Si lo que
se quiere es movilizar a la opini&oacute;n p&uacute;blica, tambi&eacute;n
necesitamos formular propuestas espec&iacute;ficas sobre el aspecto
social (qui&eacute;n recauda el impuesto, qui&eacute;n lo distribuye
y a qui&eacute;n)&#148;. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<H2>Iniciativas/redes que promueven el Impuesto Tobin 
</H2>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">En la actualidad son muchas las
organizaciones y redes que se muestran activas con relaci&oacute;n al
Impuesto Tobin: 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">Canad&aacute;: La Iniciativa
	Halifax es una coalici&oacute;n de grupos ecologistas, de promoci&oacute;n
	del desarrollo, de la justicia social y de la iglesia, sin &aacute;nimo
	de lucro. Tal y como lo vemos ahora, en Canad&aacute; es donde el
	asunto ha avanzado m&aacute;s, y &eacute;sta parece ser una red muy
	activa. 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm">(http://www.sierraclub.ca/national/halifax/issues_info/tobin_tax.htm).
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">EE.UU. Existe una iniciativa sobre
	el Impuesto Tobin en California, dirigida por el Centro para el
	Desarrollo Econ&oacute;mico Medioambiental (Center for Environmental
	Economic development), que recientemente lanz&oacute; una
	declaraci&oacute;n para ser firmada por ciudadanos y organizaciones
	y una red relacionada con ellos en San Francisco, con acad&eacute;micos,
	abogados, grupos ecologistas y de promoci&oacute;n del desarrollo.
	Existen muchos grupos trabajando en asuntos relacionados con las
	finanzas. (http://www.igc.apc.org/globalpolicy/finance/alternat/) 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">Gran Breta&ntilde;a: War on Want
	lanz&oacute; una campa&ntilde;a de apoyo al impuesto en abril de
	1999, antes de las reuniones del Banco Mundial y del FMI de
	primavera - se ha publicado un resumen y un folleto sobre el
	Impuesto Tobin y el sistema financiero.</P>
</UL>
<P STYLE="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm">(http://www.gn.apc.org/waronwant/campaign.htm).
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">Francia: ATTAC (Asociaci&oacute;n
	para la tasaci&oacute;n de las transacciones financieras y la ayuda
	a los ciudadanos) (http://attac.org). ATTAC se lanz&oacute; a partir
	del art&iacute;culo &#147;Desarmar a los mercados&#148; publicado en
	Le Monde Diplomatique por Ignacio Ramonet en diciembre de 1997.
	ATTAC se constituy&oacute; oficialmente en junio de 1998 por un
	grupo de empresas editoriales, sindicatos y asociaciones (entre
	otras, la mayor asociaci&oacute;n de desempleados de Francia) con el
	prop&oacute;sito de defender el Impuesto Tobin y otras medidas
	pol&iacute;ticas relacionadas con dicho impuesto. ATTAC tambi&eacute;n
	est&aacute; abierta a socios individuales. Seis meses m&aacute;s
	tarde, ATTAC contaba con alrededor de 5000 miembros y una docena de
	comit&eacute;s locales. ATTACs tambi&eacute;n han surgido en Suiza,
	Canad&aacute; (Quebec) y Brasil. 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">Brasil: Adem&aacute;s del comit&eacute;
	ATTAC, varias ONG&#146;s est&aacute;n trabajando con inter&eacute;s
	en los impuestos sobre las divisas. Entre otras, Rede Bancos, que
	est&aacute; preparando una sesi&oacute;n p&uacute;blica sobre los
	flujos de capital y el Impuesto Tobin en el Congreso. 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<UL>
	<LI><P STYLE="margin-bottom: 0cm">CISDE, la coalici&oacute;n de
	agencias cat&oacute;licas por el desarrollo, ha estado defendiendo
	la idea de la tasaci&oacute;n de la especulaci&oacute;n sobre las
	divisas en el CSD. Junto con C&aacute;ritas Internacional y Justicia
	y Paz Europea, lanzaron un documento sobre los impuestos a la
	transacci&oacute;n de divisas, en el cual el autor abogaba en favor
	de la propuesta de dos bandas de Spahn (Danny Cassimon 1999). CISDE
	y la Coalici&oacute;n Suiza de Organizaciones para el Desarrollo
	organizaron un taller de trabajo con Spahn en la cumbre de Colonia
	(junio de 1999), en parte como una oportunidad para crear lazos
	entre las ONG&#146;s que trabajan en este asunto. La tasaci&oacute;n
	de la especulaci&oacute;n tambi&eacute;n formar&aacute; parte de la
	agenda de &#147;lobbying&#148; del CISDE en el Copenhangen +5 review
	del a&ntilde;o 2000. Para esta ocasi&oacute;n, el CISDE puede
	colaborar con el Consejo Mundial de Iglesias y con APRODEV, una red
	de organizaciones de desarrollo protestantes. 
	</P>
</UL>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><B>7. Conclusiones y comentarios sobre
una posible campa&ntilde;a </B>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<H2>Viabilidad pol&iacute;tica 
</H2>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Simplemente para introducir la cuesti&oacute;n
del impuesto sobre las divisas en la agenda internacional, habr&aacute;
que librar una feroz batalla. Mientras que las recientes crisis han
abierto la discusi&oacute;n sobre toda una gama de reformas
financieras y los agentes pol&iacute;ticos buscan respuestas, la idea
del Impuesto Tobin no se perfila como una de las escogidas. Adem&aacute;s,
el temor a nuevas crisis ha descendido, y casi se puede respirar una
atm&oacute;sfera de satisfacci&oacute;n en una parte de la clase
financiera, sobre todo en los EE.UU. Pese a ello, contin&uacute;a la
preocupaci&oacute;n sobre la turbulencia de los tipos de cambio en
varios gobiernos y entre los empresarios. Recientemente Jap&oacute;n,
Francia y Alemania han hecho un llamamiento para la estabilizaci&oacute;n
de los mercados por medio de una fijaci&oacute;n de los tipos de
cambio entre las tres divisas principales - d&oacute;lar, yen y euro.
Si la econom&iacute;a americana sufriera alguna &eacute;poca
turbulenta, lo que es posible dadas las caracter&iacute;sticas
insostenibles de su crecimiento, el escenario pol&iacute;tico podr&iacute;a
cambiar significativamente, y podr&iacute;amos asistir a una apertura
hacia medidas pol&iacute;ticas hasta ahora inexistentes en la agenda
internacional. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Cualquier propuesta sobre la
distribuci&oacute;n de los ingresos procedentes del impuesto (para
los gobiernos que lo recauden, la ONU, las instituciones de Bretton
Woods, programas de ayuda o de desarrollo, etc.) va a encontrar una
dura oposici&oacute;n por parte de uno u otro de estos actores. Los
pa&iacute;ses donde se encuentran los mercados de transacciones de
divisas querr&aacute;n guardarse el dinero para ellos, los pa&iacute;ses
en v&iacute;as de desarrollo pedir&aacute;n recursos para el
desarrollo y los principales pa&iacute;ses industrializados no
querr&aacute;n liberar a las organizaciones internacionales de sus
ataduras financieras. Este problema saca a relucir la cuesti&oacute;n
del arbitraje pol&iacute;tico entre los dos objetivos del impuesto y
las decisiones estrat&eacute;gicas asociadas. La propuesta m&aacute;s
viable pol&iacute;ticamente permitir&iacute;a a los gobiernos
recaudadores del impuesto a quedarse con la mayor parte del dinero,
quiz&aacute;s con una peque&ntilde;a contribuci&oacute;n para las
organizaciones de desarrollo, organismos internacionales y otras
&#147;buenas causas&#148; que los pa&iacute;ses industrializados
aprueben. En otras palabras, si queremos que se acepte este impuesto
debido a su efecto estabilizador, probablemente sea necesario
sacrificar en cierto grado el aspecto de financiaci&oacute;n del
desarrollo, manteniendo las expectativas y las propuestas a un nivel
modesto. Esta es posiblemente la mejor opci&oacute;n, sobre todo
porque una vez que el impuesto se instaure y empiece a funcionar,
puede ser posible asignar gradualmente m&aacute;s recursos hacia las
&#147;buenas causas&#148;. Se puede aplicar un argumento similar a la
discusi&oacute;n entre las propuestas Tobin y Spahn, ya que &eacute;sta
&uacute;ltima aumenta la complejidad y las controversias del asunto.
Al pedir demasiado, uno se arriesga a no conseguir nada. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><I>Aliados potenciales</I>: 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Est&aacute; claro que la capacidad de
influir en la pol&iacute;tica se basa en tener aliados. Las
organizaciones de la ONU son potenciales partidarios del impuesto,
as&iacute; como los pa&iacute;ses que han sufrido la volatilidad de
los capitales, los que quieren asignar m&aacute;s recursos al
desarrollo o los que ser&iacute;an recaudadores del impuesto. Los
pa&iacute;ses industrializados m&aacute;s progresistas tambi&eacute;n
podr&iacute;an apoyar la propuesta, incluyendo Suecia y Noruega, ya
que ellos mismos han sufrido ataques especulativos contra sus
monedas. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">En 1998 varias ONG&#146;s han lanzado
iniciativas de apoyo al Impuesto Tobin tanto en pa&iacute;ses
desarrollados como en pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo -
ATTAC Brasil, activa en S&atilde;o Paulo es una de ellas. Las redes
de ONG&#146;s de los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo que
se han visto m&aacute;s afectados por la especulaci&oacute;n
financiera internacional podr&iacute;an ser apoyadas como parte de
una campa&ntilde;a internacional. Las redes de apoyo al Impuesto
Tobin que ya existen en Europa y Norteam&eacute;rica podr&iacute;an
ser otros socios en esta batalla. Adem&aacute;s de esta creciente,
pero a&uacute;n modesta actividad centrada en el Impuesto Tobin, las
ONG&#146;s, iglesias, sindicatos y otras organizaciones que trabajan
en asuntos relacionados con las finanzas internacionales podr&iacute;an
incorporar la propuesta de este impuesto. Un compromiso mayor de la
CIDSE y de las organizaciones ecum&eacute;nicas podr&iacute;a ser
posible de realizar a partir del importante papel que ellas tienen
para la campa&ntilde;a del Jubileo. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">El concepto de un impuesto sobre las
transacciones de divisas llega f&aacute;cilmente al p&uacute;blico, a
pesar de que los detalles operacionales sean complejos. El propio
nombre &#147;Impuesto Tobin&#148; representa una ventaja en la
realizaci&oacute;n de una campa&ntilde;a p&uacute;blica, como
comentamos anteriormente. Muchos pa&iacute;ses desarrollados,
incluyendo el Reino Unido, han sufrido hace poco la experiencia de la
inestabilidad monetaria y los efectos de la especulaci&oacute;n. Esto
ayuda a sus ciudadanos a darse cuenta de que son parte del problema y
de que necesitan entender la dimensi&oacute;n del mismo. El &eacute;xito
de las campa&ntilde;as de condonaci&oacute;n/aligeramiento de la
deuda, muestra que las cuestiones financieras pueden movilizar al
p&uacute;blico y pueden ofrecer un marco para trabajar otros temas
como el Impuesto Tobin. Tambi&eacute;n es notable que en 1998, el 32%
de las transacciones de divisas fueron negociadas en Londres, lo que
podr&iacute;a ser objeto de mayor investigaci&oacute;n y usado en
campa&ntilde;as.[9] Las cuestiones relacionadas con un Impuesto Tobin
y otras pol&iacute;ticas internacionales necesarias para regular
adecuadamente el sistema financiero son &#147;connaturales&#148; a
las redes globales y federaciones mundiales como Oxfam Internacional.
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P ALIGN=LEFT STYLE="margin-bottom: 0cm">Recuadro 8: La lista de
posibles actividades de promoci&oacute;n del Impuesto Tobin de la
Iniciativa Halifax</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
1. Clarificar y divulgar los objetivos del Impuesto Tobin y sus
beneficios colaterales. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
<BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
2. Modelar los impactos del Impuesto Tobin aplicados sobre: 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
- diversas tasas 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
- diferentes instrumentos financieros 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
- en lo que se refiere a las consecuencias medioambientales, sociales
y econ&oacute;micas. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
<BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
3. An&aacute;lisis de costos completos y detallados, incluyendo los
gastos de funcionamiento de una agencia internacional de supervisi&oacute;n.
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
<BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
4. Analizar, evaluar y elegir una agencia internacional de
supervisi&oacute;n adecuada. Realizar una propuesta para dicha
agencia. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
<BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
5. Unir la aplicaci&oacute;n del programa a otros beneficios, para
promover apoyo al mismo. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
<BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
6. Definir criterios rigurosos para la aplicaci&oacute;n de los
ingresos. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
<BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
7. Participar en el desarrollo de cambios en los sistemas financieros
internacionales que est&eacute;n relacionados con el Impuesto Tobin
(por ejemplo los procedimientos de reducci&oacute;n de riesgos), ya
que dichos cambios son complementarios. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
<BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm; border: 1px solid #000000; padding: 0.09cm">
8. Utilizar foros establecidos con otros objetivos, como por ejemplo
el Banco de Pagos Internacionales. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Fuente: Halifax 1996 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><I>&iquest; Qu&eacute; se podr&iacute;a
conseguir con una campa&ntilde;a a favor del Impuesto Tobin ? </I>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">El Impuesto Tobin podr&iacute;a
contribuir a reducir la inestabilidad de los mercados de divisas, lo
que a su vez reducir&iacute;a la incidencia y la gravedad de las
crisis econ&oacute;micas, y de los costos sociales asociados. Pese a
ello, el &#147;dinero caliente&#148; s&oacute;lo es una parte del
problema de las crisis que hemos visto en los a&ntilde;os 90, y las
transacciones de divisas son s&oacute;lo una parte del problema del
&#147;dinero caliente&#148;, por lo que los efectos beneficiosos del
Impuesto Tobin aplicado aisladamente no deber&iacute;an ser
sobrevaluados. Por lo tanto, la campa&ntilde;a deber&iacute;a incluir
la propuesta de creaci&oacute;n del impuesto, y darle incluso una
importancia relativamente grande, pero siempre formando parte de una
serie de recomendaciones de reformas pol&iacute;ticas e
institucionales. A nuestro parecer, un impuesto sobre las
transacciones de divisas aunque no representa la soluci&oacute;n para
la estabilizaci&oacute;n, vale la pena que se le preste atenci&oacute;n
si se toma en consideraci&oacute;n tambi&eacute;n su funci&oacute;n
de generaci&oacute;n de ingresos. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Incluso si una propuesta del tipo
Impuesto Tobin no llega a prosperar en un futuro pr&oacute;ximo, la
campa&ntilde;a puede ser beneficiosa en el sentido de que puede poner
en guardia a los pol&iacute;ticos y al p&uacute;blico en general
sobre los asuntos concernientes a las finanzas internacionales y
sobre la necesidad de repuestas pol&iacute;ticas coordinadas
internacionalmente. La idea de una tasaci&oacute;n y regulaci&oacute;n
global tiene ciertamente un gran futuro. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">La segunda dimensi&oacute;n de la
propuesta - la generaci&oacute;n de grandes cantidades de dinero
dedicables al desarrollo, a la ayuda humanitaria, a las actividades
de salvaguarda de la paz, a la protecci&oacute;n medioambiental, etc.
- es supremamente atractiva. Aunque acabe diluida ante la realidad
del juego pol&iacute;tico, significar&iacute;a un gran paso adelante,
tambi&eacute;n en t&eacute;rminos de avances en la cooperaci&oacute;n
intergubernamental y en el concepto de ciudadan&iacute;a global.
Repetimos que aunque se logren pocos avances en un futuro pr&oacute;ximo,
lanzar la idea aporta por s&iacute; sola beneficios educativos.
Necesitamos disponer de ideas radicales, s&oacute;lo realizables a
largo plazo, junto con propuestas m&aacute;s pr&aacute;cticas, que
puedan aplicarse en el presente. De todas formas, como ya se ha
dicho, cuanto m&aacute;s visionarias sean las propuestas de
utilizaci&oacute;n de los ingresos del impuesto, m&aacute;s dif&iacute;cil
ser&aacute; conseguir su aceptaci&oacute;n. La mejor estrategia
parece ser la de promover las propuestas menos controvertidas, en lo
que se refiere a la utilizaci&oacute;n de los ingresos, para a largo
plazo, intentar aumentar el porcentaje dedicado al desarrollo.
Tambi&eacute;n deber&iacute;amos estudiar y promover otras formas de
tasaci&oacute;n de los capitales y de las empresas coordinadas
internacionalmente, como un medio de generaci&oacute;n de ingresos,
esencial para el desarrollo social y econ&oacute;mico. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Referencias 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">ATTAC (Association pour une taxation
sur les transactions financi&egrave;res pour l&#146;aide aux
citoyens) (Asociaci&oacute;n para la tasaci&oacute;n de las
transacciones financieras y la ayuda a los ciudadanos)
(http:/attac.org) 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Barry Eichengreen y Charles Wyplosz,
1996, &#147;Taxing international financial transactions to enhance
the operation of the international monetary system&#148; (Tasar las
transacciones financieras internacionales para mejorar el
funcionamiento del sistema monetario internacional) en: ul
Haq/Kaul/Grunberg 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Barry Eichengreen, James Tobin y
Charles Wyplosz, 1995 &#147;Two cases for sand in the wheels of
international finance&#148; (Dos casos de arena en las ruedas de las
finanzas internacionales), Economic Journal, Vol. 105, pags. 162-172 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">BIS (Bank of International Settlements)
(Banco de Pagos Internacionales), 1998, &#147;Central Bank survey of
foreign exchange and derivative markets activity in April 1998:
preliminary global data&#148; (Informe del banco central sobre la
actividad de los mercados de cambio de divisas y de derivados en
abril de 1998: Datos mundiales preliminares) (http://bis.org/...) 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">CAFOD, &#147;UK Institutional investors
and emerging markets&#148; (Inversores institucionales en Gran
Breta&ntilde;a y mercados emergentes), resumen no publicado, marzo de
1999 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Danny Cassimon, 1999, &#147;Taxing
excessive currency speculation to prevent social crisis and finance
global challenges&#148; (Tasar la especulaci&oacute;n excesiva sobre
las divisas para prevenir crisis sociales y desaf&iacute;os de las
finanzas mundiales), documento de trabajo para el CIDSE y otros,
Antwerp 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">David Felix, 1995, &#147;The Tobin Tax
proposal: Background, issues and prospects&#148; (La propuesta del
impuesto Tobin: antecedentes, cuestiones y perspectivas) Documento
del PNUD. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">E.V.K. FitzGerald, 1999, &#147;The
security of international finance&#148; (La seguridad de las finanzas
internacionales) documento presentado en el Wolfson College, Oxford 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Halifax Initiative, 1996, Currency
speculation control options (Opciones para el control de la
especulaci&oacute;n sobre las divisas), documento producido por la
Iniciativa Halifax, diciembre de 1996
(http://sierraclub.ca/national/halifax/issues_info/...) 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Halifax Initiative, 1998, Stop the hot
money casino (Detener el casino del dinero caliente)
(http://sierraclub.ca/national/halifax/issues_info/hotmoney-eng.htm) 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Ignacio Ramonet, 1997, &#147;Disarming
the markets&#148; (Desarmar los mercados), Le Monde Diplomatique,
diciembre 1997
(http://www.globalpolicy.org/socecon/bwi-wto/ramonet.htm) 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">IMF (FMI), 1998, &#147;Economic Forum -
financial markets: coping with turbulence&#148; (Foro econ&oacute;mico
- mercados financieros: enfrentarse a la turbulencia) (www.imf.org) 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">James Tobin, 1978, &#147;A proposal for
international monetary reform&#148; (Propuesta para una reforma
monetaria internacional), Eastern Economic Journal, vol. 4
(julio-octubre), pags.153-159 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Jamie Thom, Jill Paterson y Louise
Boustani, 1998, The foreign exchange and over-the-counter derivatives
markets in the United Kingdom (El mercado de divisas y los
over-the-counter mercados de derivados en Gran Breta&ntilde;a), Bank
of England Quarterly Bulletin: noviembre de 1998, pags. 347-360 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Janet G. Stotsky, 1996, &#147;Why a
two-tier Tobin Tax won&#146;t work&#148; (Por qu&eacute; un impuesto
Tobin de dos bandas no funcionar&aacute;), Finance&amp;Development,
junio 1996. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">(http://worldbank.org/fandd/english/0696/articles/050696.htm)
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Julian Walmsley, 1998, The new
financial instruments: an investor&#146;s guide (Los nuevos
instrumentos financieros: gu&iacute;a del inversor) New York 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Mahbub ul Haq, Inge Kaul y Isabelle
Grunenberg, Ed. 1996, The Tobin Tax. Coping with financial volatility
(El impuesto Tobin. Enfrentarse a la volatilidad financiera), Oxford
University Press, New York y Oxford. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Oxfam GB, 1999, &#147;The Brazilian
economic crisis&#148; (La crisis econ&oacute;mica brasile&ntilde;a),
documento de pol&iacute;tica, marzo de 1999 (www.oxfam.org.uk) 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Paul Bernd Spahn, 1996, &#147;The Tobin
Tax and exchange rate stability&#148; (El impuesto Tobin y la
estabilidad en el mercado de divisas), Finance&amp;Development, junio
1996 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">(http://worldbank.org/fandd/english/0696/articles/050696.htm)
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Robert Johnson, 1997, &#147;The Tobin
Tax: another lost opportunity&#148; (El impuesto Tobin: otra
oportunidad perdida), Development in Practice, Vol.7, pags. 140-147 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Rodney Schmidt,1994, &#147;Taxing
International short-term capital&#148; (Tasar los capitales
internacionales de corto plazo)
(http://attac.org/partis/docpoldoc13.htm) 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">Stephen Valdez, 1997, An introduction
to global financial markets (Introducci&oacute;n a los mercados
financieros mundiales), McMillan 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm">--------------------------------------------------------------------------------</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm">
[1] Se dice que los mercados de divisas son vol&aacute;tiles, cuando
las variaciones en los tipos de cambio son excesivas, en relaci&oacute;n
a hechos econ&oacute;micos subyacentes, tales como crecimiento y
empleo. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm">
[2] El c&aacute;lculo se basa en 240 d&iacute;a &uacute;tiles al a&ntilde;o.
El ejemplo es bastante simplista, ya que no tiene en cuenta que los
mercados de divisas se basan en &#147;round trips&#148;, debido a las
operaciones centralizadas en d&oacute;lares. &#147;Cuando una empresa
francesa llama a su banco para comprar d&oacute;lares canadienses, el
banco comprar&aacute; d&oacute;lares americanos con los francos
franceses y con los d&oacute;lares americanos compra d&oacute;lares
canadienses. El mercado est&aacute; ligado al d&oacute;lar y funciona
de esta forma m&aacute;s simple y m&aacute;s f&aacute;cil , incluso
si existe &#145;double counting&#146;. Tratar de negociar
directamente cualquier par de monedas ser&iacute;a demasiado
complicado. El Banco de Inglaterra, supervisor del mercado londinense
(...) observ&oacute; en abril de 1995 que m&aacute;s del 80% de las
operaciones hac&iacute;an referencia al d&oacute;lar&#148; (Valdez
1997: 162-163). 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm">
[3] El impuesto pagado por las compa&ntilde;&iacute;as alemanas, por
ejemplo, cay&oacute; en un 18.6% entre 1989 y 1993, y su contribuci&oacute;n
sobre el total de ingresos impositivos pas&oacute; del 35% al 13%
entre 1960 y 1995. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm">
[4] Cuando dispara el mecanismo, resultar&iacute;an ingresos, pero
m&iacute;nimos e impredecibles (nota de los autores). 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm">
[5] Por ejemplo, el actual fuerte gravamen en Malasia, sobre el
capital deseoso de abandonar el pa&iacute;s con premura, o hasta hace
poco, el requisito chileno de un dep&oacute;sito obligatorio del 30%
de las entradas de capital, durante el per&iacute;odo de un a&ntilde;o.
Como los especuladores de acciones, bonos y divisas mueven el dinero
en minutos, horas o d&iacute;as, la pol&iacute;tica chilena signific&oacute;
una barrera efectiva. Tras la crisis mejicana, mucho dinero sali&oacute;
de Am&eacute;rica Latina, pero permanecieron las inversiones en
Chile. 
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm">
<BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm">
[6] El art&iacute;culo de Stotsky es una respuesta a la propuesta
antes comentada de Spahn, aunque sus argumentos son aplicables
tambi&eacute;n a la idea original de Tobin. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm">
[7] Estos c&aacute;lculos suponen una base de tasaci&oacute;n de
US$1,85 billones, valor negociado diariamente en el mercado de
divisas y los mercados de derivados asociados (n&uacute;meros de
abril/98-compare recuadro 4). Sobre esta base aplicamos las hip&oacute;tesis
de F&eacute;lix de que: 1) la tasa del impuesto es de 0,2%, 2)
tenemos 240 d&iacute;as &uacute;tiles al a&ntilde;o, 3) 20% de las
transacciones (gubernamentales, bancos centrales, de organismos
internacionales) son excluidas del impuesto, 4) 20% evaden el
impuesto, 5) el volumen de las transacciones de divisas se reducen en
50% debido al impacto del mismo impuesto. 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; margin-bottom: 0cm">En realidad, las
variables principales a ser definidas en una negociaci&oacute;n
pol&iacute;tica, ser&iacute;an: la tasa del impuesto, los tipos de
transacciones gravadas (&#147;spot&#148;, &#147;forward&#148; y
&#147;hedge&#148; o s&oacute;lo transacciones &#147;spot&#148;) y las
excepciones (transacciones gubernamentales, oficiales, transacciones
de peque&ntilde;o valor, etc.). 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm">
[8] Ver ul Haq/Kaul/Grunenberg (1996). Para una visi&oacute;n r&aacute;pida
leer el excelente Documento de Debate de Halifax (1996). 
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P STYLE="margin-bottom: 0cm"><BR>
</P>
<P>[9] Actuar sobre compa&ntilde;&iacute;as de fondos de pensiones y
seguros de vida para que adopten c&oacute;digos de conducta a la hora
de &#147;invertir&#148; en pa&iacute;ses en desarrollo, podr&iacute;a
parecer una atractiva acci&oacute;n paralela, pues son susceptibles a
la presi&oacute;n p&uacute;blica. Sin embargo, la investigaci&oacute;n
preliminar de CAFOD muestra que solamente una min&uacute;scula
proporci&oacute;n de los recursos (probablemente menos del 0.4%), va
dirigida a los mercados emergentes, que adem&aacute;s no
necesariamente ser&iacute;an vol&aacute;tiles CAFOD (1999).  &nbsp;</P>
<P>&nbsp;</P>
<P><BR><BR>
</P>
</BODY>
</HTML>